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lunes, 31 de enero de 2011

Los planes de rescate no son la solución-J.Muns- La Vanguardia

Desde el mes de mayo del pasado año, la eurozona está en situación de crisis. La causa, como es bien sabido, se halla en el excesivo e improductivo endeudamiento de los llamados países periféricos, cuya táctica ha consistido en pasar la deuda del sector privado al sector público y, con ello, ha generado la conocida como crisis de la deuda soberana, es decir, de los estados de la periferia de Europa (Grecia, Irlanda, Portugal, España). La eurozona ha reaccionado poniendo en marcha unos fondos y planes de rescate que, en conjunción con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya se han utilizado en los casos de Grecia e Irlanda y se teme que otros países, especialmente Portugal, puedan acabar necesitando la misma medicina.
Hasta el momento, esta solución no parece haber conseguido la estabilización de la situación que se buscaba. La inquietud y desconfianza de los mercados permanecen prácticamente intactas y, para acabar de complicarlo, los propios países de la zona euro se hallan enzarzados en una interminable discusión sobre el futuro de los planes de rescate que están aplicando. Estos debates son una clara muestra de la falta de convencimiento y de ideas claras sobre lo que se está haciendo.
Creo que la crisis de la deuda de los años 80 del siglo pasado ofrece la posibilidad de extraer algunas lecciones sobre lo que se debería hacer en la eurozona. La crisis de los años 80 estalló en 1982 cuando México tuvo que decretar una moratoria en el pago de su deuda. El gran endeudamiento mexicano y de otros países se generó a causa de la ingente cantidad de crédito concedido por la banca americana a varios países en vías de desarrollo, especialmente de América Latina. Estos fondos, concedidos a lo largo de los años 70 y en 1980-82, no eran en realidad otra cosa que el reciclaje, a través de los bancos de Estados Unidos, de los petrodólares acumulados por los países exportadores de petróleo tras las alzas de precio en 1973-74.
La acumulación de deuda a través de este proceso de reciclaje fue enorme. Las estimaciones la situaban, en 1982, en 750 mil millones de dólares (un 6,5% del PIB mundial de ese año). La gran mayoría correspondía a América Latina. Sólo México había acumulado 63.000 millones de dólares de deuda. Por lo tanto, por muy seria que sea la situación actual, la de los años 80 fue, desde el punto de vista de la deuda acumulada, perfectamente comparable con la explosión de endeudamiento que vivimos. Los protagonistas son prácticamente los mismos: los bancos como grandes acreedores y los Estados como deudores. Las cantidades son enormes tanto ahora como entonces y en ambos casos el crédito ha servido, sobre todo, para alimentar el consumo.
En agosto de 1982, cuando se hizo pública la decisión de México de declarar una moratoria del servicio de la deuda pública, estaba en Washington como director ejecutivo del Banco Mundial representando, además de otros países, al estado mexicano. Tuve por tanto que seguir e implicarme muy directamente en ese problemática, de modo que los datos y afirmaciones de este artículo responden a mi experiencia personal de la crisis de los años 80.
La lucha contra esta crisis pasó por tres fases muy bien diferenciadas. En la primera, la estrategia consistió en aplicar a los países fuertemente endeudados planes de ajuste instrumentados por el FMI. Estos fueron acompañados de créditos de varios países, entre ellos de España. El objetivo fundamental era el que la deuda fuera pagada en su totalidad, aunque ello comportara algunos retoques en el calendario de amortizaciones.
En 1985, es decir cuando se llevaba casi tres años con los planes de ajuste, se vio que estos empobrecían a los países deudores, habían parado su inversión y hecho mella en los niveles de vida. Se pasó entonces a una nueva estrategia, conocida como Plan Baker, en la que el énfasis se puso en el crecimiento económico de los países endeudados y en las reformas estructurales para lograrlo. El ajuste puro y duro pasaba a un segundo plano, pero continuaba en pie el objetivo de devolver toda la deuda a los acreedores. Este objetivo seguía sin ser negociable.
Tampoco esta estrategia dio los frutos esperados. Ni las reformas llegaban ni el crecimiento era suficiente para dinamizar las economías más endeudadas y, con ello, reducir el peso de la deuda. Es más, ésta seguía creciendo como porcentaje del PIB. No quedó otro remedio, en 1989 y después de siete años de perder el tiempo, que reconocer que el coste de la deuda acumulada era inasumible. Los nuevos bonos Brady (nombre del Secretario del Tesoro americano del momento)) pasaron a sustituir la antigua deuda con un recorte promedio en su valor nominal de un 20% y con la garantía del Tesoro de los Estados Unidos para los nuevos bonos. Esta fue la solución que al final funcionó.
Creo que este episodio, que supuso la pérdida de una década de crecimiento de América Latina, conlleva muchas enseñanzas en relación con lo que está ocurriendo actualmente en la zona euro. La primera es que la compresión de las economías con un plan de ajuste apoyado con financiación exterior no hace otra cosa que estancar, cuando no reducir, el crecimiento económico e incrementar la deuda acumulada. La segunda lección es que, a partir de niveles muy elevados y costosos de deuda, no queda otro remedio que su reestructuración con una dosis más o menos elevada, según los casos, de condonación de aquélla.
Si comparamos la crisis de la deuda de los años 80 con la actual de la zona euro, podríamos decir que, en ésta, nos encontramos en la fase primera de lo que ocurrió en los años 80, es decir la del ajuste con aportación de fondos externos. A la vista de ello y para no perder el tiempo como ocurrió en los años 80, los dirigentes de la eurozona harían bien pasar lo antes posible al equivalente de la “fase Brady”, es decir, la de reestructuración de la deuda de los países que no la pueden asumir a medio y largo plazo con la condonación de una parte de ella. Es probablemente en lo que piensan los alemanes cuando hablan de aplicar planes de rescate con coste para los inversores a partir de 2013 y es lo que propone The Economist del 15 de enero en su editorial “Time for plan B”. A diferencia de la táctica dilatoria de la señora Merkel, la revista de Londres estima que no hay más tiempo que perder para reconocer los límites de los actuales planes de rescate y proceder a la reestructuración de la deuda con la condonación de una parte de ella en los países rescatados. Creo que es también lo que se puede deducir de las enseñanzas de la crisis de la deuda de los años 80.
Joaquim Muns. Catedrático de OEI en la UB. Premio de Economía Rey Juan Carlos I. Fue director ejecutivo del FMI y del Banco Mundial.

Basilea, las Cajas y la industria, de Alfredo Pastor en Dinero de La Vanguardia

Alguien ha calificado, con acierto, de tercera desamortización la anunciada metamorfosis de las cajas de ahorros en bancos. No hablemos de la primera, que desde 1798 viene siendo considerada por unos como un expolio infame, como paso decisivo en la modernización de España por otros: nos queda muy lejos. La segunda, la privatización de la empresa pública, tuvo lugar en la década de los ochenta, como parte del proceso de la llamada reconversión industrial.
Privatización y reconversión eran, en conjunto, inevitables: buena parte de nuestra industria había crecido al abrigo de la protección arancelaria, y estaba sentenciada por la perspectiva del ingreso en el Mercado Común; de esa parte, los fragmentos más comprometidos habían sido incorporados a regañadientes al Instituto Nacional de Industria, por temor a que la transición política se viera (aún más) enturbiada por conflictos industriales.
La reconversión del sector privado -empresas, en general, de menor tamaño y con menor implantación sindical- se llevó a cabo con bastante rapidez; la de la empresa pública tardó mucho más, estuvo más influida por consideraciones políticas y costó mucho más dinero, sobre todo porque la lentitud del saneamiento originó enormes deudas con la banca, que hubo que devolver.
En general, con las empresas que sanear había que elegir entre el cierre y la venta, es decir, la privatización; los compradores fueron en general, grupos industriales europeos, de tal forma que se perdió la propiedad, aunque es muy posible que sólo fabricantes extranjeros hubieran podido inyectar en nuestras empresas la tecnología indispensable para sobrevivir: al revés de lo que había ocurrido en Japón o en Corea, una larga experiencia en la fabricación de automóviles y de bienes de equipo no había dejado un poso de tecnología que hubiera hecho posible el desarrollo de productos autóctonos.
Si puede decirse que la reconversión tuvo muchos aciertos, es justo recordar que tuvo enormes costes, en dinero y en empleo y en destrucción de tejido industrial, y que los resultados hubieran sido mejores con la concurrencia de tres factores: una mayor anticipación por parte de las autoridades; una mayor decisión en la intervención, y, quizá sobre todo, un mayor sentido de unidad entre los participantes de todas las comunidades del país. La falta de anticipación llevó a la ausencia de plan; esta hizo la intervención lentísima, y, por tanto, carísima; el que cada territorio mirara por lo suyo llevó a que la ordenación resultante estuviera lejos de lo que hubiera sido el óptimo nacional. Aprendimos, además (o hubiéramos debido aprender) que sobre las ruinas de las antiguas fábricas no nacían espontáneamente industrias modernas.
La alineación de los astros en esta tercera desamortización recuerda un poco a la de entonces: hemos tardado más de dos años en poner manos a la obra, y ahora vamos con prisas, porque no tenemos más remedio que hacer algo; el retraso, que no podemos atribuir a ninguna transición política, y sí al empeño en negar la evidencia, ha hecho que perdiéramos la oportunidad de lograr un trato favorable en Bruselas (porque cuando llegamos con nuestros planes ya había pasado el pánico); ha contribuido a la desconfianza que hoy inspiran nuestro sector bancario y nuestra economía en general; reduce y encarece el normal flujo de financiación, y dificulta por ello la recuperación. Además, el proceso se inicia en un momento de tensiones entre las diversas comunidades de una intensidad a la que ya no estábamos acostumbrados, y es posible que el temor a los agravios comparativos lo dificulte aún más.
Todo el mundo sabía que la coexistencia de bancos y cajas con la estructura actual era anómala; pocos esperaban que una ley de cajas pusiera remedio a la situación; pero no deja de ser una lástima que por no haber afrontado el problema nos veamos abocados, como única solución, a la desaparición del sector; porque, a primera vista por lo menos, pocas de las actuales cajas sobrevivirán a la transformación en bancos.
Es una lástima, porque, durante muchos años, las cajas bien gestionadas suministraron, en un ámbito territorial modesto, unos servicios que posiblemente no resulten rentables para entidades bancarias y que, por consiguiente, terminen por ser suprimidos; y es una lástima que porque algunas se hayan metido en camisa de once varas todas se vean condenadas a desaparecer.
La regulación del sistema financiero que emana del Banco Internacional de Pagos de Basilea – la llamada Basilea III – puede tener otro efecto perjudicial para nuestra economía: al penalizar la cartera industrial de entidades financieras, las nuevas normas animarán a éstas a deshacerse de sus participaciones. Esta norma viene inspirada por el antiguo prejuicio del regulador bancario hacia la inversión de la banca en industria: la banca, se dice, no hace negocios: los negocios los hacen sus clientes.
Espero que la norma no tenga grandes efectos aquí. La industria es un eslabón indispensable de la estructura productiva de un país como el nuestro, y también de nuestra estructura social; puede proporcionar empleos de muchas clases y para muchos grados de formación; suele presentar un abanico salarial más compacto que los servicios; es un campo de aplicación privilegiado de la I+ D; y, con todas esas cualidades, tiene pocos aliados (más en el País Vasco y Catalunya que en el resto de España); un paraguas financiero más o menos estable puede no venirle mal, y es muy probable que la agrupación en un holding presente algunas ventajas.
No olvidemos la lección de la segunda desamortización en esta tercera: no basta con destruir lo antiguo para que nazca lo nuevo. Cuando prohibimos las corridas de toros no liberamos a los toreros para que se conviertan en biólogos.
Alfredo Pastor. Profesor del Iese. Cátedra Iese-Banc Sabadell de Economías Emergentes.

