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lunes, 28 de marzo de 2011

Analisis crisis actual por el prof.Joan Torrent



El profesor de Economía y Empresa de la UOC y Director de la UOC Business School analiza la actualidad de la crisis.
8 de marzo de 2011
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El profesor de Economia y la Empresa de la UOC y director de la UOC Business School, Joan Torrent, analiza la actualidad relacionada amb la situació de la economia y la crisi econòmica actual. Entre otros , Torrent explica que unos de los problemas actuales a solucionar és acercar la empresa, sobre todo la pequeña y la mediana empresa a la a universidad.
Nuestro tejido esta compuesto mayoritariamente por pymes, el enfoque debe orientarse hacia ellas, buscar los incentivos para que puedan crecer, para que puedan crear mas valor y empleo, por otro lado deben de modernizarse, reorganizarse, cooperar entre ellas, buscar mas sinergias, internacionalizarse, siendo muy necesario un mayor enlace entre empresa y universidad

El desarrollo de un pais,depende de una banca industrial comprometida con planes estrategicos estatales de reindustrialización (como es el caso de Alemania,Corea,China, ettc) es un tema mas importante que las reformas laborales y otras reformas menores, porque sin credito, sin bussines angels, no hay financiación, y por mas emprendedores que tengamos o por mas innovación que potenciemos, sin riesgo de los inversores, de los bancos, no hay salida.
Relacionado con:
'the triple helix of university-industry-government relations'
http://www.universal-publishers.com/book.php?method=ISBN&book=1581129378

Es el momento de los valientes. M.Vidal

Hace pocos meses ofrecí una conferencia acerca del valor emprendedor. A todos los presentes les dije que tener un sueño y hacer todo lo posible por llevarlo a cabo es gratificante por el mero hecho de recorrer el camino. Mi charla se titulaba "El club de los soñadores" y representaba el aprendizaje en momentos difíciles. Al iniciar mi intervención comuniqué a los asistentes que les regalaba cien mil euros. Les pregunté qué harían con ellos. Unos dijeron viajar, otros pagar la hipoteca, una decena meterlo en el banco, pero la mayoría dijo "montar un negocio". Esa misma pregunta la hizo una televisión unos días antes y el resultado fue todo lo contrario. La mayoría no pensaba en afrontar ningún reto empresarial. Es normal. La mayoría de la gente, sin darse cuenta, continúa esperando que el Estado los identifique como ciudadanos débiles, les reduzca su criterio individual, les conceda una plaza en la incubadora social, les muestre las ayudas posibles, les conceda soporte y les recorte libertades. Al depender de más ayudas, el ciudadano cada vez tiene menos opciones de autogestión.

Dicen que llevamos en crisis cerca de tres años. Incluso hay quien habla de "recuperación inminente" como si estuviéramos en condiciones de recuperar algo. Pocos han aceptado la situación real. Nada queda por recuperar y mucho por afrontar. Afrontar una nueva situación tremendamente estrecha, compleja y donde los que vean antes el nuevo escenario más opciones de crecer tendrán. Esta no es una fase intermedia, ni un enlace con algo diferente, ni tan siquiera tiene que ver con la curación de las heridas. La actual situación es a lo que vamos a tener que enfrentarnos en las próximas generaciones: es la desembocadura final.

Me alegra haber llegado a la conclusión de que no hay nada que recuperar. Espero que no regrese el modelo insostenible que nos ha llevado a esta situación. No era más que un circuito cerrado que pretendía vender productos cerámicos que nadie necesitaba por el mero hecho de que, en la sucesión de reventas, su valor ascendía hasta niveles que rozaban el insulto. Este país está frente al reto de generar una economía vinculada al conocimiento y a las nuevas tecnologías, a los servicios con un alto valor añadido y a una industria sofisticada y de vanguardia. La otra opción es esperar el retorno de un mecanismo económico que fue un artilugio retorcido para hipotecar el futuro.

El nuevo modelo es una parada técnica que se alargará años y que se fundamenta en una atonía global que desincentiva la inversión privada e impide la pública por el asuntillo del déficit. Se ha diseñado muy bien el espacio donde debe desarrollarse todo ello. Se ha preparado a la sociedad, se la ha dormido adecuadamente. A medida que se insinúa que estamos a pocos metros de una mejoría inminente, la buena gente espera con paciencia a que eso ocurra. Al mismo tiempo, por empatía, se transmite la impresión de que ser emprendedor es una actividad de suicidas en lugar de valientes, que estudiar oposiciones es una buena manera de asegurarse el futuro o que permitir que se escape el talento joven a Alemania es un mal temporal, puesto que en cuanto "todo se arregle" volverán. Ya...

En todos los territorios económicos aparece una oportunidad, y en este también. Lo importante es aceptarla, asumir sus condiciones, sus nuevas reglas del juego y, sobre todo, ponerse en disposición rápidamente. A los que anuncien "recuperaciones" futuras o mejores tiempos en breve, ¡ni caso!, esto se queda así y así será hasta que entre todos modifiquemos el sistema económico y las cláusulas que lo definen. El camino está plagado de piedras, pero hay que empezar de algún modo. ¿Cómo lo hacemos? Enfrentándonos al protocolario discurso de "estamos tocando fondo, a medio plazo todo se irá recuperando". Es necesario descubrir la verdadera oportunidad digital, la renovable, la de escuchar a los clientes en las redes sociales, la del talento global, la de ayudarse colectivamente para hacer ejecutivo el control de costes, la de acumular eficiencia, la de retener el talento alrededor del propio emprendedor, la de aliarse con el enemigo si es preciso, la de transaccionar con proveedores, la de revisar si un modelo de negocio no se ha quedado obsoleto y lade apostar por los cambios que lo puedan hacer viable cueste lo que cueste, aunque lo cueste todo y te lleve al cierre. Del fracaso y de la ruina, se aprende.

Si no hacemos nada, la clase media seguirá cediendo terreno a cambio de que otros aporten la solución. Somos la clase media menguante y lo somos en gran medida porque nos da la gana. Es posible que no nos demos cuenta de que los primeros responsables de muchos de los males que vivimos somos nosotros mismos. La velocidad y la fortaleza con la que salgamos de ese tránsito complejo dependerá en gran medida de la voluntad y la libertad que tenga la gente para afrontar este reto.

