Ricardo Vergés, arquitecto y
economista, nacido en Badalona vive en Sevilla desde 1985, entre 1967 y
1985 fue profesor de la universidad de Montreal y de 1950 a 1967 estuvo
afincado en París donde se tituló en economía de la construcción y del
habitat por la Universidad de París. La independencia en su trabajo le
ha permitido seguir una línea muy crítica en sus estudios y
publicaciones sobre el mercado inmobiliario Español.
¿España está tan mal o está mucho peor en 2011 de lo que se dice?
España está hoy mucho peor que antes de
que se iniciara el auge inmobiliario en 1997 y de que estallara la
crisis en 2007. Y si está peor, es a pesar de que los actuales niveles
de indicadores económicos sean parecidos y no estén aún por debajo de
los de la crisis de 1992-96. La razón del empeoramiento se encuentra en
el hecho de que ahora estamos tres veces más endeudados que entonces
con respecto a nosotros mismos, pero sobre todo, con respecto a los
bancos exteriores.
¿Cuál es la receta para salir de la crisis?
Lo que impide la recuperación es la
falta de liquidez. Vas al banco por lo que sea y te dicen que no hay
dinero, y es verdad: ¿cómo puede ser eso cierto cuando producimos aún
tanto como antes del auge? El problema está en que de los tropecientos
miles de millones invertidos por bancos franceses y alemanes en el
“milagro español”, queda aún alrededor de medio billón en manos del
sector inmobiliario y constructor y con poca esperanza de poder
devolverlo. Y como que a ningún banco le gusta cruzarse de brazos, lo
más probable es que en espera de saber qué hacer con nosotros, nos
exijan puntual pago de intereses. De ser así, a los bancos españoles
acreditados en el Interbancario europeo, no les queda más remedio que
enviar a Frankfurt entre 50 y 70 millones cada día que pasa. Mientras
no encontremos medio de atajar esa hemorragia de liquidez, seguiremos
en crisis. Eso es lo que se deduce de las estadísticas del FMI.
el “enladrillamiento”, desde el punto de vista del arquitecto y desde el punto de vista del economista.
La economía es la intendencia de la
vida. Según el Premio Nóbel Gary Becker, en cada territorio cada
generación debe ser autosuficiente y transmitir a la siguiente un
patrimonio productivo mejor que el recibido y totalmente libre de
deudas o de déficits medioambientales y demás. Para que esto ocurra,
hay que invertir inteligentemente su propio ahorro para producir y
luego para consumir lo adecuado. Ahora bien, si se invierte poco en
bienes productores de riqueza y mucho en bienes para disfrutar de ella,
entonces el patrimonio productivo transmitido será menor y/o peor que
el recibido. Pero si se invierte más de lo amortizable, entonces la
siguiente generación nacerá endeudada. Si además, un territorio
invierte el ahorro de los demás, entonces estará endeudándose con
respecto a las generaciones presentes y futuras de los demás
territorios.
Desde 1999, he sido testigo y
“cronista” de la transgresión de todos y cada uno de esos principios en
buena parte de nuestros territorios peninsulares. El argumento
esgrimido es siempre el mismo: la búsqueda de una riqueza ilusoria
gracias a la sobrevaloración del activo territorial poseído o
hipotecado. Sin embargo, como dijo Aristóteles y nos recuerda Milton
Friedman, el valor de las cosas -dinero incluido-, no es más que aquel
que la gente le atribuye, partido entre su disponibilidad. En el siglo
XVII, los europeos tuvieron un antojo de tulipanes y como se cultivaban
poco, cada planta valía una fortuna. Pero al ponerse a cultivar
extensivamente, se pasó el antojo y ya nadie quería de ellos. Muchos
holandeses se quedaron arruinados. Las burbujas y los “crashes”
proceden de la ignorancia del concepto de valor y de su substitución
por creencias como la perennidad del valor asignado en un momento dado
por el entorno.
¿A dónde ha ido a parar el beneficio de la burbuja inmobiliaria?
Los jueces están en ello, pero sólo
para aquellos que han conseguido beneficios. Para los demás que se han
quedado en camino, mejor hablar de “maleficios”. Es lo que descubren
cada día los que acreditaron a los promotores de tales operaciones.
¿Qué consecuencias políticas y sociales puede haber en el futuro?