Alberto Recarte propone una reforma constitucional que acabe con la partitocracia


Recarte formuló un diagnóstico de la crisis que ha llevado a España a una situación de emergencia. El presidente de LD distinguió dos planos: por un lado el origen de la crisis, que sitúa en la política monetaria expansiva de los bancos centrales, y, en segundo lugar, los problemas de carácter estructural e institucional que en España han acrecentado la crisis y, a su vez, impiden que se lleven a cabo las reformas de calado que necesita el país. Ambos casos, en opinión de Recarte, vienen determinados por las carencias de la Constitución, ya sea de origen, como es el caso de la política monetaria, al no existir reglas específicas en el texto constitucional; o bien por la irresponsabilidad de las instituciones, principalmente los partidos políticos por su "populismo", encargadas del desarrollo de la norma constitucional.
Recarte señaló los principales problemas económicos a los que se enfrenta España:
  1. El funcionamiento del euro y la política monetaria y crediticia del Banco Central Europeo.
  2. La solvencia y la liquidez del Sistema Financiero español; en particular de las Cajas de Ahorro.
  3. El déficit y el endeudamiento de las Comunidades Autónomas. Además, en menor grado, al menos cuantitativamente, la situación de insolvencia de muchos de los 8.108 ayuntamientos españoles. Igualmente preocupante es el déficit y la deuda de la Administración Central y de sus organismos autónomos, como la Seguridad Social y el Servicio Público de Empleo Estatal.
  4. El funcionamiento del mercado de trabajo, que es una de las causas de que en España el empleo sea escaso y de que no existan empresas de tamaño medio y grande, lo que dificulta el aumento de la productividad y competitividad de la economía. El papel destructivo de los sindicatos en relación con todas esas carencias es mayor del que se imagina, pues su financiación les permite no tener que responder ante nadie de lo acertado o erróneo de sus actuaciones. Y no está de más recordar que los sindicatos son las únicas sociedades que nunca han publicado sus cuentas, a pesar de nutrirse, básicamente, de subvenciones públicas.
  5. La corrupción en las Administraciones Públicas. Un problema de mayor envergadura en las entidades locales, pero que también aparece en las autonomías y en la Administración central.
  6. La irresponsabilidad fiscal. Se manifiesta sobre todo en las autonomías pero también en los entes locales. En el caso de las autonomías, la irresponsabilidad está alentada por la forma en que se financian, pues entre un 80% y un 90% de sus ingresos son impuestos estatales cedidos, total o parcialmente. El origen de la irresponsabilidad es la política de los partidos nacionales mayoritarios de transferir cada vez mayores competencias exclusivas del estado a las autonomías, acompañadas de una mayor transferencia de recursos financieros, así como de dotarlas de capacidad normativa, junto a la renuncia a controlar el ejercicio de esas competencias.
A juicio de Alberto Recarte, la irresponsabilidad de los partidos políticos no puede explicar por sí sola el deterioro institucional, sino que existen vicios de origen en el propio texto constitucional que lo han permitido. En buena parte, considera Recarte, se debe a la coyuntura en la que se elaboró la Constitución de 1978: "Permitió pasar de la dictadura a la democracia sin solución de continuidad. Pero la mayoría de los partidos políticos que la discutieron y articularon estaban muy lejos de defender un sistema de poderes y contrapoderes que impidiera la concentración de todo el poder en el ejecutivo".
Otro factor determinante es que "el espacio europeo era intelectualmente propicio, en esos años –con la excepción del Reino Unido, donde ya había comenzado la revolución liberal-conservadora-, a los que defendían políticas económicas de intervención pública. Parecía que el socialismo real funcionaba y que el keynesianismo hidráulico sería capaz de superar la crisis del petróleo".
Pero en España esta pulsión estatalista –señala Recarte– no derivó en "un intervencionismo del estado central" al uso, por "el renacimiento de los nacionalismos en el País Vasco y Cataluña. El terrorismo de ETA se condenaba, pero se comprendía. El nacionalismo catalán, con o sin terrorismo, se respetaba. La mayoría de los partidos, y de los dirigentes políticos, creían que la oposición de los nacionalistas al franquismo durante su última década, entre 1966 y 1976, debería tener un "reconocimiento constitucional".
A esto hay que sumar como "factor diferenciador", en opinión de Recarte, "el papel protagonista del Rey, tras la muerte de Franco y el de una UCD, liderada por Adolfo Suárez, decidida a democratizar España, dirigiendo una transición que pasara "de la ley a la ley" y que tenía como objetivo elaborar un texto constitucional en el que cupieran todas las sensibilidades y disparidades; con el que fuera posible planificar la economía, si eso era lo que querían la mayoría de los españoles y que los nacionalistas pudieran apoyar, porque reconocía competencias exclusivas de las autonomías y la posibilidad de lograr la transferencia de competencias exclusivas del estado".
Recarte hace especial énfasis en "la desconfianza en el poder judicial. Por razones de orden histórico, porque los jueces eran los del franquismo, y por razones ideológicas, porque ni los nacionalistas ni los progresistas del PCE ni del PSOE estaban dispuestos a que las disposiciones legales aprobadas por la Cámara, por la mayoría suficiente, fueran interpretadas por otro poder". Lo que explica que se limitasen "los poderes del Tribunal Supremo superponiendo a éste, por una interpretación del propio Tribunal Constitucional, incluso en cuestiones puramente jurídicas, un Tribunal Constitucional de carácter político y se permitió, en el propio texto constitucional, que en el futuro se intensificara el control político sobre los nombramientos de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, lo que ocurrió con la primera mayoría absoluta del PSOE".
Y el factor que para Recarte resulta más "determinante". Lo que habitualmente definimos como partitocracia, determinada para Recarte por "una ley electoral de 1976, preconstitucional, que condiciona la representación parlamentaria de los partidos nacionales y nacionalistas, primando las mayorías en todos los casos sobre la representación de las opciones minoritarias" y dejar en manos de los partidos "la elección de los miembros del Tribunal Constitucional, del Consejo General del Poder Judicial y el contenido de los Estatutos de Autonomía, regulados en el Título VIII de la Constitución; entre otras muchas funciones. Y por esta vía se ha reinterpretado la Constitución y desmembrado el Estado". Lo que ha provocado que, aunque "los partidos políticos estén obligados a mantener, constitucionalmente, un sistema de la democracia interna, ésta no se respeta. En la práctica, no existe ningún otro órgano independiente que pueda exigírsela".
Recarte explicó que estos vicios de origen en la redacción del texto constitucional han tenido como consecuencia que:
  • La monarquía parlamentaria se ha transformado en un régimen en el que el ejecutivo y el legislativo son un solo poder y en el que el poder judicial no es independiente. La Jefatura del Estado es sólo un símbolo. El Tribunal Constitucional decide que quiere decir la Constitución en función de las vinculaciones de los vocales de dicho Tribunal.
  • Los partidos políticos, nacionales y nacionalistas, junto con los sindicatos, han heredado el poder de la clase dirigente del franquismo. Un poder que se revalida en las elecciones democráticas, pero que tiene resortes legales y presupuestarios para hacerse inamovible. Lo más característico de este poder heredado es que ningún representante popular –ni siquiera los senadores- es elegido directamente por la población. El poder no se ejerce como en el franquismo, sin respeto a la democracia ni a las libertades, sino a través de un intervencionismo legal que dificulta la actuación independiente, política, social o empresarial, de los que tienen opiniones diferentes a los partidos que ocupan el poder en cada momento.
  • Las autonomías han recibido la transferencia de muchas de las competencias exclusivas del estado, junto con los recursos financieros suficientes para ejercerlas, tal y como preveía la Constitución. La que no se ha cumplido es la obligación, también constitucional, de controlar la forma en que se ejercen esas competencias.
Para abordar la reforma constitucional, Recarte señaló que sólo hay una vía: "modificar el Título X de la Constitución, el que regula las reformas constitucionales", blindando cualquier cambio a la mayoría de Congreso y Senado, o, en otras palabras, la voluntad de los partidos políticos.
Los objetivos que marca Recarte para la reforma son:
  • Simplificar la posibilidad de hacer reformas de todo tipo, políticas y económicas, acudiendo, mucho más directamente, a la convocatoria de referéndums y evitando la necesidad de mayorías cualificadas, incluso de votaciones, en las dos Cámaras, para lo cual sería necesario modificar el artículo 166 de la propia Constitución, así como los siguientes, el 167 y el 168. Esta reforma constitucional permitiría que nuestra norma constitucional se adaptara a las necesidades políticas y económicas de España en cada momento. La dificultad para hacerlo es que sólo los partidos políticos tienen, según la propia Constitución, capacidad para proponerlo y que sólo si se aprueba por la mayoría cualificada de 2/3 partes del Congreso y la mayoría absoluta del Senado se podría someter a referéndum un cambio de esa naturaleza. Sería igualmente necesario pero es, sin duda, aún más complicado, que se reconociera la independencia del poder judicial y que el Tribunal Supremo sustituyera al Tribunal Constitucional, –que tendría que desaparecer–, como único intérprete de la Constitución.
  • Aunque no es conveniente llevar muchos otros temas económicos al texto constitucional hay algunos que deberían aparecer: la prohibición de financiación presupuestaria de los partidos políticos y la de los sindicatos y organizaciones empresariales así como las competencias exclusivas del estado, revisadas y que no son transferibles en ningún caso, así como recuperar algunas necesarias para poder desarrollar una política económica nacional.
  • Finalmente, será en su momento imprescindible, modificar el texto constitucional y someterlo a referéndum, para que la Unión Monetaria pueda, legalmente, condicionar la política presupuestaria, la supervisión bancaria y la participación y utilización del actual Fondo de Rescate, máxime si se transforma en un Fondo permanente. Si este referéndum se celebrara, habría que aprovechar para reformar, al menos, los artículos de la Constitución que tienen contenido económico y que han sido modificadas por los Tratados con la Unión Europea y la Unión Monetaria Europea.
En definitiva, una amplia propuesta reformista que Recarte considera imprescindible para "plantear la auténtica reforma pendiente, la que consagra la independencia del poder judicial". Sin embargo, se mostró pesimista por la dificultad de llevar a cabo la misma, ya que tienen que ser los propios partidos quienes renuncien a su poder modificando el Título X, en un círculo vicioso de difícil salida.
Al término de la conferencia tuvo lugar un animado e interesante coloquio con algunos de los muchos asistentes, que coincidieron en la necesidad de abordar una reforma constitucional.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=1vFYqIvr_e0