M. VIDAL, analista económico y emprendedor; autor de ´Contra la cultura del subsidio´, de Gestión 2000

domingo, 27 de marzo de 2011

Como frenar el gasto público, Joaquim Muns La Vanguardia


Una de las dificultades más importantes que está encontrando la reactivación económica de muchos países occidentales, entre ellos el nuestro, es la desconfianza creada por los elevados déficits públicos generados desde el comienzo de la actual crisis financiera. En parte, estos desequilibrios se deben a los llamados estabilizadores fiscales automáticos, es decir, a la bajada de los ingresos y a la subida de las prestaciones sociales ocasionadas por la propia crisis. Pero una parte importante de los desequilibrios presupuestarios que se han originado se debe al mal enfoque y total descontrol del gasto público.
Sin ir muy lejos, en Catalunya muchos ciudadanos se preguntan cómo puede ser que la Generalitat haya acumulado una deuda y un déficit tan enormes en un espacio de tiempo tan relativamente corto. El ciudadano se extraña de que no haya ningún mecanismo institucional o de otro tipo que pueda frenar el gasto desmesurado que se halla detrás del gran desequilibrio presupuestario que se ha producido en Catalunya. Y también resulta inaceptable la tardanza con la que se ha conocido la realidad de los hechos.
Consecuencias destructivas
El gasto desmesurado y los déficits a los que conduce acaban siendo un factor extraordinariamente destructivo de la cohesión social en todas partes donde se da este fenómeno. Los drásticos ajustes del gasto público conducen inexorablemente a sacrificios que afectan negativamente a una gran parte de la población, especialmente la que cuenta con menos recursos para hacer frente a la austeridad impuesta. En el plano internacional, como desgraciadamente sabemos por experiencia propia, los resultados del gasto público excesivo y descontrolado llevan fatalmente a una valoración o rating de la solvencia del país cada vez peor, con el consiguiente desprestigio internacional y el coste creciente de la deuda financiada por los mercados.
A la vista de la carcoma que representa el gasto público excesivo, la pregunta que se impone es la de si se podría hacer algo más para evitarlo. Para contestar a esta pregunta hay que partir de la premisa intocable de que en las democracias modernas, tanto la fijación de los impuestos como la de los gastos públicos es una atribución irrenunciable de los parlamentos. Las prioridades de gasto y cómo se distribuye la carga de este entre los ciudadanos para sufragar las necesidades públicas es un atributo parlamentario y nadie duda de que debe seguir siéndolo.
Por tanto, la respuesta a la pregunta de si se puede hacer algo más para frenar y controlar mejor el gasto público debemos encontrarla en la creación de algún nuevo contrapeso institucional que pueda, como es normal en las democracias, actuar como órgano de control y supervisión del gasto público y servir, por lo tanto, de limitación institucional a la capacidad, en la práctica ilimitada, que tienen los gobiernos de gastar más allá de lo que delimitan los presupuestos públicos aprobados.
Los actuales tribunales de cuentas, podría argumentarse, ya son organismos pensados para disciplinar el gasto público. Pero tienen dos serios inconvenientes para lograrlo. El primero es su politización, es decir, su formación a partir de las personas nombradas por los partidos políticos. El segundo escollo para la plena eficacia de este organismo para el control del gasto público es que su misión consiste fundamentalmente en la comprobación y verificación del gasto, pero muy indirectamente en la de su control.
Creo que es necesario crear un nuevo órgano jurisdiccional para atajar el problema del excesivo y descontrolado gasto público. Concretamente, debería ser un órgano totalmente independiente y formado por personas de reconocido prestigio. El cometido de este órgano debería ser el control institucional y la supervisión del gasto público. Ello significa, entre otros muchos cometidos posibles, que cada vez que el Gobierno planteara una desviación respecto del gasto presupuestado, el órgano en cuestión debería informar sobre su conveniencia o, por el contrario, establecer su criterio contrario. Cualquier reprogramación o ampliación de gasto debería contar con la opinión razonada y favorable de este nuevo órgano.
Su fuerza no sólo derivaría del respeto que fuera capaz de generar, sino también de una legislación sobre el gasto y los déficits públicos más estricta. En definitiva, una ley de estabilidad presupuestaria como la que proponen los alemanes como parte del pacto de competitividad para salvaguardar el euro. Esta ley, que ya existió durante el gobierno de Aznar, debería volver a cobrar vida y es posible que, de alguna forma u otra, acabe siendo uno de los elementos del pacto por el Euro.
El ejemplo de los Bancos
En este contexto, es relevante traer a colación la autonomía de los bancos centrales como ejemplo de limitación del poder desmesurado de los gobiernos en el campo económico. Históricamente, hubiera sido impensable que estos dejaran a un órgano independiente la gestión de la política monetaria y, lo que es más importante, la creación del dinero. Y, sin embargo, la emancipación de los bancos centrales ha sido muy positiva y ha contribuido a frenar muy eficazmente, por lo menos hasta ahora, las expectativas inflacionarias tradicionalmente ancladas en nuestras sociedades.
Al igual que los hechos llevaron a que se considerara conveniente que la gestión de la moneda fuera a parar a un organismo independiente, creo que el abuso del gasto público, que está haciendo tanto o más daño que la inflación, pide a gritos que se cree, especialmente en los estados donde la indisciplina fiscal es endémica o está haciendo más estragos, un órgano independiente de control y supervisión del gasto público. Este órgano ejercería sus funciones de forma análoga a como lo hacen los bancos centrales en el campo de la política monetaria.
Obviamente, la soberanía popular reside en los parlamentos y estos podrán hacer siempre lo que quieran. Pero, por lo menos, sería muy importante que alguien con autoridad les dijera que se están extralimitando antes de que las facturas impagadas llegaran a los contribuyentes.
Joaquim Muns. Catedrático de OEI en la UB. Premio de Economía Rey Juan Carlos I. Fue director ejecutivo del FMI y del Banco Mundial.
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Como bien dice son necesarias nuevas instituciones de control, al igual que forzar las auditorias en los ayuntamientos y resto de organismos mixtos paralelos...
Sobre la actuación de los bancos centrales, es mas debatible hay actuaciones suyas muy laxas y otras muy enfocadas a unos intereses muy direccionados...

viernes, 25 de marzo de 2011

Portugal, Irlanda, Finlandia, Francia: Los pueblos contra las élites y la superviviencia del proyecto Europeo


by Luis Garicano on 24/03/2011
La crisis política en Portugal tras la dimisión anoche del primer ministro Sócrates muestra de manera clara el agotamiento del modelo de rescate sin quita, que pareciendo rescate de los países,  no es sino rescate de los que imprudentemente prestaron. Desde Europa, a los ciudadanos de Grecia, Irlanda y en unos días, Portugal, se les plantea desde la UE una que sólo ofrece, en el mejor escenario, la posibilidad de retrasar el problema a tiempos mejores. A su vez, los ciudadanos de los países acreedores, sienten que están a merced de de un proceso que ni ellos, ni sus dirigentes controlan y que no es sostenible. Esto se refleja en el repentino incremento de la popularidad en Finlandia del partido populista Verdaderos Finlandeses, cuya emergencia bloquea la posibilidad de un pacto en la cumbre de la EU de este fin de semana, y en Francia del Frente Nacional, que podría vencer en la primera  vuelta de las presidenciales del 2012.

