lunes 9 de noviembre de 2009

Propuesta para la reactivación laboral en España

Propuesta:

 Cerca de 100 economistas académicos avalan la propuesta:

1-Ante la grave situación que atraviesa el mercado laboral español en la actual recesión, cerca de 100 economistas pertenecientes a algunos de los mejores departamentos universitarios y centros de investigación de economía de España, así como de Estados Unidos y el Reino Unido, han firmado un breve documento donde exponen la necesidad urgente de llevar a cabo reformas de calado en las instituciones de dicho mercado, al tiempo que proponen las líneas básicas de lo que debería constituir ese conjunto de reformas. Los firmantes de la propuesta consideran que es posible articular un programa global de medidas que no solo favorezca la creación de empleo sino que también permita aumentar el bienestar social.

2. El marco laboral actual frena el cambio de modelo productivo y es generador de graves desigualdades: España está sufriendo una destrucción de empleo muy superior a la observada en la mayoría de los países desarrollados. Con una tasa de paro que podría alcanzar el 20% durante los próximos meses, es urgente atacar las causas que generan una destrucción de empleo tan intensa. Estas causas explican la gran distancia existente entre nuestra tasa de paro y la tasa media de los países del área del euro (8%), y si no se resuelven no será posible generar suficiente empleo en sectores de alta productividad cuando las condiciones económicas internacionales vuelvan a la normalidad. Además, el marco actual también es responsable de la grave desigualdad de oportunidades que sufren determinados colectivos, especialmente los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes.

3. Es deseable actuar simultáneamente en cuatro frentes:  
A-Acabar con la dualidad laboral, 
B-cambiar el diseño de la protección por desempleo, 
C-modernizar el sistema de negociación colectiva y 
D-reformar sustancialmente las políticas activas.

A- Acabar con la dualidad laboral: Por una parte, es necesario reducir la alta volatilidad del empleo generada por un mercado de trabajo dual, en el que alrededor del 30% de los asalariados tiene un contrato temporal. Para acabar con la dualidad laboral es preciso simplificar el actual menú de contratos de trabajo que contempla indemnizaciones por despido muy diferentes. Salvo por el contrato de interinidad, para la sustitución de trabajadores en baja temporal, el resto de los contratos temporales debe desaparecer. Debe introducirse un único contrato indefinido para todas las nuevas contrataciones, con una indemnización por año de servicio creciente con la antigüedad.
B-Rediseñar el sistema de protección del desempleo: En segundo lugar, los mecanismos de protección a los parados no alcanzan una cobertura suficiente, a la vez que, debido a su diseño, en algunos casos desincentivan la búsqueda de empleo, alargando innecesariamente la duración del paro. El gasto en prestaciones por desempleo debe seguir creciendo mientras persista la situación de crisis y seguramente será conveniente alargar la duración de las prestaciones de forma transitoria. Sin embargo, en una perspectiva de medio plazo, para elevar la protección sin desincentivar la búsqueda de empleo, es preferible aumentar el nivel de las prestaciones durante los primeros meses de paro que alargar su duración.
C-Adecuar el sistema de negociación colectiva al nuevo modelo productivo: En tercer lugar, la negociación colectiva es demasiado centralizada en algunos casos e insuficientemente coordinada en otros. Ello dificulta la adaptación de las condiciones de trabajo en las empresas a las necesidades productivas de cada momento y supone un freno a los aumentos de la productividad. En este sentido, una medida a considerar es que los acuerdos de empresa que se alcancen entre los empresarios y trabajadores puedan prevalecer sobre los convenios de ámbito superior.
D-. Reforma sustancial de las políticas activas: Por último, las políticas activas de empleo deben concentrarse en los trabajadores con menor cualificación, gestionarse de forma coordinada con la protección por desempleo, evaluarse rigurosamente y ampliarse su oferta, permitiendo que agencias privadas acreditadas por el Ministerio de Trabajo puedan colaborar en su provisión y gestión.