sábado, 29 de enero de 2011

Davos segun Claudi Perez - Elpais-

La banca pasa al ataque en Davos con una ofensiva contra la regulación

Normas más estrictas restringirán el crédito y harán surgir entidades opacas

CLAUDI PÉREZ (ENVIADO ESPECIAL) - Davos - 29/01/201

 
Richard Fuld, ex presidente del ex banco Lehman Brothers, pasó por el Congreso de EE UU hace unos meses para explicar la debacle de esa entidad sin una sola disculpa. Sir Fred Goodwin, primer responsable del cataclismo y posterior rescate del Royal Bank of Scotland -más de 300.000 millones de euros-, reclamó tras su cese una pensión escandalosa sin musitar nada parecido a un mea culpa. Fuld y Goodwin eran habituales en Davos, como la mayoría de los ejecutivos cuyos bancos fueron salvados de la quema con dinero público en todo el Atlántico Norte y que han cambiado sus cargos y sus visitas a la estación de esquí suiza por el golf y una jubilación dorada. Sus sustitutos llevaban un par de años sin aparecer por Davos, o con un perfil sospechosamente bajo: la ira popular -y no tan popular: Obama llegó a llamarles "irresponsables"- desaconsejaba los alardes de Wall Street y compañía. Pero la recuperación ha vuelto, y con ella los beneficios de los bancos. La prueba de que la crisis empieza a mirarse por el retrovisor es que la banca ha vuelto al ataque en Davos. Con toda la artillería.
Los grandes bancos se reunen en privado para acordar una estrategia conjunta
El sector reclama a los Gobiernos que se ocupen del problema de la deuda
Goldman Sachs, JP Morgan, UBS, Citigroup. Los primeros espadas de los grandes bancos del mundo llevan toda la semana en Davos avisando de que una excesiva regulación financiera puede ser perjudicial para el crecimiento. En público y preferentemente en privado aseguran que las normas de Basilea III -que les exigen más capital- y la esperada reforma que lidera el G-20 pueden acabar restringiendo la concesión de créditos. Y advierten incluso de que la regulación en el corazón del sistema -los países avanzados- conducirá a un crecimiento de la banca en la sombra y de las entidades menos reguladas, como los fondos de alto riesgo. El más directo fue Jamie Diamond, de JP Morgan: "La nueva regulación elevará el coste del crédito para consumidores y empresas". "El riesgo se transferirá de las áreas reguladas a otras más opacas", abundó Gary Cohn, de Goldman Sachs.
A las andanadas en público, Davos añade un componente más oscuro. Capitaneados por Bob Diamond, de Barclays, los grandes bancos se reunieron ayer en privado para tratar de fijar una estrategia conjunta. Al final, la reunión -a la que se presentó el secretario del Tesoro de EE UU, Tim Geithner- trascendió, y se acabó conociendo incluso el programa: la inevitable regulación financiera, los problemas de deuda soberana y las innovaciones financieras.
La tensión está ahí: unas horas antes, Dimon se había enfrentado al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que a través de la presidencia del G-20 ha avanzado sus propuestas de imponer una tasa a las transacciones financieras y de reformar tanto el mercado de materias primas como el conjunto del sector financiero, en línea con el empujón regulatorio que parecía derivarse de las cumbres de Londres, Pittsburgh y Toronto y que ha acabado -por el momento- en agua de borrajas. "Ese estribillo constante que consiste en culpar a los banqueros, banqueros y más banqueros es improductivo e injusto", atacó Dimon. "El mundo ha pagado con decenas de millones de desempleados", replicó Sarkozy.
Eso fue el miércoles, pero el debate prosiguió ayer. La canciller alemana, Angela Merkel, terció en esa polémica con un apoyo inequívoco a Sarkozy: "La regulación es necesaria y las empresas
no deben luchar en su contra". Ese pulso entre reguladores y bancos no ha acabado. El sector financiero ha organizado hoy una nueva reunión, esta vez con los reguladores europeos y estadounidenses, con la participación de Santander y BBVA: Ana Patricia Botón y Francisco González se dejaron ver ayer por el Foro Económico Mundial. Pero la estrategia ya es evidente: frente a quienes piden más regulación, la banca reclama a los Gobiernos europeos y norteamericano que se centren en resolver los problemas de la deuda soberana, "el mayor riesgo potencial para Europa, pero no solo para Europa: para todo el mundo", explicó ayer Dimon.
El economista del MIT Simon Johnson aseguró a este periódico que es una "tristísima ironía" que los bancos "que han recibido el rescate con dinero público más generoso de la historia desvíen la atención con desinformaciones interesadas hacia los problemas con la deuda pública que han contribuido a crear". "La proliferación de bancos que no eran bancos, el uso omnipresente de derivados más con el fin de incrementar que de limitar el riesgo, el uso de vehículos fuera de balance y en general toda esa cultura de casino fue consecuencia de la desregulación. Resulta sencillamente increíble que de nuevo los banqueros quieran saltarse directamente las reglas, o eviten que la necesaria regulación se imponga", cerró Johnson, ex economista jefe del FMI, frente a una taza humeante en una cafetería de Davos.






http://www.elpais.com/articulo/economia/banca/pasa/ataque/Davos/ofensiva/regulacion/elpepueco/20110129elpepieco_6/Tes