La raíz del problema sigue siendo la combinación de bajo crecimiento económico y apalancamiento excesivo.
Sin crecimiento, la deuda de Irlanda, Grecia y Portugal no es sostenible. Cada plan de ajuste supone una vuelta de tuerca que los ciudadanos sólo pueden aceptar si piensan que hay luz al final del túnel. Y la verdad es que no la hay. Lo máximo a lo que pueden aspirar ahora mismo los griegos e irlandeses  es a aguantar hasta el siguiente  apretón. Las matemáticas no salen ni siquiera en las optimistas previsiones de los organismos internacionales: a los tipos de interés a los que se financia la deuda y el rescate, la ratio de Deuda/PIB sigue aumentando, en el no rescatado Portugal hacia el 100% del PIB, en las rescatadas Grecia hacia el 150% del PIB, e Irlanda hacia el 120% del PIB. No es de extrañar que  los portugueses, confrontados con la disyuntiva, digna de don Corleone, entre aceptar el rescate y suicidarse, o no aceptar el rescate y suicidarse, hayan elegido negarse en redondo.

¿Negociará ahora la UE un rescate con un gobierno provisional, forzando aún más la legitimidad política?
¿Esperará a un gobierno con mayor legitimidad a riesgo de que se pudra la situación?
El proceso sólo se detiene de una forma: los acreedores deben reconocer que la “culpa” del exceso de endeudamiento es compartida por las dos partes: si a mi mañana un banco me presta 100 millones y yo luego no los puedo pagar, claramente la responsabilidad es en parte del banco, que imprudentemente ignoró mi incapacidad de generar ingreso suficientes para hacer frente a tal deuda.

-El tiempo político, la credibilidad, es finita.
-Cada rescate en falso supone una promesa incumplida y disminuye las posibilidades de que cuando llegue el momento, sea posible hacer un verdadero plan de estabilización y crecimiento. ¿Tienen las instituciones europeas la cintura y la capacidad para hacer lo necesario? Este fin de semana empezaremos  a comprobarlo
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dos comentarios al post leidos :

En otra entrada decía que no entendía cómo un parlamento puede negarse a ser rescatado. Ahora empiezo a entenderlo. Lo que sigo sin entender es quién va a pagar la factura, aunque mucho me temo que será el ciudadanito de a pie con su aparente bienestar primero y su manduca después.
Si entiendo bien, los acreedores de Portugal no van a cobrar.
¿Y quienes son?
La banca, en buena parte española.
¿Se lo puede permitir?
Es evidente que no, por tanto habrá que pensar en alguna solución urgente, porque el asunto ya empieza a oler mal.
Después de Portugal vendrá otro y otro… esos que pagan más intereses que pueden y que pronto harán fallida. Y es que lo de ser rescatados y suicidarse o no ser rescatados y suicidarse clarifica la situación.
Supongo que nuestra banca, esa tan lista que no sabía ni sabe qué hacer con tanto beneficio, ya habrá hecho sus números y encontrado la manera de enjuagar o, mejor, traspasar las pérdidas a los cuatro que quedan trabajando de verdad, o sea, produciendo algo real como lechugas. Y es que eso de haber estudiado tanto para sólo aprender ingeniería financiera tiene su miga.
“El proceso sólo se detiene de una forma: los acreedores deben reconocer que la “culpa” del exceso de endeudamiento es compartida por las dos partes: si a mi mañana un banco me presta 100 millones y yo luego no los puedo pagar, claramente la responsabilidad es en parte del banco, que imprudentemente ignoró mi incapacidad de generar ingreso suficientes para hacer frente a tal deuda.”
En este caso podría ser discutible, ya que nadie, ni el prestatario, incita al exceso de endeudamiento de un país o a su mal gobierno. Sin embargo, el mismo prestatario actuó a sabiendas al ofrecer hipotecas por encima del valor real. Y en este caso se obvia su responsabilidad y hasta se le felicita por lo listo que fue.
La única diferencia reside en el cliente, en el primer caso es el Estado y en el otro el ciudadanito de a pie.
Hace unos días conocí a un peruano, muy listo por cierto, que había adquirido ¡dieciocho! pisos gracias a un sueldo que no llegaba al de albañil.
Lo tuvo fácil: primero compró uno y lo alquiló a unos paisanos, después unos cuantos más y montó una empresa. Al final, sin apenas darse cuenta y, según él, para remediar la falta de vivienda de sus paisanos que nadie les fiaba, llevaba dieciocho.
Ahora no le queda ni uno, la banca ha conseguido recuperar algunos con inquilinos dentro y el está megaendeudado; el resto los consiguió, mediante una argucia legal, cederlos a sus moradores: enfermeras, celadores, auxiliares y algún médico como él de Sudamérica. El asunto es que los beneficios, ¿como no? los mandó a Perú ¡No veas la que tiene montada allí con la familia!
El, curiosamente vivía de alquiler y ahora se va para su país a administrar lo que “legalmente” ha ganado. Legalmente porque no deja de ser una variante de lo que hacía la banca con el españolito de a pie. La diferencia reside en que uno es banca y el otro un ciudadanito, y claro… al uno la ley le cubre la estafa y el otro se la busca.
El tipo me explicó que desde un principio el banco supo a lo que se dedicaba; por lo que no sentía ningún remordimiento.
El asunto es que esas pérdidas bancarias serán enjuagadas por el resto de los ciudadanitos, de la misma manera que las producidas por haber prestado a Estados insolventes. El banco nunca se equivoca, en eso es tan infalible como el Papa de Roma. Y el Estado buscará la manera de compensarle los errores de la plebe que, cicatera y atea, discute la teocracia.

jueves, 24 de marzo de 2011

Evitar mas embargos. Mas moratorias. Nueva ley hipotecaria.