El debate de la crisis: Este documento forma parte de un conjunto de iniciativas impulsadas por FEDEA para debatir ideas que ayuden a la economía española a salir de la profunda recesión en que está inmersa.
 http://www.crisis09.es/propuesta/?page_id=159



“Propuesta para la reactivación laboral en España”.
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2-Articulos
 

El mercado laboral español ha vuelto a mostrar que destruye demasiado empleo en las recesiones. Entre el segundo trimestre de 2008 y el segundo trimestre de 2009, la caída de la tasa de crecimiento de la UE a 27 ha sido del 4,9% y, sin embargo, el empleo ha caído sólo un 1,9%. Por el contrario, en España el crecimiento ha caído un 4,25%, y el empleo, un 7,2%, es decir, 1,7 veces más que su crecimiento y 3,7 veces más que en la UE, a pesar de sufrir una recesión menor








La primera es la propuesta de "reactivación laboral en España" (www.crisis09.es), llamada también "de los 100 economistas", que yo mismo he apoyado interviniendo en su presentación a los medios y que es un intento muy meritorio de conseguir una solución que pueda ser viable hoy mismo.

-Las cuatro medidas que propone son las siguientes:


A- La dualidad laboral, propone que, a su entrada en vigor, sólo exista un contrato laboral indefinido, cuyas indemnizaciones por despido sean crecientes por cada año de servicio, desapareciendo la maraña de los 16 contratos laborales actuales (salvo el de interinidad para sustituciones por baja temporal). Este contrato único unificaría las causas de despido, manteniendo sólo la tutela judicial para despidos por razones discriminatorias. Las indemnizaciones por despido podrían empezar, a título de ejemplo, por los ocho días por año trabajado de los actuales contratos temporales los primeros dos años, y seguirían aumentando cada año hasta llegar a un máximo a partir del quinto año que debería aproximarse al de la media europea, es decir, bastante por debajo de los 45 días actuales. En todo caso, propone que no deberían superarse los costes medios actuales al diseñar su escalado anual. Esta propuesta permitiría reducir la dualidad laboral, aumentar la productividad, reducir el desempleo en las recesiones y servir de base del nuevo modelo productivo.


B- La protección por desempleo, propone, a corto plazo, seguir aumentando transitoriamente el gasto en prestaciones, alargando su duración hasta que la situación económica mejore, siempre que los recursos presupuestarios lo permitan. A medio plazo, propone aumentar el nivel de la prestación por desempleo durante los primeros seis meses a cambio de reducir su duración posterior, para que no desincentive la búsqueda de empleo. Asimismo, propone revisar sus topes máximos que, al ser relativamente bajos, no permiten mantener decisiones de consumo, ya comprometidas y, al ser escasamente decrecientes, desincentivan la búsqueda de empleo. También propone aplicar el modelo austriaco a las cotizaciones que financian dichas prestaciones, mediante el cual pueden acumularse parte de las cotizaciones en un fondo de ahorro al que el trabajador tenga acceso si queda parado o si necesita formación y, además, puede acumular lo que quede en un fondo de pensiones cuando se jubile. Asimismo, propone reducir las cotizaciones sociales a las empresas que tiendan a despedir menos y aumentarlas a las que suelan despedir más.


C- La negociación colectiva, propone modernizarla, ya que la estructura actual de los convenios colectivos sigue dificultando la adaptación de las condiciones de trabajo en las empresas a sus necesidades productivas y frenando su productividad. Para ello propone cambiar su regulación para permitir que los acuerdos de empresa, ya sean convenios de empresa u otros acuerdos entre los empresarios y sus comités de empresa, puedan prevalecer sobre los convenios de ámbito superior, permitiendo así que las empresas puedan mantener su empleo.


D- Aumentar la eficacia de las políticas activas de empleo actuales. Por un lado, concentrándolas en los trabajadores de menor cualificación, que son los que padecen periodos más largos de desempleo, para evitar el paro de larga duración. Por otro, coordinando su gestión con la de protección por desempleo, para que la provisión de actividades de formación o de inserción tenga en cuenta la situación particular determinada de cada trabajador parado y poder generarle incentivos y oportunidades para conseguir que salga del paro. Asimismo, propone una evaluación de todas estas actividades para ayudar a mejorar su diseño y su gestión, asignando más recursos a los programas, agencias y empleados públicos que muestren mejores resultados.


Finalmente, propone ampliar la oferta de estas actividades permitiendo que las empresas privadas de intermediación laboral acreditadas puedan colaborar con las públicas en su provisión y gestión, dando así mayores oportunidades de elección a los trabajadores.