La wikirrevolución del jazmín, de Manuel Castells en La Vanguardia


OBSERVATORIO GLOBAL
Las masivas protestas que derrocaron al dictador tunecino Ben Ali muestran nuevamente el poder de los movimientos sociales espontáneos en un entorno de comunicación digital. El proceso, que en menos de un mes hundió un régimen sólidamente asentado desde 1987, ha seguido una pauta familiar: un hecho dramático desborda la indignación contenida por el temor, suscita manifestaciones que reprime la policía y de inmediato las imágenes de represión y los mensajes de protesta se difunden en las redes sociales de internet, amplificando el movimiento hasta que los medios de comunicación no controlados por el Gobierno – en este caso Al Yazira-informan y retransmiten las imágenes y mensajes que cuelgan los manifestantes en YouTube y otras webs. Conforme se difunde la protesta, se activan las redes móviles, los SMS, los twitts y las páginas en Facebook y otras redes, hasta construir un sistema de comunicación y organización sin centro y sin líderes, que funciona con suma eficacia, desbordando censura y represión.
En pocos días, decenas de miles de personas se unieron a Facebook y otras redes sociales. El grupo más popular en Facebook se llamaba “Su gente se está quemando, señor Presidente”. Y eso que ahora los gobiernos ya están avisados y ponen en marcha la ciberguerra y la censura en internet, borrando información en Facebook y bloqueando páginas de activistas, quienes respondieron con humor llamando al “Error 404″ – característico de una interferencia informática-el “Ammar 404″, nombre del censor jefe. Pero cuando se desencadena el poder internauta es difícil contenerlo, como muestra la difusión viral de un videoclip del rapero Ben Amor, el General, que animó a los jóvenes a protestar. Y es que la conexión entre juventud y la cultura de internet está en la raíz del nuevo poder popular: en Túnez, como en muchos países musulmanes, la mitad de la población tiene menos de 25 años.
Por eso podemos hablar de wikirrevolución. O sea, de una revuelta cogenerada sin estrategia central, por la simple indignación de miles de jóvenes dispuestos a arriesgar sus vidas. No tanto, como se ha escrito, por el efecto de la revelación de cables estadounidenses por Wikileaks sobre la corrupción del régimen. Porque los tunecinos no necesitaban a Wikileaks para saber la corrupción profunda de su gobierno (la familia controlaba la mitad de las grandes empresas del país). La chispa que encendió la hoguera provino de la rabia subsiguiente a la autoinmolación del joven vendedor ambulante Mohamed Buazizi en la ciudad de Sidi Buzid. Y su suicidio fue un último grito contra la humillación cotidiana a que le sometía la policía local.
En ese gesto de morir por su dignidad se reconocieron muchos jóvenes, incluido otro del que se habla menos, Lahsin Naji, que se electrocutó colgándose de un cable de alta tensión en Sidi Buzid mientras gritaba: “Basta de miseria, basta de paro” (el paro juvenil rebasa el 40%). Cuando la policía ocupó Sidi Buzid, la revuelta se extendió por otras ciudades hasta llegar a Túnez. Y cuando, tras 72 muertos, se dio orden al ejército de disparar, los jefes militares se negaron y se interpusieron frente a la policía política. Conforme se difundían las revueltas, la televisión por satélite, que tenía la mitad de la audiencia frente a la infumable propaganda televisiva oficial, empezó a difundir reportajes especiales – en particular Al Yazira-,pero también la BBC en árabe, France 24, Al Hiwar y otras, captando la atención del mundo árabe (curiosamente mucho menos en el mundo occidental, pese a la emisión en inglés y francés). Al Yazira creó un sistema interactivo con la información difundida por internet por los propios ciudadanos, usándolos como fuente documental y también organizando grupos en Facebook, y transmitiendo directamente a los móviles de forma gratuita. Así parece emerger el nuevo sistema de comunicación de masas construido como mezcla interactiva y multimodal entre televisión, internet, radio y plataformas de comunicación móvil. La comunicación del futuro ya se usa en las revoluciones del presente.
Obviamente, no es la comunicación la que origina la revuelta. Esta tiene causas profundas en la miseria y la exclusión social de buena parte de la población, en la pantomima de democracia, en el oscurantismo informativo, en el encarcelamiento y tortura de miles de personas, en la transformación de todo un país en la finca de las familias Ben Ali y Trabelsi con el beneplácito de EE. UU., los países europeos y las dictaduras árabes. Pero sin esa nueva forma de comunicación la revolución tunecina no hubiera tenido las mismas características: su espontaneidad, la ausencia de líderes, el protagonismo de estudiantes y profesionales, junto con los políticos de la oposición y los sindicatos jugando un papel de apoyo cuando estaba el proceso en marcha.
Es más, el efecto directo de la caída del régimen ha sido una extraordinaria primavera de libertad de prensa. El insufrible canal 7 se convirtió en Televisión Nacional Tunecina e informa con independencia, como la popular radio Mosaique y los principales diarios Al Churuk y Al Sarih, que ahora exponen en titulares la corrupción del régimen una vez que los periodistas echaron a los directores. Esta comunicación libre hace difícil a los políticos de la transición manipular el proceso como quieren. Cada intento de gobierno continuista se encuentra con una oleada de informaciones sobre los nuevos líderes que alienta la persistente protesta popular contra un cambio de fachada. De modo que, aunque, como siempre en la historia, los mismos perros con distintos collares y con los mismos amos se aprestan a retomar el poder, la revolución del jazmín no será tan fácil de doblegar porque es una revolución basada en la libre comunicación. Quienes mejor lo saben son los regímenes árabes que están en estado de alerta. Ya ha habido diez autoinmolaciones de protesta en Egipto y otros países, las manifestaciones se suceden, internet se puebla de llamamientos y debates y Al Yazira gana audiencia en una juventud que siente el embriagador aroma de la libertad.

otro articulo sobre el tema
http://www.foixblog.com/2011/01/28/el-poder-universal-de-la-red/

viernes, 28 de enero de 2011

Davos según Andy Robinson -LV-


…hay algunos disidentes que se han colado en el foro de los poderosos y , ademas, con acreditacion color azul -aun ,mejor que blanca-  ya que se concede a los conferenciantes. El más importante de estos  ”topos” por su critica devastadora a los banqueros que se mueven por Davos este año con mas soltura que el año pasado  es  Simon Johnson, autor del libro 13 Bankers,. Es el mejor libro sobre la crisis y  una crítica más importante del poder “oligárquico” de Wall Street y su poder en Washington. El blog de Johnson y James Kwak http://baselinescenario.com/ es lectura imprescindible para quienes quieren entender el extraordinario abuso de poder de los bancos de inversiones en Washington y en cumbres  como las de Davos.  Ex economista jefe del FMI,  iba por la conferencia vestido de chubasquero color verde y se parecía más a un anti sistema que un economista del Instituto de Tecnología de  Massachussetts (MIT). Su tesis: que la Administración Obama perdió una oportunidad de oro que jamás se repetirá en el 2009 cuando los bancos sólo evitaron el colapso gracias al apoyo del estado. Entonces, Obama habria podido  adoptar medidas contundentes para reducir el poder de Wall Street . Pero no lo hizo. Ahroa, en Davos  los bancos presionan con su enrome poder de lobby para sabotear el programa de regulación que se prepara tanto en EE.UU. como en el G24. Los consejeros delegados de los tres grandes bancos de inversiones  de Nueva York presentes en Davos,    Jamie Dimon de JP Morgan,  Gary Cohn de Goldman Sachs, y Vikram Pandit, de Citigroup,  arremetieron   contra  una “excesiva regulación” en la reforma financiera que prepara el G20  así como supuestas  “medidas irracionales” en la última legislación estadounidense.  Dimon defendió la actuación de su banco y dijo que Nicolas Sarkozy y Obama habían creado leyes bajo la influencia de la ira y no el sentido común Es la contraofensiva de la banca que  acusa a Obama de haberlos “demonizado”. Johnson teme que se trata de un “golpe silencisos” y se ha dedicado en los dos ultimso años a denunciarlo. “Por eso estoy aquí en Davos aunque ojala me hubiesen invitado a debatir con Jaimie Dimon…”, bromeó en una conversación en el bar rodeado de cubiclulso de cristal hermetico en los  que los invitados a Davos mantienen conversaciones en privado y hacen los deals del nuevo siglo. “Lo cierto es que la contra ofensiva empezó justo después del rescate cuando estaban tumbados y el estado federal en EE.UU. los metió otra vez de pie en el 2009. Les restauramos la plena salud financiera. Y luego la Administración Obama intento renegociar la reforma con ellos. Eso jamás iba a funcionar como manera de regualr la banca de manera eficaz. La prueba quizas mas concluyente de que la banca modelo anglosajón ha triunfado pese a haber provocado la crisis es que en España la bancarizacion de las cajas ya se considera la única forma de evitar una crisis de endeudammiento. Y si las las actitudes prepotentes de Dimon y compañia en Davos este año parecen ser otro indicio de que el status quo ante ha vuelto sólo dos años después del colapso del sistema fianciero, Johnson dice que es aún peor que ello …”Es  peor que el negocio como siempre; antes del 2008  era discutible si los bancos eran demasiado grandes para fallar. Ahora sabemos que lo son.   Ahora tenemos seis grandes bancos en EE.UU. y son más prepotentes que nunca. Esto les va a motivar a correr cada más riesgos en otras burbujas. Luego todo saltará por los aires y el contribuyente tendrá que pagar los daños otra vez”. ¿Y donde habrá una burbuja la próxima  vez? “Pues, mercados emergentes, Brasil India China, Rusia. Todo el mundo en Davos este año está hablando de invertir en las emergentes y Davos suele ser un excelente contra indicador. Lo que elogian pronto caerá. ¿Se acuerda del 2000 cuando Davos apostó por el paradigma del internet justo cuando se pinchaba la burbuja? “


".....Uno de los articulos citados con cara de inquietud en el foro es el auge de la nueva elite global de Chrystia Freelan en la revista Atlantic http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2011/01/the-rise-of-the-new-global-elite/8343/ que comenta la probabildad de nuevas guerras de clase en la nueva fase de reestructruacion del capital"