¿Cres que tus hijos deben tener mejores oportunidades ? ¿crees que es necesario un cambio en la ley hipotecaria para que las proximas generaciones tengan las mismas leyes que los otros paises? Utilización de la petición publica.
 
http://www.peticionpublica.es/PeticaoVer.aspx?pi=LDN2011
Si no pueden pagarla mejor dejar a las famlias en alquiler, en moratorias de 1 a 3 años, esperando que mejore la situación y evitar el embargo.
http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/zapatero-insiste-que-devolver-piso-para-anular-hipoteca-pondria-riesgo-sistema-financiero/950697.shtml
 Dice que pondria en riesgo al sistema,mas bien nos pondria al mismo nivel de USA y otros paises donde hay la dación, no tengo claro si se puede hacer retroactivo pero si estoy convencido de que se debe de cambiar la ley para que las proximas generaciones no caigan en la misma red, y creo que a los actuales hipotecados que estan en paro, se deberian de evitar mas embargos dando mas moratorias, mas plazos. Asi lo venimos diciendo desde enero del 2008.
 
---MORATORIA DE DOS AÑOS EN LOS EMBARGOS--- EMB ---

La solución que se debe de aplicar de forma urgente para evitar males mayores es una Moratoria de dos años en los Embargos. Si los pisos embargados no los podrán vender en dos años que se los dejen a las familias con dificultades. Sentido común, ética y responsabilidad social

Cuando los catedráticos piden medidas a nivel del ciudadano, entiendo que esta debería ser la medida- numero uno-.

http://articulosclaves.blogspot.com/2009/03/manifiestos-una-sola-demanda.html

miércoles, 23 de marzo de 2011

No matan los seísmos, sino la corrupción del constructor -Lacontra LV

Shigeru Ban, arquitecto especializado en terremotos y construcciones humanitarias

"No matan los seísmos, sino la corrupción del constructor"

Tengo 53 años: sé que mi responsabilidad como arquitecto no es hacia quien me paga ni hacia el proyecto, sino hacia las personas que le darán vida al usarlo. Nací en Tokio: una ciudad joven, renacida tras la guerra.

Ustedes los medios de comunicación han exagerado burdamente la situación de Japón.

Nos llegaban imágenes dramáticas.
Pero el tono no reflejaba la realidad de la relativa tranquilidad con que se vivía en la mayor parte de Japón. Por eso, mis amigos europeos me llamaban ofreciéndome sus casas para que pudiera “huir” de Tokio. Deberían ustedes estar más atentos a mostrar la realidad con exactitud...

... Tomo nota.
Eso no ha ayudado en absoluto a Japón ni a su economía, aunque le aseguro que reconstruiremos y volveremos a prosperar pronto.

Pero todavía hay una alarma nuclear.
Veamos: el Gobierno japonés evacuó a 30.000 personas alrededor de la central de Fukushima como medida de precaución...

Eso creo.
... Pues bien, la radiación allí era inferior a la que usted se expone en un vuelo Tokio-Nueva York, por ejemplo. Y muy inferior a la que se sufre al hacerse una radiografía.

También los media hemos alabado la disciplina y temple de los japoneses.
Simplemente estamos acostumbrados a los terremotos. Es nuestra historia. La única diferencia en esta ocasión ha sido la mayor intensidad y la amenaza de la radiactividad.

¿Qué ha aprendido usted como arquitecto de esta catástrofe?
Lo que ya sabía. Que no matan los seísmos, sino la corrupción del constructor o el propietario o el arquitecto o las autoridades. En Japón, los edificios construidos después de 1981 han resistido bien el terremoto. Y también resistieron muy bien el de Kobe.

¿Cómo consiguen construir tan sólido?
Nuestra arquitectura tiene una larga tradición antisísmica y hemos trabajado las estructuras de regresión. Cuando se cumple la normativa, los edificios aguantan, pero hay otros casos en que no se cumple. Entonces muere gente y no sólo en Japón.

Por ejemplo.
Un caso reciente en Nueva Zelanda...

Un país considerado muy honrado.
Pero hubo un edificio en el que el propietario logró ahorrarse la inversión necesaria contra terremotos gracias a turbios manejos políticos. La construcción acabó derrumbándose por un seísmo y causó víctimas.

Además de sismógrafos, deberíamos tener corruptógrafos.
Algo parecido sucedió en el edificio de una escuela china en la que murieron decenas de niños al derrumbarse durante el último terremoto. Y no son catástrofes naturales. Son crímenes cuyos culpables son los políticos y funcionarios que aceptan mordidas.

Pero este tsunami ha sido excepcional.
Las defensas antitsunami eran de 10 metros de altura, pero fueron superadas por el maremoto. Y las alarmas también se revelaron ineficaces, porque tan sólo transcurrieron nueve minutos entre el seísmo y el tsunami.

¿No deberían dejar esa área de su costa despoblada y construir tierra adentro?
Lo que haremos es reconstruir la ciudad teniendo en cuenta las lecciones del tsunami.

¿Cuáles son?
Planeamos construir edificios pantalla de gran altura en primera línea antitsunami que protegerán a las demás construcciones y cuyas terrazas servirán, además, de refugio cuando se produzca una alarma.

Parece buena idea.
Sólo le veo el inconveniente de su impacto paisajístico, pero tal vez se pueda suavizar. Lo importante es que ahora reaccionemos y planifiquemos. Y por cierto, en Turquía, donde trabajé tras el último terremoto, deberían tomar nota también de que cada nuevo seísmo se produce más al oeste, más cerca de Estambul. Y no les veo prevenirlo...

¿Por qué se especializó también en arquitectura humanitaria para refugiados?
Estuve en Ruanda durante la masacre y lo primero que experimenté al ver tanta desgracia fue la íntima necesidad de ser útil. Por eso lamenté no ser médico, pero ya era demasiado mayor para estudiar medicina, así que pensé que allí sólo podía ser de ayuda como arquitecto y replanteé mi carrera.

¿Cómo?
Me di cuenta de que el trabajo de los arquitectos es hacer visible el poder silencioso de los millonarios y los políticos. Convertimos su prepotencia en algo material, que se puede exhibir ante el pueblo. Construimos los escaparates de la soberbia de los poderosos: sus edificios y monumentos.

Y a veces de su mal gusto.
¡Pero yo también quería poner mi talento al servicio de quienes no tienen nada!

¿Qué le han enseñado?
Que el hecho de ser pobre y haber sufrido una catástrofe no les hace menos exigentes que los poderosos y millonarios.

¿Criticaban su obra humanitaria?
Sí, los propios refugiados que la habitaban, y me enseñaron mucho con su crítica.

Pues ya no se fue sin cobrar.
Pero no me malinterprete: esa arquitectura de crisis sólo es una manera de equilibrar mi dedicación a glorificar a los dueños del dinero y del poder, un trabajo que también estoy encantado de seguir haciendo.