-La segunda propuesta es la del servicio de estudios económicos del BBVA: "Tres reformas estructurales para el mercado laboral español" (situación España, marzo 2009), que es similar pero complementaria de la anterior y que propone las tres medidas siguientes:


Primera, respecto a la dualidad del mercado laboral, opta también por una solución mixta: por un lado, aplicar el modelo austriaco de un seguro de despido individual, pagado con las cotizaciones sociales, que tiene la ventaja de que puede llevarlo consigo a otra empresa, facilitando la movilidad y, si no es despedido, puede revertirle en forma de capital al jubilarse, pero el inconveniente de que puede estimular los despidos, ya que, al ser un seguro, el coste marginal de despedir un trabajador es cero, con lo que propone penalizar a las empresas que más despidan elevando sus cotizaciones. Este seguro sería financiado por un 1,8% del salario bruto anual, gestionado por la Seguridad Social. Por otro, introducir un solo contrato indefinido cuyos costes de despido sean, por ejemplo, de 8, 12, 16 y 20 días por año trabajado en los cuatro primeros años y de 20 días a partir del cuarto año.


Segunda, respecto a la negociación colectiva, aconseja una fuerte descentralización. Por un lado, suprimiendo la eficacia general automática de los convenios de ámbito superior al de empresa y dejando que sea voluntaria; limitando la vigencia máxima de los convenios en ausencia de negociación, restringiendo su ultra-actividad; generalizando las cláusulas de descuelgue, eliminando las cláusulas de salvaguardia o haciéndolas simétricas, o directamente indiciando el salario a la productividad por ocupado en cada empresa. Por otro, manteniendo los niveles de negociación colectiva actuales, pero cada uno con su especialización. Los estatales, negociando sólo aspectos generales como modalidades de contratación, fiscalidad, régimen disciplinario o formación continua. Los de rama, negociando lo que afecte al conjunto del sector, como seguridad e higiene. Y los de empresa, negociando la duración de la jornada, la movilidad funcional y geográfica y los costes salariales que afecten a la competitividad y eficiencia de cada empresa.


Tercera, respecto a la carga tributaria sobre el empleo, propone reducir permanentemente las cotizaciones a cargo de las empresas o autónomos, financiándolas con un ascenso del IVA, para así poder aumentar el nivel de empleo estructural, robustecer la capacidad de financiación de la economía, mejorar la capacidad de ajuste del mercado ante la recesión y el desequilibro exterior y mejorar la competitividad de las empresas, ya que equivale a una reducción de sus costes laborales. Calcula que una reducción de 3,5 puntos de las cotizaciones sociales compensada con una subida del IVA de 2 puntos porcentuales aumentaría el empleo a tiempo completo en un 1,4% y un 0,55% el PIB, en el primer año, y un porcentaje similar o superior en los siguientes.


Guillermo de la Dehesa es presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR).



2 comentaris:

Peter Pan dijo...

La tensión social que se vislumbra ya en España puede ser considerada un claro ejemplo. La fuerte “crisis” económica, aún en curso, que ha provocado despidos masivos, huelgas, enfrentamientos más o menos violentos -por lo menos en apariencia- si por un lado parece turbar los dulces sueños del Ministro del Interior, por otro muestra su inofensividad desde el momento en que lo que se reivindica es el derecho al trabajo, exactamente aquello sobre lo que se basan el Capital, el Estado, la explotación. Medio de ganarse la supervivencia en una relativa indiferencia al qué hacer para ello, el estado de asalariado necesita de una organización externa al trabajo, una organización que sea un encuadramiento contra la fuga adelante que dejaría atrás el trabajo. Un órgano externo es necesario para recomponer la unidad de la producción y asegurarle su ejecución, y este órgano es el Estado. Pedir trabajo significa pedir la presencia del Estado.

http://ulpilex.es/Vitruvius/

Anónimo dijo...

La solucion son pactos a varias bandas. La solucion se necesita hoy, soluciones prgamaticas, pactadas.
Estoy de acuerdo que en el futuro hay que cambiar los esquemas, pero ahora no hay tiempo de cambiar el motor del barco en plena tormenta.
Se estan crenado nuevas asociaciones, puede ser una solucion gente nueva con nuevas ideas. Ver EMTRA.