http://blogs.lavanguardia.es/diario-itinerante/%C2%A1fk-wef/#more-255
El economista estrella de este foro, el chino Zhou Min, director del FMI, desafíó a otro publico de consjeros delgados  sobreremunerados el miércoles . “En 1968 el 1% tenía el 26% de la riqueza en EE.UU. ahora tiene el 46%; la desigualdad es el reto más grave al que tenemos que hacer frente”, dijo ante el asombro de todos los Davos men acostumbrados a aquellos argumentos de que en el mercado global hay que pagar lo que sea al ejecutivo que valga. Sus compañeros del panel, Jim Turley, el presidente de Ernst & Young de remuneración desorbitada y Martin Sorrell, consejero delegado de la multinacional de publicidad WPP que cobró 20 millones de libras en el 2009, hicieron lo posiblee para limitar el daño. Turley trató de convencernos de que Obama había “demonizado” a las empresas pese a que la remuneración del consjero delgado medio de la Fortune 500 batió los records en el 2009. Pero Zhou Min insisitió: “La desigualdad va en paralelo con las subidas de la Bolsa”, añadió. Y “ya no es un problema solo de EE.UU. sino también de los países asiáticos”.
“El problema de la desigualdad va a ser el tema mas importante de este Davos”, llegó a decir un director de la revista Time.
Claro, la “nueva realidad” de los lideres de  Davos será la de afrontar el reto de la desigualdad sin que nadie les vuelva a cuestionar sobre esos paquetes de remuneración ni las fiestas en el Hotel Belvedere.  Porque jamas conviene dejarte llevar por las buenas intenciones de Davos, con su ejercito de emprendedores sociales y filántropos,. El Foro Economico Mundial siempre quiere ser la cara humana del capitalismo cuando se trata de crear un buen mensaje mediático. Pero la verdad se encuentra más allá de las frases, como bien sabía Lewis Lapham en The agony of Mamon, su demoledora critica a la  elite global que se reúne cada mes de enero en las pistas de esta estación de esquí suiza. Lo primero en lo que hay que fijarte al llegar a  Davos son las fiestas, las cenas en los restaurantes de lujo y hasta en el vestuario. Este año vuelven los números  más atrevidos en cuanto a botas de esqui que se cambian por tacones altos una vez dentro del Congress, y trajes de pieles por encima de trajes de Armani. Timothy Garton Ash, el guru de transiciones post comunistas, cogía el minibús desde Zurich a Davos el martes luciendo un gorro de piel de zorro  que habría dado envidia a Lenin. Quizás al zar. No era el único.
Pero el verdadero indicador de que los ricachones de Davos ya dejan atrás los complejos de la crisis son las juergas desenfrenadas que se van a celebrar en los hoteles de Davos, muchos de ellos,  viejos sanatorios de tuberculosos que protagonizan la novela La Montaña Mágica de Thomas Mann.
En el 2009 y el 2010, Wall Street se sintió forzado a moderarse y unos cuantos como Citigroup hasta no vinieron por el miedo a reacciones anti banca. Pero este año, el indice Dow acaba de rebasar los 12.000, se baten los records de bonificaciones en la City, y los Davos men han hecho caso al consejo de  Bob Diamond, el nuevo consejero delgado estadounidense de Barclays de que “los banqueros ya no tenemos que sentir remordimiento”. Los bancos de inversión de Wall Street y otros comerciales vuelven a la carga repartiendo invitaciones a fiestas en el Museo Kirchner   (JP Morgan) y el jazz bar del lujoso hotel Belvedere (Bank of America). Barclays será anfitrión de un banquete en el famoso hotel Schatzalp, el viejo sanatorio de tuberculosos que aun celebra cada domingo cenas Thomas Mann en las que la manager, luciendo un vestido de terciopelo, sirve enormes platos de estofado de carne como los que el club de medio pulmón en la Montaña Mágica devoraban inútilmente para combatir el bacilus B. La banca no solo no siente remordimiento por lo que ha hecho sino que acude a Davos con ganas de hacer negocios en los nuevos motores de una economía mundial ya de dos o tres velocidades. Por lo menos los deals  que se hacían en la cafetería mientras yo escuchaba discretamente, eran con indios y chinos. No es de extrañar China crece al 10%, India al 8% Estados Unidos al 3%. Y Europa no llega al 1,5%. “Las cosas van muy bien”, dijo Azim Premji, el presidente de la multinacional india de telecomunicaciones Premji Azim, una cara sonriente al aldo del seria Roubini en el panel de la mañana. Vikram Pandit, consejero delegado de Citigroup,  dirigirá una sesión sobre servicios financieros para los 1.700 millones que cobran  menos de un dólar al día.
No sé cuántos expertos en marketing y creativos de publicidad fueron contratados por Klaus Schwab, el nada carismático empresario suizo que fundó el foro de Davos hace 40 años, para acuñar el eslogan.  “Reglas compartidas para la nueva realidad”. Pero algo sí queda claro. La primera “nueva realidad” a la que Klaus Schwab, el empresario suizo que fundó el foro económico mundial hace 41 años, debe ajustar su club de elite es que Asia y concretamente China, ya crecen tres veces más rápido que EE.UU o Europa. Se adelanta la fecha  del gran sorpasso de EEUU por China y  Davos tiene que incorporar cuanto antes al Foro Económico  Mundial  los nuevos polos de poder económico desde Pekín a Delhi y la presencia asiática se ha disparado este año. Kishore Mahbubani , el directro Lee Uan Yew Schol, lo dijo sin pelos en la lengua en el Financial Times: “Los asiaticos somos demsiados educados para decirlo claro pero (…) hace falta terminar las pretensiones de que EE.UU. y Europa son los amos del universo”
Schwab lo sabe y de ahí la notable presencia china en Davos.  Zhou Min , el carismático ex  economista del banco centralchino.  Hao Jiming de la Universidad Tsinghau LiDaokuidelcentro de china en la economaía mundial Peng Xizhe, decano de la escuela de desarrollo social de la Universidad de Fudan, Yu Yonggding dela academia de ciencias sociales de Pekín, Peng Shujiede Xinhua agencia de información . ¡Qué lejos se ha quedado el Davos de Lapham (1998) cuando los occidentales arremetían contra el crony capitalism asiático y despreciaba a las chino. Entonces , eran las economías asiáticas las que atravesaban crisis de deuda externa . Ahora es la periferia de la zona euro con la diferencia de que a España, Irlanda, Portugal no existe a opción de devaluar.
Zhou Min ha sido la estrella del primer día, suplantando a Nouriel Roubini, el profeta de la Gran Recesión cuya cara de póquer no cuadra ya con el nuevo optimismo de Davos. Zhou Min , en cambio, con su sonrisa de Mona Lisa, cree que China podrá liderar una fase de crecimiento mundial aunque advertía de que el repunte de EE.UU. en los últimos meses puede “restar los incentivos para que China tire de su propia demanda”. Es un temor compartido por Ragu Rajan, ex economista jefe del FMI ahroa de la Universidad de Chicago, que advierte sobre el peligro de una vuelta a l status quo ante de una economía mundial en la que EE.UU. consumía y China exportaba.
Pero hay indicios anecdóticos en Davos de que en esta fase de crecimiento las cosas serán más equilibradas. Mientras los reporteros estadounidenses en la sala de prensa del foro utilizan portátiles Lenovo, la marca china que compró los laptop de IBM hace cinco años, las abultadas delegaciones de periodistas chinos están utilizando el MacBook Air.

Periodismo de opinión en Reggio’s Crisis de liquidez o de solvencia, de José Manuel Naredo en Público

Reggio’s

Periodismo de opinión en Reggio’s

Crisis de liquidez o de solvencia, de José Manuel Naredo en Público

Los mensajes de los gobiernos acostumbran a soslayar más que a explicar los problemas y a contentar a la población con mentiras piadosas. Por ejemplo, desde el principio de la crisis se ha venido reconociendo que la banca y la economía española tienen problemas de liquidez, pero nunca de solvencia, como si de realidades ajenas se tratara. Ahora se invoca la transparencia contable con ánimo de demostrar dicha solvencia, a la vez que se soslayan los factores que transforman la iliquidez en insolvencia. Estos factores tienen que ver con la capacidad y el instrumental de que disponen los estados para acometer sus obligaciones de pago y con la valoración del activo de las empresas.
Es la propia normativa de la UE la que ha generado la crisis de la deuda pública que la atenaza, al unir la capacidad de gasto y endeudamiento de los estados con su incapacidad para emitir moneda con la que hacer frente a sus obligaciones de pago. Y al limitar la posibilidad de rembolsar la deuda pública a la obtención de ingresos tributarios, es lógico que surgieran dudas sobre la solvencia de aquellos estados que más vieron dispararse su deuda y recortarse sus ingresos con motivo de la crisis.
Pero no es la deuda pública, sino la privada –mucho más elevada y concentrada en el ladrillo– la que empaña la credibilidad de la economía española. Solamente la deuda hipotecaria de la economía española supera el billón de euros, doblando el importe de la deuda publica. La parte de esa deuda que soportan los hogares aguanta relativamente bien, pero no ocurre lo mismo con los préstamos a las empresas promotoras y constructoras (que en nuestro país triplican a los concedidos a la industria). Es aquí donde aumentaron notablemente la morosidad y los impagos, induciendo a la banca a refinanciar deudas y a quedarse con promociones de empresas en crisis. Si se suma al crédito concedido al sector el importe de los inmuebles que pasaron a ser propiedad de la banca, se observa que esta, en vez de reducir, ha ampliado sus riesgos asociados a la promoción inmobiliaria. Con unos precios inmobiliarios cuya caída se prolonga desde hace más de tres años, ya va siendo hora de reconocer que los problemas de iliquidez han mudado en insolvencia para buena parte de las empresas del sector y de revisar la política de refinanciación y acumulación de inmuebles que ha venido demorando el ajuste inmobiliario y agravando los problemas de la banca.
José Manuel Naredo es economista y estadístico.

El mayor desmán financiero de nuestra historia, de Antón Costas Comesaña en El País