¿Qué es lo primero que hace cuando llega a una catástrofe humanitaria?
Tomar distancia: no emocionarme. Debo ser como un cirujano que olvida sus sentimientos para concentrarse en la técnica quirúrgica. Yo me concentro igual en un campo de refugiados que en el proyecto de mayor presupuesto de mi carrera.

-Altruismo realista
Shigeru encarna la sabia mezcla de ética y pragmatismo que caracteriza al ethos nipón. Por eso cree que su país también saldrá reforzado de esta catástrofe. Con serenidad, pero nunca con dejadez. Shigeru renuncia a la lágrima y la queja, y planea cómo reconstruir las ciudades para frenar futuros tsunamis. Y sabe de qué habla, porque ha ejercido su arquitectura en Kobe, Turquía, India, Sri Lanka, China, Italia o Haití; pero también en proyectos de grandeur como el centro Pompidou-Metz. Con altruismo realista: le pregunto por qué no construir edificios con energías alternativas. "Sería bonito -responde-, pero los promotores las rechazan porque encarecen el presupuesto un 20 por ciento".

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 comentario:

En casi todos los sitios parece que ocurre lo mismo....

martes, 22 de marzo de 2011

España tiene un problema severo de eficiencia económica -Raúl González

«Detrás de esta crisis hay fallos éticos graves tanto de políticos como de empresarios» 
«España tiene un problema severo de eficiencia económica; empiezan a aparecer generaciones sin oportunidades en muchos grupos sociales»
¿Cuáles son los grandes retos de la empresa del siglo XXI? -
Suelen resumirse con la palabra sostenibilidad: económica, social y medioambiental. Sin embargo, en un entorno competitivo global, donde se obtienen ventajas económicas de aprovechar países con requerimientos sociales y medioambientales muy bajos, lo que cada empresa puede hacer es importante pero limitado. Necesitamos reglas de juego más estrictas a escala global, de manera que no pueda ganarse ventaja de actividades destructivas a largo plazo. Un comienzo sería promulgar normas regionales (por ejemplo, europeas) que prohíban las importaciones de bienes cuya producción no cumpla unos mínimos sociales y medioambientales.
-¿Qué se está haciendo para conseguirlo? 
-En este momento, la preocupación más importante de las sociedades europeas es la estabilidad económica. España tiene además un problema severo de eficiencia económica, que no parece estar siendo abordado suficientemente. En ese contexto de graves riesgos inmediatos es de temer que estemos cuidando menos de lo necesario de que la sociedad no se desintegre y empiecen a aparecer generaciones sin oportunidades en muchos grupos sociales. 
-¿Peligra el Estado del bienestar? 
-El Estado del bienestar se compra con el producto nacional. Si no somos capaces de mantener el producto creciendo al menos al mismo ritmo que la población que recibe los beneficios del Estado del bienestar, éstos tendrán que ser reducidos. La discusión sobre el sistema de pensiones lo ejemplifica perfectamente: si no criamos dos o tres hijos por pareja, y tenemos luego un empleo productivo para cada uno de ellos, no podrán pagarse las pensiones de sus padres. 
-¿Qué nos puede enseñar esta crisis? 
-Vivimos una crisis de sobreendeudamiento, principalmente privado en nuestro caso, pero cada vez más público también. Tenemos un Estado con compromisos de gasto por encima de lo que la economía permite sostener. Una parte de esos gastos, mayor de lo adecuado, constituyen formas abiertas o encubiertas de consumo que no contribuyen al incremento de la capacidad productiva de la sociedad. Como resultado, nuestra política económica ha sido parcialmente intervenida por instancias exteriores desde mediados de año. Los recortes están golpeando más a los que menos tienen. Y creo que de no enderezar la situación veremos consecuencias políticas serias a medio plazo. 
  
-¿Economía y ética casan bien? 
-La ética vivida por los agentes económicos es fundamental para que la economía funcione bien. La ley no lo puede prever todo, ni siquiera puede operar efectivamente si no es sobre la base de una ética ampliamente compartida, de manera que los comportamientos económicos dañinos sean la excepción y no la regla. Detrás de la crisis económica actual, hay en realidad fallos éticos graves tanto de sectores empresariales y políticos como de la población en general. 
La crisis constituye una oportunidad de aprendizaje ético para todos. 
-Tras la quiebra de las economías modernas, ¿cabría replantearse los valores que subyacen al análisis de la equidad económica? 
-Yo diría más bien que debemos retomar la equidad económica como un objetivo social irrenunciable, sistemáticamente perseguido. Por poner un ejemplo familiar: mis hermanos son ingenieros, como lo era mi padre. Todos los bienes que una familia de clase media suele utilizar le resultan a ellos más baratos en relación al sueldo que lo eran para mi padre. Todos, menos uno: la vivienda. Mis hermanos pagan por metro cuadrado de vivienda una proporción mucho mayor de su ingreso que lo que pagaba mi padre. La vivienda ha sido utilizada para explotar económicamente a la población, con severas consecuencias. No nos extrañará que en el centro de nuestra crisis económica se encuentre el pinchazo de la construcción. Donde falta la justicia se resienten tanto la estabilidad como la eficiencia de la economía. 

-¿La lucha contra el paro y el reajuste de los mercados es el principal desafío de la economía? 
-A escala global, el desafío más inmediato es la estabilización de los mercados financieros, sin la cual nos sigue amenazando una catástrofe de proporciones apocalípticas. Tenemos ahí un serio problema político: las grandes naciones parecen incapaces de ponerse de acuerdo en algunas medidas básicas para regular las finanzas a escala global, como los magros resultados del G-20 demuestran.
En España tenemos además un problema severo de desempleo que nos obliga a repensar el modelo productivo, incluidos los costes de nuestra alambicada estructura de Estado. Muchos elementos de nuestro sistema político legal parecen haber sido diseñados sin tomar en cuenta su impacto sobre la iniciativa privada, la productividad y la competitividad de la economía. 
Ahora pagamos las consecuencias, por ejemplo, en términos de destrucción del aparato industrial, que finalmente se manifiesta como desempleo, que amenaza con sepultar en la pobreza y la precariedad a un quinto de la población
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Raul Gonzalez
  Iingeniero industrial por la UNED y doctor en Filosofía por la Universidad Simón Bolívar (USB) de Caracas. Actualmente es profesor de Microeconomía y Ética Empresarial en la Universidad Pontificia de Comillas y coordinador de éticas profesionales y coordinador del Comité de Ética en la misma institución. Es miembro de la Cátedra Javier Benjumea (Focus-Abengoa) de Ética Empresarial y Responsabilidad Social de la Empresa. Colabora con la ONG Pueblos Unidos

sábado, 19 de marzo de 2011

Una nueva arquitectura internacional para después de la crisis -A.Oliveres


Una nueva arquitectura internacional para después de la crisis.
Trascripción de conferencia de Arcadi Oliveres, en Casa Elizalde, Barcelona, 2 de
julio de 2010, sobre economía. Organizado por Attac-Catalunya. 
VERSIÓN TEXTO EN CASTELLANO, con el texto íntegro, aquí
http://es.scribd.com/doc/34414640/Arcadi-Oliveres-Una-Nueva-Arquitectura-Internacional-Para-Despues-de-La-Crisis
Conferéncia sobre Economía dada en la escuela de verano de Attac-Catalunya en julio de 2010.