Los principios de Becker son a largo
plazo. Por tanto, incluso transgrediéndolos todos a la vez, el auge
inmobiliario habría podido saldarse por un éxito apreciable a corto
plazo. Sin embargo, no ha sido este el caso y muchas de las operaciones
puestas en marcha poco antes del cierre del grifo de Frankfurt, se han
saldado por un rotundo fracaso. Son las que conforman el llamado
“stock” con viviendas aún en obras pero paralizadas, o bien terminadas
pero no vendidas, o incluso vendidas y registradas pero no a nombre del
usuario final sino a nombre de intermediarios controlados por bancos y
cajas con el fin de evitar quiebras, etc. En su conjunto y sin contar
las obras que siguen su curso normal –esperemos que consigan venderse
una vez terminadas…– el stock no resuelto debe superar el millón y
medio de viviendas. Eso hace que sus promotores no pueden devolver sus
préstamos a nuestras entidades ni éstas a sus acreedores extranjeros. O
sea que acumulamos consecuencias nefastas a corto y a largo plazo.
¿Crees que la UE y el FMI acabarán interviniendo España?
En términos de crédito privado -que
como vemos, es “la madre del cordero”-, Europa no podía hacer nada,
salvo dar consejos y mostrar su mal humor por ver peligrar el euro.
Ahora bien, si la deuda pública española se disparara, entonces sí que
podría intervenir. Es lo que ha ocurrido debido al empecinamiento
político de nuestros gobiernos. Hay que entender ese extremo.
El “milagro español” no ha sido sólo
inmobiliario sino también de obra pública. Pero tanta obra pública no
habría sido posible sin el inmobiliario. En efecto, la enormidad de la
producción residencial y de los precios inmobiliarios entre 2003 y
2007, ha dado pié a una tributación extraordinaria de los llamados
“excedentes de explotación” de las empresas vía impuesto de sociedades.
Con ese tributo se ha podido financiar el AVE y demás, prácticamente a
cuenta de los hipotecados y sin emisión de deuda pública. Todo un éxito…
Pero en 2007 Frankfurt cierra el grifo
y los incautos españoles se despiertan de un sueño que creían eterno.
Sin auge cae el IVA de la construcción, el IRPF de sus trabajadores en
paro y el IS de las inmobiliarias sobre ventas fabulosas. Los
presupuestos del Estado -y acto seguido de las Autonomías- encogen
hasta el punto de amenazar de tener que cortar en seco cualquier nueva
licitación. Es ahí donde se comete el mayor error: en vez de reconocer
los hechos y de limitarse a terminar lo ya licitado, se saca pecho de
un lado y de otro, para continuar al ritmo de antes y así poder ganar
(o no perder) las próximas elecciones. El precio que pagamos por este
error ha sido, por supuesto, el disparo de la deuda pública y, por
consiguiente, el doloroso reconocimiento de la falacia del “milagro
español” ante Europa entera.
¿Crees
que los colectivos sociales y el trabajo en red, que actúan al margen
de los modelos impuestos y establecidos son una alternativa?
De momento no, porque el entramado
mediático, político, financiero, etc. controla el 100% de lo poco que
la mayoría de españoles absorbe como información. Es como en ciertas
zonas rurales de Estados Unidos, más el sol y las tapas. Pero aquí,
incluso sin buscar protagonismo y limitándote a exponer hechos, puedes
tener un éxito significativo en Internet y, al mismo tiempo, verte
rayado de la lista de todos los medios de comunicación desde los más
populistas hasta los más intelectuales, prácticamente sin excepción. En
mis treinta años de empresa y de docencia universitaria en países del
G7, no he conocido nada igual al control informativo que prevalece en
España.
¿Crees
que los colectivos sociales tienen algunas claves de desarrollo que la
política y la economía global no contempla o debería contemplar?
Sí porque son los reveladores de que
todo lo que ocurre se realiza gracias a nuestro trabajo y a nuestro
dinero. La democracia económica no está aún instalada. Tal vez con la
incipiente “economía cuántica” que no teme a la complejidad de las
cosas…
¿Qué relación has tenido con la red AACC ?
El documental €SPANISH DR€AM y mis encuentros con Guillermo Cruz y Santiago Cirugeda que entiendo proseguir.
Aportación personal: www.ricardoverges.com
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comentario:
El presidente de Mercadona, Juan Roig, ha afirmado que "lo peor de la crisis está por llegar" porque "en España nos hemos pasado 20 pueblos" pidiendo créditos y "ahora hay que devolver todo" lo que se debe al resto del mundo.
"De esto se sale trabajando y no especulando", ha afirmado Roig en la presentación de resultados de la cadena de supermercados. "El año 2011 tiene una cosa buena y es que será mejor que 2012 http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/10/economia/1299757751.html