Tengo en el cuerpo la incómoda sensación de que estamos a punto de cometer el mayor desmán financiero de nuestra historia: la entrega de la mitad, ¡la mitad!, del sistema financiero español, a precios de saldo y desguace, a bancos, inversores privados y “fondos buitres”, como les llama un conocido y reputado analista financiero, José Carlos Díez, en su blog.
Quizá este malestar es debido a un arrebato de patriotismo. En cualquier caso, las consecuencias serían muy importantes. Primero, una concentración desmedida y una disminución significativa de la competencia bancaria, cuyos perjudicados serán familias, profesionales y pequeñas y medianas empresas. Segundo, la aparición de riesgo de exclusión financiera para personas con baja cultura financiera, que tenían en la proximidad de las oficinas de las cajas un servicio público que los bancos no prestarán. Tercero, la pérdida de la Obra Social de las cajas, que actúa como un segundo Estado de bienestar, al atender a situaciones sociales adonde no llegaban las políticas públicas. Y, cuarto, la pérdida de un instrumento de dinamización cultural, especialmente en zonas pobres o alejadas.
El valor económico que se perdería para la sociedad en su conjunto sería inmenso. Muchísimo mayor que el valor patrimonial o contable, que es lo que ahora está en juego.
Si queremos preservar ese valor económico, la solución no es la fuga hacia delante, para entregarlas a inversores privados. La solución es la vuelta atrás, hacia lo que nunca deberían haber dejado de ser.
Las cajas son una institución financiera peculiar. Su mercado geográfico natural es el local y provincial. Y su función natural el crédito a las familias y pymes. Ese mercado y esa operativa eran coherentes con una específica estructura de propiedad distinta de la de los bancos.
Ha sido una historia de éxito, hasta ahora.
A esta situación se ha llegado a través de un largo camino de despropósitos. Son muchos los que han colaborado: legisladores, autoridades, reguladores, supervisores y las propias cajas.
Legisladores, autoridades económicas y monetarias han puesto un empeño digno de otras causas en liberalizar las cajas para romper sus fronteras geográficas naturales y dejar que hicieran todo lo que hacían los bancos. No midieron los riesgos. Esa libertad que se otorgó a los directivos chocaba con la lentitud de sus órganos de gobierno a la hora de tomar decisiones en momentos de crisis.
Los directivos aprovecharon esa liberalización para una expansión irresponsable y para concentrar las inversiones en inmuebles y suelo. Como los depósitos de los impositores no daban para financiar la expansión crediticia, se endeudaron hasta las cejas en los mercados europeos de capital. Riesgo inmobiliario y alto endeudamiento ha sido un cóctel explosivo.
Lo más sorprendente es ver cómo el supervisor, el Banco de España, dejó crecer ese riesgo y endeudamiento. Su labor de vigilancia y supervisión ha sido manifiestamente mejorable. La situación actual cuestiona su labor, al menos hasta 2007. No vale ahora echarle la culpa a la “politización” de las cajas. No puede lavarse las manos. Alguna explicación merecen los españoles y que la autoridad bancaria les diga qué hará en el futuro para desarrollar mejor su función.
Las autoridades autonómicas y locales han puesto su grano de arena. Al buscar una solución en los matrimonios endogámicos han empeorado la situación. La unión de dos contagiados no da lugar a uno sano.
Finalmente, el Gobierno ha estado creyéndose durante demasiado tiempo su propia mentira: que teníamos el mejor sistema bancario del mundo mundial. Faltó diagnóstico precoz para ver el contagio y diligencia en la aplicación de la medicina que tenía a mano: el propio Fondo de Garantía de las Cajas y el FROB. Ahora todo son prisas y precipitaciones. Y así nos va.
La solución para preservar el valor económico que las cajas tienen para la sociedad y la economía española es la intervención temporal y la depuración de responsabilidades. Esa intervención no debería llevar aparejada la obligación de conversión en bancos. Al contrario, debería forzar a las cajas intervenidas a dar un paso atrás: volver a recuperar su ámbito de negocio natural. No es imposible. Así se ha hecho en otros momentos de reforma bancaria.
¿Cuánto costaría la intervención? La vicepresidenta Elena Salgado ha estimado que unos 20.000 millones adicionales, incluyendo bancos. En total, un 3% del PIB. Cantidad manejable, y más productiva que los gastos faraónicos en el AVE. Y menor del 6% del PIB que costó la intervención del sector privado bancario en los años ochenta, desde Rumasa hasta Banesto. En todo caso, ese coste no es nada comparado con el valor económico que se perdería con la desaparición de las cajas.
Creo que vale la pena salvar las cajas. Si no, el epitafio de los historiadores de nuestro sistema financiero será que “entre todos la mataron, y ella sola se murió”.
Antón Costas Comesaña es catedrático de Política Económica en la Universidad de Barcelona.
http://elcomentario.tv/reggio/el-mayor-desman-financiero-de-nuestra-historia-de-anton-costas-comesana-en-el-pais/28/01/2011/


La hipoteca de la esperanza


Usuarios de banca, abogados y economistas esperan que el auto de la Audiencia de Navarra que considera liquidada la hipoteca al devolver el piso sirva para que se cambie la ley

o genera jurisprudencia pero permite abrir un debate sobre la necesidad de modificar la legislación hipotecaria. Así se valora desde Galicia el auto de la Audiencia Provincial de Navarra, que considera suficiente la entrega de la vivienda al banco para saldar la deuda hipotecaria. Tan "innovadora" decisión judicial es valorada por los usuarios de banca y los economistas gallegos como un buen precedente, del que esperan réplicas en otros tribunales, aunque no se esconde que, de llegar a plasmarse en ley esta posibilidad, los bancos endurecerán las condiciones para conceder hipotecas.

P. PIÑEIRO - VIGO Es un auto judicial "innovador" y que, aunque no siente jurisprudencia –lo que solo hace el Tribunal Supremo–, como mínimo permite "abrir un debate en la sociedad" sobre la necesidad de modificar la Ley Hipotecaria de forma que se admita que, tal como ocurre en otros países, como Estados Unidos, algunos anglosajones y otros sudamericanos, la entrega de la vivienda sirva para saldar la deuda contraída con una entidad bancaria en caso de no poder hacer frente a la hipoteca. Es también un auto "positivo" porque muestra una mayor "sensibilización" hacia los problemas de la sociedad por los tribunales, desde el momento en que "deja de aplicar la literalidad de la ley para aplicar su espíritu".
Así se resumirían las impresiones recogidas ayer entre expertos, usuarios de banca y economistas a propósito del auto de la Audiencia de Navarra, que considera suficiente la entrega de la vivienda al banco para saldar la deuda hipotecaria, a pesar de que el valor del inmueble se haya depreciado, como argumentaba el banco en su defensa, en este caso el BBVA, que ya anunció que pedirá la nulidad de tal decisión judicial.
"Es un precedente pero no sienta jurisprudencia, pero es importante para que otros tribunales puedan aplicar la misma teoría", señala Agenor Gómez, vicepresidente de la asociación de usuarios de banca Adicae-Galicia, quien se felicita de que en el mencionado auto judicial "se recoge una sensibilización de los tribunales en asuntos sociales y lo que pretendemos ahora es que el poder legislativo recoja el guante y modifique la ley para que no sean necesarias sentencias que fuercen en mayor o menor medida la interpretación de la ley para amparar a los consumidores, de forma que se reconozca la dación en pago, es decir, saldar una deuda entregando el bien, en este caso inmueble".
Para Gómez, el fallo "adecua las normas al tiempo social en que deben ser aplicadas en el sentido en que alude a la grave crisis finaciera, siendo causantes de ellas las entidades financieras". Así, razona Gómez que "si las entidades tasaron las viviendas en un precio excesivo, a la hora se subastarla les vincula su propia tasación de forma de que si se quedan con el bien en una subasta no tienen ya derecho a ninguna otra cantidad. Si para el préstamo fue suficiente el bien inmueble, dando el bien debería saldarse la deuda".
En la misma línea argumental se manifiesta Juan José Santamaría, presidente del Colegio de Economista de Pontevedra, para quien "lo más interesante" del auto es que el juez "da a entender que esto tiene su origen en la crisis económica y que ésta ha sido desecandenada por el sistema financiero, por dar alegremente hipotecas a quien a veces podía no pagarlas. Ese es el origen de la crisis y lo que viene a decir es que el sistema bancario es responsable de esta situación y por eso de alguna manera libera al demandado de satisfacer la diferencia entre el valor de la hipoteca pendiente y el precio de venta de subasta".
Santamaría también confía en que el Gobierno "cambie la Ley Hipotecaria porque si los bancos supieran que el bien hipotecados es la garantía y nada más, no se darían sobrevaloraciones de los pisos y la burbuja inmobiliaria no habría llegado a donde llegó".
Mientras, Juan José Pérez Barreiro, abogado de los servicios jurídicos de la asociación de usuarios Ausbanc Galicia, augura escaso recorrido al auto, aunque se felicita de que permita abrie el debate. Sin embargo, avisa de que "si pasara esto con todos los casos podría ser que los bancos endurecieran los condiciones para los préstamos".

http://www.farodevigo.es/economia/2011/01/28/hipoteca-esperanza/513174.html

miércoles, 26 de enero de 2011

Resolución judicial a favor de los hipotecados (en favor de la dación de pago)


Supongo que muchas personas que están sufriendo en sus carnes el abuso bancario de una ejecución hipotecaria, ya conoce el Auto nº 111/2010, dictado por la Audiencia Provincial de Navarra, en la que no permite continuar la ejecución de las cantidades pendientes del principal de la hipoteca, una vez adjudicado el bien por el 50 % del valor de tasación. Entre los argumentos de los magistrados, destaco lo siguiente:
” …debe constatarse con la propia valoración que se hace en la escritura de préstamo con garantía hipotecaria, que formalizaron las partes y singularmente por lo que supone un acto propio, del propio banco..”
Me parece interesante que se argumente los Actos Propios del Banco, ya que siempre he leído y escuchado los argumentos de los bancos y de otros, que decían que el hipotecado tenía que apechugar con sus Actos propios, cuando firmó la hipoteca. Ahora, en cambio, es el Banco el que debe apechugar con su propia valoración del Activo, con la Tasación del bien.
http://www.carlosguerrero.es/2011/01/26/resolucion-judicial-en-favor-de-la-dacion-de-pago/