II-Parte en esta segunda parte, explica las respuestas que hay que dar para tener una mejor economía global y nacional.
Sus 6 respuestas:
1- La financiera. Persecución del fraude fiscal, la tasa Tobin, nacionalización de la banca, ¿ continuar con el Euro? http://www.youtube.com/watch?v=vVKYHeXVA9k&feature=related

2- La Laboral, El reparto de trabajo y la horquilla salarial.

3- La banca ética(http://www.youtube.com/watch?v=livQrPEbdX4&feature=related)

4- La Solidaridad, el consumo responsable. La huella ecológica http://www.youtube.com/watch?v=P_VW5wz6DmM&feature=related

5- Reducir drásticamente el gasto militar.http://www.youtube.com/watch?v=zV4Gbnd3EDc&feature=related

6- La inmigración.
http://www.youtube.com/watch?v=26KKZJMk7aM&feature=related
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Final de la segunda parte, (siguiendo el orden de los videos realizados – 35 minutos tiempo real-)
Sitio web para ver el video original en catalán:www.vimeo.com/ mizar
Sitio web para ver el video subtitulado en castellano:www.vi meo.com/lacajadepandora
Pere Ardevol, Mont seny, noreste de Iberia, julio de 2010

http://www.youtube.com/watch?v=vVKYHeXVA9k&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=vVKYHeXVA9k&feature=related
Con el modelo actual no se puede crecer mas:
http://www.youtube.com/watch?v=P_VW5wz6DmM&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=JTwTlvXTICw&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=livQrPEbdX4

Datos sobre el desarrollo humano
http://hdr.undp.org/en/humandev/

viernes, 18 de marzo de 2011

Atrapados por el miedo L.Foix

El miedo recorre el mundo en todas direcciones cuando estábamos convencidos que podíamos conseguirlo todo y refundar la condición humana para convertirla en algo mejor, invulnerable, gracias a los avances de la ciencia y a la aplicación de las nuevas tecnologías que nos acompañan de día y de noche pensando que lo único que importa es vivir el presente con la información en tiempo real y sin que los límites del espacio tengan ninguna relevancia.
El emperador Akihito hablando a los japoneses
Hay un miedo global a no perder el trabajo y un ansia insatisfecha en conseguirlo, miedo a la crisis económica, miedo al extranjero, miedo a perder la salud, miedo a los que mandan en las dictaduras y miedo a que las democracias no consigan resolver los problemas que nos afectan a todos.
Damos por seguro que la Naturaleza es un actor pasivo que se puede dominar o incluso se puede modificar su comportamiento. La catástrofe nuclear de Japón es consecuencia de un seismo, el posterior tsunami y la devastación producida por las aguas que devastaron ciudades y pueblos convirtiendo a una parte de Japón en un arrasado cementerio del progreso.
El emperador Akihito se dirigió a sus súbditos para trasladarles su profunda preocupación. El comisario de Energía de la UE, el alemán Günther Oettinger, habló de una apocalipsis fuera de control. En Bélgica se han repartida millones de pastillas de yodo para todos los ciudadanos que vivan a veinte kilómetros de las siete centrales nucleares. Angela Merkel ha paralizado la actividad de tres centrales nucleares consideradas caducas. Zapatero se ha reunido con expertos para evaluar el estado del miedo.
Obama y Sarkozy se han pronunciado a favor de mantener la energía nuclear. En Inglaterra hay el siempre apasionado debate sobre la energía nuclear. No se habla en exceso del sufrimiento que viven los millones de japoneses sin agua, sin luz, con pocos alimentos y viviendo a la intemperie. El civismo y la aceptación de la desgracia de los damnificados es muy remarcable.
Hemos trasladado la tragedia que vive un pueblo a nuestros miedos personales y colectivos. Lo que ocurra a los libios que se han atrevido a plantar cara a la brutalidad de Gadafi ha pasado a segundo plano. Cuenta Zygmunt Bauman que la vulnerabilidad y la incertidumbre humanas constituyen el fundamento de todo poder político. Los poderes, dice, reivindican autoridad y reclaman obediencia, a cambio de lo cual prometen a sus súbditos protección efectiva de sus miedos.
Somos vulnerables y vivimos en la incertidumbre. A veces, la Naturaleza nos lo recuerda brutalmente. El gobernante de todos los tiempos ha puesto más énfasis en administrar nuestros miedos que en gestionar nuestras necesidades. Siempre que el miedo señorea en los pueblos es la libertad la que se resiente.
Publicado en La Vanguardia el 17-3-2011

http://www.foixblog.com/2011/03/17/atrapados-por-el-miedo/

  La ignorancia alimenta el miedo….para quienes tengan “mas miedo ” de lo “normal” el mejor consejo es que repasen la historia y ven como han ido superando el miedo los humanos.
   Entiendo que no hay que jugar con el miedo, las cosas de palacio se deben de arreglar dentro del palacio, ellos deben ser responsables de sus errores, y hacer las medidas adeudadas para asumir responsabilidades, regenerar y poner las bases para que no vuelva a ocurrir. De lo contrario solo generan miedo, miedo que se multiplica exponencialmente y paraliza a la sociedad. Si asumimos que estos asuntos turbios no podemos solucionarlos desde abajo sin traumas o frentimos, mejor que los solucionen los responsables desde arriba, es su responsabilidad, y si no se atreven que dejen a otros mas valientes y eficaces.
   Esther R indica “La confianza entre las personas, independientemente de su nivel de ignorancia, es el mejor antídoto frente a los miedos impuestos” . Si se pierde la confianza en quienes nos gobierna, en las instituciones, en su capacidad de adaptación y regeneración….el asunto se complica


jueves, 17 de marzo de 2011

O cambian o les cambiaremos F.Mayor Z.