2.Resolucion judicial
Ha llegado a mis manos una resolución judicial que no permite a un banco reclamar más dinero al deudor después de quedarse su casa. Es una buena noticia para aquellos que no pueden pagar su hipoteca y para los que buscamos dónde está el talón de Aquiles de ese “Leviatán” que surge debajo la piel de cordero, llamada banca.
La sección segunda de la Audiencia Provincial de Navarra dictó el 17 de diciembre de 2010 un Auto, en el rollo de apelación civil 74/2010, confirmando la resolución del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción núm. 2 de Estella/Lizarra de 13 de noviembre de 2009 en unas actuaciones de ejecución hipotecaria. He tenido acceso íntegro a la misma gracias a la abogada amiga Irene Vieira Fuentes, que consiguió una copia y sabía que me interesaría.
¿Cuál es la novedad? Tanto el Juzgado como su superior jerárquico, la Audiencia Provincial, han considerado que no es procedente continuar la ejecución por el resto del principal debido.
Auto de 17 de diciembre de 2010
Una pareja había pedido un préstamo al banco de 59.390 euros con garantía hipotecaria sobre un piso. En 2007 amplían el préstamo en casi 12.000 euros. Al no poder pagar las cuotas de la hipoteca, el Banco da por vencido el préstamo, lo ejecuta y la finca sale a subasta. Nadie puja por la casa y el banco se la adjudica por 42.895 euros, poco más del mínimo legal en ese caso (el 50 % del valor si nadie puja). Ahora bien, esta suma no cubría todo el dinero que se le debía al banco. Por esto el banco pidió al Juez que embargase más bienes de los deudores para poderse cobrar los 28.129,52 euros que faltaban.
La respuesta del Juez a la petición del banco fue: “No ha lugar”. Únicamente le permitió continuar la ejecución por intereses y costas, que no es poco.
¿Por qué el Juez “perdonó” estos 28.129,52 euros a los deudores? Por justicia. El argumento legal: constituía un abuso de derecho (que la Audiencia no apreció) y la finca adjudicada valía más que el importe de la deuda.
El Juez hizo lo que tenía que hacer: interpretar la ley buscando aplicar la justicia. La verdad es que la interpretación es algo forzada, pero es razonable y totalmente justa. Dice que el valor de la finca es suficiente para cubrir el principal de la deuda reclamada, incluso es superior, siendo circunstancial que la subasta, al haber quedado desierta (sin que nadie hiciera ninguna oferta), tan solo sea adjudicada en la suma de 42.895 euros. Pues el banco se adjudica una casa que él mismo había valorado en su día en un importe superior al que ahora se debía.
Ciertamente hay una manera para las entidades bancarias de evitar que se repita esta argumentación, pero no seré yo quien les dé la pista para ello. Ya tienen sus propios abogados.
Lo importante es que los Tribunales han considerado que el valor de la finca que se adjudica el banco no ha de ser necesariamente la cifra por la cual se la adjudica, sino el valor real del bien.
El argumento pasa por el hecho que sea el propio banco acreedor el que se quede la casa. Si se la quedase un tercero, la deuda no quedaría saldada más que por el importe que el postor pagase al Juzgado. Pero si el banco se queda la casa, ya que tiene un valor mayor que el “mínimo legal”, no “vale” que todavía quiera más.
La resolución de la Audiencia añade que aunque no se pueda considerar literalmente un abuso de derecho la petición del banco, sí es moralmente rechazable que, para continuar reclamando más dinero, el banco alegue la pérdida de valor de la casa por causa de una crisis económica que ha provocado precisamente la mala praxis del sistema financiero del cual el banco forma parte.
Propuestas jurídicas para evitar injusticias
Comparto esta visión y me atrevo a proponer una serie de ideas al gobierno central y al legislador para continuar incidiendo en esta línea, con tal de evitar injusticias y facilitar la tarea a los jueces:
Es cierto que la actual Ley de Enjuiciamiento Civil ha mejorado desde el año 2001 la situación de las personas que no podían hacer frente a las cuotas de la hipoteca. Ahora es más difícil perder la casa, hay muchas opciones antes de que sea demasiado tarde, que conviene consultar a un abogado para que no se pierdan. Pero todavía no es suficiente y aún es posible que la casa se la termine quedando alguien por bastante menos de lo que realmente vale.
A estas alturas casi todos los españoles saben que aquí, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, si con el importe que se obtiene de la venta en subasta de la finca hipotecada no hay suficiente para pagar la deuda, aquel que ha perdido la casa todavía sigue debiendo dinero al banco.
Una medida que podría ayudar a evitar lo anterior es modificar los artículos 670 y 671 de la LEC en el sentido que el acreedor ejecutante en ningún caso se pudiera adjudicar el bien subastado por un importe inferior a la cifra que se le deba por principal e intereses. Con esto no se evitaría que la casa se la pudiera quedar un tercero (manteniendo la deuda por la diferencia entre lo debido y lo pagado por este tercero), pero al menos no permitiríamos que la entidad bancaria, que no ha aceptado renegociar la deuda o dar una carencia, sea vea beneficiada por este hecho. Y si se pierde la casa, al menos ya no se tendrá la deuda. Evidentemente, para evitar picaresca, este importe mínimo de adjudicación también sería aplicable a cualquier sociedad que estuviera participada por la entidad bancaria ejecutante o por alguna de su grup. O incluso por directivos o ex-directivos de la misma. Pues todos sabemos que “hecha la ley hecha la trampa”.
Una modificación pequeña que sería muy útil sería conceder una especie de opción de recompra o derecho de retorno al deudor que ha perdido la casa en subasta. Así se podría prever que si el deudor mejora su situación en un plazo de cinco años, tendría derecho a volver a adquirir la casa por el mismo precio que se pagó en subasta o por el que se la adjudicó el acreedor, más gastos e intereses. Esto implicaría que los adjudicatarios no se podrían volver a vender la casa con grandes plusvalías, es decir, no podrían hacer negocio a costa de la desgracia ajena. Considero correcto el plazo de cinco años, ya que ha de dar tiempo a que se pueda recuperar el deudor y porque es el tiempo que dura un contrato de alquiler. El nuevo propietario podría mientras alquilar la vivienda para rentabilizar la inversión. Si el antiguo propietario vuelve a tener dinero, podría recuperar su casa.
Una medida más osada sería obligar por ley a las entidades bancarias a conceder carencias de amortización a aquellos que acrediten que han visto reducidos sus ingresos por causas coyunturales superables. De manera que si pueden pagar los intereses, puedan mantener la propiedad de la casa durante un tiempo razonable.
¿Os parecen bien estas ideas? ¿Alguna sugerencia? ¿Me ayudáis a difundirlas?
Fragmentos a destacar del Auto 111/2010
“El propio banco, en la escritura de préstamo con garantía hipotecaria y en relación con la finca que es objeto de subasta y que se ha adjudicado materialmente la citada entidad bancaria, la valoraba en una cantidad que era superior al principal del préstamo (…) Siendo ello así, es atendible las razones por las cuales la juzgadora de instancia no considera oportuno en este caso continuar la ejecución, por entender que el valor de la finca, no obstante el resultado de la subasta, es suficiente para cubrir el principal de la deuda reclamada e incluso encontrándose por encima de dicho principal”.
Y ante el intento de la entidad financiera de argumentar que el valor actual de la finca es inferior a la tasación inicial, el Tribunal le recuerda a la entidad su propia responsabilidad en ello:
“Moralmente es rechazable que se alegue para intentar continuar la ejecución la pérdida de valor de la finca que servía de garantía al préstamo, que no se hubiera concedido si no hubiera tenido un valor suficiente para garantizar el préstamo concedido, que fue fijado por la entidad bancaria ahora ejecutante, o cuando menos aceptado, siendo que dicha pérdida de valor es directamente achacable a la crisis económica, fruto de la mala praxis del sistema financiero”.
http://qmunty.com/blog/2011/01/26/resolucion-judicial-en-favor-de-la-dacion-de-pago/
Recuerdo los tiempos en que empezamos a oír hablar de las hipotecas subprime en EE.UU., cuando en agosto de 2007 BNP Paribas congeló unos fondos de inversión relacionados con estos sonoros préstamos hipotecarios.

3. Ejemplos de Hipotecas basura made in Spain

Por aquellos tiempos políticos y banqueros no paraban de repetir que en España no existían este tipo de hipotecas basura y Leopoldo Abadía puso de moda el término Crisis Ninja, para referirse a la recesión detonada por los préstamos otorgados a gente sin trabajo, ingresos demostrables ni propiedades. Admito que yo sonreía para mis adentros; tal vez no se estuvieran concediendo hipotecas subprime al estilo americano, pero subprime a la española yo si que veía en el día a día de mi trabajo.
Uno de joven suele pensar que los bancos saben lo que hacen; tienen departamentos enteros de análisis del mercado, de riesgos, de inversión y un largo etcétera de nombres grandilocuentes. Y muchos de estos grupos de profesionales aciertan en sus recomendaciones. Lo que me gustaría conocer es a los directivos que acaban tomando las decisiones; porque muchos lo han hecho mal, muy mal.

Hipotecas basura made in Spain

De mi experiencia profesional puedo extraer algunos ejemplos prácticos de hipotecas concedidas con excesiva “alegría española”.
Una de las más extendidas y que está siendo tristemente de actualidad es la compra-venta con financiación hipotecaria de varias propiedades a la vez. Lo más normal sería pensar que cualquier entidad financiera solicitaba la CIRBE de los candidatos a obtener financiación, ¿verdad? Solicitar las deudas que uno tiene y quedan registradas en el Banco de España es una de las bases del proceso de concesión de una hipoteca.
Hay dos tipos de hipotecas basura relacionadas con la CIRBE, unas cuya responsabilidad es del mal funcionamiento del análisis de riesgo de determinados bancos y otra a la picaresca de los solicitantes (y de las inmobiliarias o brokers que les tramitaban el préstamo):
  • Los bancos que no pedían la CIRBE: el que yo conozco es americano, de los que han dado problemas al mundo entero. Imaginen que yo tengo dos préstamos personales y una hipoteca. Me voy a ese banco y solicito una hipoteca para comprarme una casa con mi nueva pareja. Lo normal es que vieran mis deudas y me denegaran más endeudamiento. Lo normal, digo, ya que con algunos bancos se podía obtener el préstamo, al no solicitar nuestras deudas a la Central de Riesgos del Banco de España.
  • Una pareja compra un piso con el aval de los hermanos (o la firma como titulares de la hipoteca no propietarios), que en pocos días o semanas compran otra vivienda con el aval de los primeros titulares. Entre los cuatro juntan los ingresos suficientes para pagar una hipoteca, pero evidentemente no dos. La CIRBE no se actualiza con la frecuencia que sería lógico (al momento de firmar la hipoteca), sino que tarda varios meses. Muchas veces no era una operación diseñada por los titulares, cuya cultura financiera solía ser baja, sino por inmobiliarias o intermediarios financieros sin escrúpulos ávidos por cobrar comisiones. Lo cual no exime a los hipotecados de su responsabilidad.
Otro tipo de hipotecas subprime son las de determinados inmigrantes con menos de un año de vida laboral que compraban con otros compañeros (en ocasiones ni siquiera del mismo país de procedencia). Seamos directos sin caer en el desatino: hay nacionalidades que no tienen ni el mismo régimen jurídico en materia hipotecaria, ni la misma cultura financiera ni los mismos hábitos de cumplir con las obligaciones bancarias. Por tanto, sin entrar en otro tipo de consideraciones, la nacionalidad es un dato a analizar a la hora de conceder una hipoteca, al igual que edad o el tipo de trabajo.
Muchas entidades financieras se lanzaron a captar el colectivo inmigrante, con campañas hipotecarias agresivas; no hay nada malo en segmentar el mercado. Lo erróneo es no saber segmentarlo. No hay un colectivo definido al que llamar inmigrantes. Hay chilenos, japoneses, alemanes, guineanos o rusos, pero cada uno de ellos tiene características diferentes en cuanto a la mora. Algunos pagan mejor que los españoles y otros mucho peor (en media estadística). Los bancos no supieron distinguir entre los buenos y los malos pagadores, de hecho ni se lo plantearon hasta que la mora se les disparó.
No quiero que nadie entienda que cuando hablo de inmigrantes hablo de hipotecas basura. Hay hipotecas prime de inmigrantes al igual que hay muchas subprime de españoles. Las subprime a las que me refiero reúnen las siguientes peculiaridades:
  • Nacionalidad extranjera con poca o nula cultura financiera (del marco jurídico español) y sin un mercado hipotecario consolidado en su país.
  • Cuya vida laboral era inferior a un año y tenía su familia en su país de origen.
  • Que compra con un amigo o supuesto familiar, en ocasiones de países distintos.
Si uno concede una hipoteca a alguien que no tiene su familia en el país, que lleva menos de un año trabajando y que compra con un amigo, no hace falta ser un experto para saber que el riesgo de que alguno de ellos pierda el trabajo o se vuelva a su país es alto. Si además compra un 100% más gastos y no tiene ahorros, concederles una hipoteca no es un favor, es un riesgo que les puede condenar al exilio financiero si no pueden pagar la hipoteca.
Gracias a los bancos, a las inmobiliarios y demás agentes económicos del sector, que les “vendían” la hipoteca como “una forma de pagar lo mismo que un alquiler y adquirir una vivienda en propiedad” se han ofertado manzanas podridas a ellos y al sector financiero en su conjunto.
Al hablar de préstamos hipotecarios mal concedidos siempre hay alguien que esgrime el argumento de que tanta culpa tienen los bancos como los que solicitaron la hipoteca y no pueden pagarla. Discrepo, las entidades financieras tienen la obligación (ética y jurídica) de conceder hipotecas a personas que puedan pagarlas (ceteris paribus, evidentemente). La ley les exige un plus de diligencia superior al particular que solicita la financiación. La entidad financiera debe ser un bonus argentarius (comerciante experto) y el particular actuar con la diligencia propia de un buen padre de familia. Hay mucha diferencia.

http://www.gurusblog.com/archives/ejemplos-hipotecas-subprime-espana/26/01/2011/

4-Situación Zombie

Enrique Quemada. Blog de Expansión.
A nuestros bancos no les quieren prestar desde el exterior porque la situación del sistema bancario español es lo que más miedo produce a nuestros acreedores internacionales.
No solo está el problema de los 325.000 millones que han prestado a promotores (45.000 para compra de puro suelo y el resto para construir casas). Prácticamente la mitad de este importe ha ido a financiar  viviendas no construidas o todavía no vendidas, a un valor que ni hoy tienen ni tendrán en muchos años. Bancos y Cajas saben que no van a recuperar gran parte de ese dinero (80.000 millones dicen unos, 150.000 otros; en cualquier caso, una barbaridad).
Esto es sólo el comienzo, también está la mora de las empresas: con una caída en picado de las ventas por el drástico descenso del consumo, con muchos clientes que no pagan (siguiendo el ejemplo de las administraciones públicas), un inflexible sistema laboral y con los bancos cortando las líneas de crédito, está cayendo las empresas como piezas de dominó. Muchas de ellas son ya empresas zombis, ni siquiera pagan a sus trabajadores.
¿Y las familias? ¿Podrán pagar el piso que se compraron en la costa, al límite de sus posibilidades, cuando los dos en casa tenían sueldo y parecía todo iba a seguir subiendo?
A esto hay que sumar que tenemos un sistema financiero con claro exceso de capacidad instalada (demasiados bancos, con demasiadas sucursales y demasiados empleados), poca capacidad de generar beneficios (se han quedado con activos que no producen rentabilidad, tienen poca demanda de créditos y viven una guerra de depósitos para capturar el dinero necesario para devolver sus deudas) y creciente aumento de la morosidad (por la situación de paro en familias y la quiebra de empresas). Para colmo, viene Basilea III pidiéndoles que aumenten sus ratios de capital.
La economía española solo se recuperará cuando el sistema financiero sea saneado, mientras tanto todo el Sistema sufrirá en cadena pues la restricción brutal del crédito lleva al cierre de empresas, a más desempleo, a menos consumo, al desplome de la recaudación, a mayor déficit público y, como consecuencia de todo ello, a un crecimiento todavía más bajo.
Los bancos y Cajas de ahorros españoles afrontan en 2011 vencimientos de deuda de 97.506 millones de euros y están utilizando la barra libre del BCE para tapar sus agujeros, devolver sus propios créditos o para comprar deuda del Estado español. Pero los bancos alemanes, que  tienen el mismo acceso a esta fuerte de liquidez, acceden y lo usan para prestar a empresas alemanas que si que tienen planes de expansión, inversión y crecimiento, lo que unido al fuerte crecimiento de la economía alemana está provocando inflación en ese país.
Son cada vez más las voces en Alemania exigen que, para frenar la inflación, se cierre esta vía de financiación o que suban los tipos de interés en el área Euro, ambas medidas serían demoledoras para nuestra economía.
Mientras tanto en España no se sanea el Sistema, bancos y cajas siguen dando patadas al balón de la deuda, buscando fórmulas creativas para no reconocer las pérdidas y estrangulando cada vez más a empresas y autónomos. Esto está tomando tintes dramáticos pero los gobernantes no lo ven, ellos a lo suyo.
A grandes problemas, soluciones contundentes:  tenemos una oportunidad única de cargarnos de una vez el sistema de cajas que tanto han servido a los políticos y que tantos problemas nos ha causado a los Españoles. En lugar de fusionar Cajas con problemas y crear con ello problemas más gordos, podría el Gobierno nacionalizar las cajas de ahorros, sanearlas y sacarlas después a Bolsa. Como las Cajas no son de nadie, nos permitiría a los contribuyentes recuperar algo del dinero que nos están quitando a través de constantes subidas de impuestos.
¿Y la obra social? Que la haga el Gobierno, que para eso está.
31/12/2010

http://www.expansion.com/blogs/quemada/2010/12/31/economia-zombi.html



5-Otros enlaces:La jugada de Salgado
El Gobierno acaba de lanzar de forma oficial dos noticias, una buena y otra mala. La buena es que el actual modelo de cajas de ahorros está condenado a desaparecer. La mala, por el contrario, es que antes de que esto suceda el sector afront...ará una profunda reestructuración cuyo coste será sufragado, en gran medida, por el sufrido contribuyente. A estas dos noticias se suma, además, una tercera, ya habitual y recurrente entre los miembros del Ejecutivo socialista: nueva ocultación de la verdad a los españoles.
M.Llamas
http://www.libertaddigital.com/opinion/manuel-llamas/la-jugada-de-salgado-58127/

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comentarios:
Siempre se ha dicho que en España no habia problemas de subprime, que el problema era la deuda de promotores a bancos. 


Solo los jueces pueden poner a cada uno en su sitio, esta sentencia se pone del lado del embargado, porque el juez asume que hay responsabilidad del banco, por ser co-responsable de la mala praxis del sistema financiero.

Mala praxis:
-tasacio...nes con redes vinculares (altas o bajas segun interese)
-hipotecas por encima del 70 %
-hipotecas cruzadas
etc


-La legislación en los otros paises es mas favorable a los intereses de los ciudadanos.

 Creo que de momento, la opción mas logica, seria no permitir mas embargos de forma temporal, dar mas moratorias, es mejor que una familia este en su piso pagando solo intereses (mas o menos como un alquiler) que el piso este cerrado, y sea solo un apunte en un banco o caja.

Enlace 5.Cuidado con el tema de las cajas, porque son el brazo economico de muchas comunidades. Puede suponer una escalada de tensión, los medios afines a cada comunidad defenderan su posición.
y sabemos que el tema de las comunidades ha sido parche ...detras de parche, segun presiones e intereses de las partes, sin una hoja de ruta, sin un plan de estado, podemos ver tensiones
 

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Enlace 6:
La legislación española no está adaptada para resolver el elevado endeudamiento familiar
http://articulosclaves.blogspot.com/2011/01/devolver-el-piso-y-saldar-la-hipoteca.html

Enlace 7:Manifiestos / una sola demanda moratoria EMB
 
Con una sola demanda seria suficiente:

---MORATORIA DE DOS AÑOS EN LOS EMBARGOS---

La solución que se debe de aplicar de forma urgente para evitar males mayores es una Moratoria de dos años en los Embargos. Si los pisos embargados no los podrán vender en dos años que se los dejen a las familias con dificultades. Sentido común, ética y responsabilidad social

Cuando los catedráticos piden medidas a nivel del ciudadano, entiendo que esta debería ser la medida- numero uno-.

http://articulosclaves.blogspot.com/2009/03/manifiestos-una-sola-demanda.html

jueves 12 de marzo de 2009