Federico Mayor Zaragoza – Comité de Apoyo de ATTAC
¿Qué autoridad moral tienen ahora para acusar a Gadafi y a los otros “dictadores” quienes hasta hace cuatro días les ofrecían solícitos el cobijo de sus paraísos fiscales, les vendían armas a manta, les aceptaban prebendas y hasta les daban a sus hijos, con facilidades explícitas, doctorados y otras distinciones académicas?
Tomemos nota, avergonzados, y advirtámosles que deben aprender las lecciones sin demora, actuando rápida y públicamente con medidas concretas, o recibirán muy pronto el rechazo de los ciudadanos. Del mismo modo que se han desencadenado las rebeliones que ahora destapan tantos disparates y contradicciones, provocaremos el cambio de quienes siguen aferrados al mercado, al único valor del dinero, a los vaivenes del “gran dominio” financiero, militar, energético y mediático, a las grandes corporaciones que anuncian beneficios de 32.000 millones de dólares en 2010 -como Exxon Mobil- al tiempo que suben el precio del barril para asfixiar a los consumidores, con “efectos colaterales” tan graves como el alza de los precios de los alimentos.
Exijamos de inmediato el reforzamiento de las Naciones Unidas, una economía basada en el desarrollo global sostenible, la relocalización productiva… el buen sentido, en suma.
El cambio es apremiante. Y este cambio no se hará, desde luego, por quienes confían en la inadvertencia o insolvencia ciudadanas sin aportar solución alguna.
Dejemos de entretenernos con fechas electorales inexorables, acompañadas de maniobras, promesas y ocultaciones intolerables, y proclamemos claramente que si no hay transparencia y cambios reales nos movilizaremos como en Túnez, Egipto… porque nos llena de indignación que sólo se embarguen los bienes “de los derrocados”… al tiempo que todo sigue igual: el acoso de los mercados (¿y los planes de acción social?), el precio del petróleo al alza (¿y el cambio climático?), la economía sumergida, la evasión de responsabilidades civiles (¿cuántos españoles tienen, como los “tiranos”, depósitos en los paraísos fiscales?)
Lo dicho: o cambian o les cambiaremos.

domingo, 13 de marzo de 2011

El guión que necesita la economía, de Joaquim Muns


En nuestros días, una de las actividades más importantes de los gobiernos es la gestión de la política económica. Hasta la Gran Depresión de los años 30, la importancia y peso de la actuación económica del sector público era muy limitada y se situaba en torno al 15-20% del PIB. Fue la Depresión la que desencadenó un proceso de creciente implicación de los gobiernos en la economía. La Segunda Guerra Mundial remachó el clavo en lo que se refiere a esta evolución. Así, los porcentajes del peso del sector público llegaron al 40-50% del PIB e incluso más, a finales del siglo pasado.
Este proceso de un rápido y creciente peso del sector público en la economía se vio interrumpido a lo largo de los años 90 del siglo pasado. La revitalización del sector privado y de la economía de mercado como motores de desarrollo cada vez más aceptados por las naciones fue un factor decisivo para este cambio de enfoque. En este contexto, la disciplina fiscal recuperó un creciente protagonismo, que en el caso de la Unión Europea cristalizó en los criterios de Maastricht para la adopción del euro, entre los que se hallaba el requisito de un déficit público máximo del 3% del PIB y un nivel máximo de deuda pública del 60% del PIB.
La crisis financiera ha parado y revertido esta evolución. Los gobiernos se han sentido responsables de reactivar la demanda y la producción, así como de la recuperación de la salud del sistema financiero, lo que ha llevado no sólo a que el sector público haya vuelto a entrar en una fase expansiva, sino también a que lo haya hecho inflando los déficit públicos, es decir, creando una enorme bolsa de endeudamiento público.
Cuando parecía que la reactivación se asentaba, aunque tímidamente en los países industriales, los acontecimientos del mundo árabe, las alzas de los precios del petróleo, alimentos y materias primas en general y la anunciada subida de los tipos de interés han complicado las cosas y creado un ambiente de gran incertidumbre sobre el futuro de la reactivación.
Esta complicada situación exige unas ideas muy claras y un guión muy bien definido de lo que los gobiernos deben hacer. Lo que ha quedado claro es que la política económica como simple aplicación de medidas reactivas y descoordinadas es insuficiente y, a menudo, presenta resultados contraproducentes. Esta es la razón por la que la eurozona busca un nuevo enfoque de mayor coordinación de políticas económicas que supere la falta de sintonía con la que la han enfocado sus países miembros.
Un ejemplo de abuso
España ha sido un claro ejemplo del abuso de medidas cortoplacistas de política económica, como algunas de las más recientes relativas al ahorro de petróleo y, más generalmente, de energía. Al igual que la política energética debe tener un plan a medio y largo plazo, en el que deberían insertarse las medidas que se tomen a corto, el conjunto de la política económica del gobierno debería ajustarse a un guión que sea claro, concreto y bien definido.
El país ha de plantearse una nueva estrategia económica no sólo porque la anterior a la crisis era equivocada, sino también porque ahora se aplica una simple política de supervivencia económica, sin objetivos bien planteados a medio y largo plazo. No basta querer aumentar el crecimiento y el empleo, es preciso indicar cómo se han de mover las magnitudes y políticas económicas para lograrlo. En concreto, hay que sustituir la política de medidas reactivas ad hoc por un guión serio y estable.
El “desenlace”, o sea el objetivo final de este guión, debe ser el aumento sustancial de la capacidad exportadora española. El Banco de España acaba de publicar las cifras de la balanza de pagos de 2010, y resulta muy desalentador comprobar que el año pasado, aún siendo de estancamiento, el déficit por cuenta corriente alcanzó un 4,6% del PIB. Si observamos la balanza comercial, vemos como el saldo negativo es incluso ligeramente superior en 2010 (46.400 millones de euros) respecto al año anterior.
Cifras preocupantes
Estas cifras son preocupantes y denotan que el sector exterior no ha reaccionado con el vigor necesario. Cuando, en circunstancias semejantes, la peseta se devaluaba, había una rápida reacción del sector exterior. Ahora, esta reacción se ha producido en una medida insuficiente. Si se quiere evitar la vuelta a la dependencia exterior, con el consiguiente endeudamiento, es preciso dirigir todas las energías del país hacia la exportación. Plagiando un gran panel luminoso que el gobierno británico instaló en Piccadilly Circus en los años 60 para impulsar las anémicas exportaciones británicas, podríamos decir: “o las exportaciones españolas suben o España bajará”.
El necesario esfuerzo exportador se ha de basar en una rápida y potente recuperación de la inversión productiva, que se ha visto gravemente afectada por la crisis. No sólo no se ha modernizado adecuadamente el tejido productivo, sino que se ha destruido una parte de éste. La inversión es el motor que debe transformar la economía española en la potencia exportadora en que ha de convertirse si no queremos perder el tren del progreso económico en un mundo globalizado.
Este nuevo guión que necesita la economía española resultaría incompleto sin una atención especial al ahorro. Hemos aprendido por la vía dolorosa que el consumismo basado en el endeudamiento es una receta para el desastre. Por esto, el esfuerzo inversor que, como he indicado, ha de apoyar prioritariamente la conversión de nuestra economía en exportadora, ha de basarse en mayor medida en el ahorro interno. Este debería ser, si se me permite la expresión, un bien público y, como tal, protegido y estimulado.
Por esto, la decisión reciente del gobierno de aumentar la fiscalidad del ahorro no ayuda a la estrategia a medio y largo plazo que necesita el país.
Ahorro-inversión-exportaciones: este es el argumento del nuevo guión que reclama el ajuste de la economía española. El viejo y fracasado guión de deuda-consumo-importaciones ha de pasar a la historia
Este cambio de rumbo no es fácil. Necesita claridad de ideas, tenaz voluntad política y mucha pedagogía, porque entraña cambios importantes de mentalidad yun ajuste del nivel de vida a la realidad del país. La tendencia natural es a quedarse con el viejo guión, más cómodo y placentero, pero como hemos comprobado, la realidad acaba imponiéndose. Y esto nadie lo puede evitar.
Joaquim Muns. Catedrático de OEI en la UB. Premio de Economía Rey Juan Carlos I. Fue director ejecutivo del FMI y del Banco Mundial.

viernes, 11 de marzo de 2011

España está tan mal o está mucho peor en 2011 de lo que se dice..? R.Verges

Ricardo Vergés, arquitecto y economista, nacido en Badalona vive en Sevilla desde 1985, entre 1967 y 1985 fue profesor de la universidad de Montreal y de 1950 a 1967 estuvo afincado en París donde se tituló en economía de la construcción y del habitat por la Universidad de París. La independencia en su trabajo le ha permitido seguir una línea muy crítica en sus estudios y publicaciones sobre el mercado inmobiliario Español.
¿España está tan mal o está mucho peor en 2011 de lo que se dice?
España está hoy mucho peor que antes de que se iniciara el auge inmobiliario en 1997 y de que estallara la crisis en 2007. Y si está peor, es a pesar de que los actuales niveles de indicadores económicos sean parecidos y no estén aún por debajo de los de la crisis de 1992-96. La razón del empeoramiento se encuentra en el hecho de que ahora estamos tres veces más endeudados que entonces con respecto a nosotros mismos, pero sobre todo, con respecto a los bancos exteriores.

¿Cuál es la receta para salir de la crisis?
Lo que impide la recuperación es la falta de liquidez. Vas al banco por lo que sea y te dicen que no hay dinero, y es verdad: ¿cómo puede ser eso cierto cuando producimos aún tanto como antes del auge? El problema está en que de los tropecientos miles de millones invertidos por bancos franceses y alemanes en el “milagro español”, queda aún alrededor de medio billón en manos del sector inmobiliario y constructor y con poca esperanza de poder devolverlo. Y como que a ningún banco le gusta cruzarse de brazos, lo más probable es que en espera de saber qué hacer con nosotros, nos exijan puntual pago de intereses. De ser así, a los bancos españoles acreditados en el Interbancario europeo, no les queda más remedio que enviar a Frankfurt entre 50 y 70 millones cada día que pasa. Mientras no encontremos medio de atajar esa hemorragia de liquidez, seguiremos en crisis. Eso es lo que se deduce de las estadísticas del FMI.
el “enladrillamiento”, desde el punto de vista del arquitecto y desde el punto de vista del economista.
La economía es la intendencia de la vida. Según el Premio Nóbel Gary Becker, en cada territorio cada generación debe ser autosuficiente y transmitir a la siguiente un patrimonio productivo mejor que el recibido y totalmente libre de deudas o de déficits medioambientales y demás. Para que esto ocurra, hay que invertir inteligentemente su propio ahorro para producir y luego para consumir lo adecuado. Ahora bien, si se invierte poco en bienes productores de riqueza y mucho en bienes para disfrutar de ella, entonces el patrimonio productivo transmitido será menor y/o peor que el recibido. Pero si se invierte más de lo amortizable, entonces la siguiente generación nacerá endeudada. Si además, un territorio invierte el ahorro de los demás, entonces estará endeudándose con respecto a las generaciones presentes y futuras de los demás territorios.

Desde 1999, he sido testigo y “cronista” de la transgresión de todos y cada uno de esos principios en buena parte de nuestros territorios peninsulares. El argumento esgrimido es siempre el mismo: la búsqueda de una riqueza ilusoria gracias a la sobrevaloración del activo territorial poseído o hipotecado. Sin embargo, como dijo Aristóteles y nos recuerda Milton Friedman, el valor de las cosas -dinero incluido-, no es más que aquel que la gente le atribuye, partido entre su disponibilidad. En el siglo XVII, los europeos tuvieron un antojo de tulipanes y como se cultivaban poco, cada planta valía una fortuna. Pero al ponerse a cultivar extensivamente, se pasó el antojo y ya nadie quería de ellos. Muchos holandeses se quedaron arruinados. Las burbujas y los “crashes” proceden de la ignorancia del concepto de valor y de su substitución por creencias como la perennidad del valor asignado en un momento dado por el entorno.



¿A dónde ha ido a parar el beneficio de la burbuja inmobiliaria?
Los jueces están en ello, pero sólo para aquellos que han conseguido beneficios. Para los demás que se han quedado en camino, mejor hablar de “maleficios”. Es lo que descubren cada día los que acreditaron a los promotores de tales operaciones.




¿Qué consecuencias políticas y sociales puede haber en el futuro?
Los principios de Becker son a largo plazo. Por tanto, incluso transgrediéndolos todos a la vez, el auge inmobiliario habría podido saldarse por un éxito apreciable a corto plazo. Sin embargo, no ha sido este el caso y muchas de las operaciones puestas en marcha poco antes del cierre del grifo de Frankfurt, se han saldado por un rotundo fracaso. Son las que conforman el llamado “stock” con viviendas aún en obras pero paralizadas, o bien terminadas pero no vendidas, o incluso vendidas y registradas pero no a nombre del usuario final sino a nombre de intermediarios controlados por bancos y cajas con el fin de evitar quiebras, etc. En su conjunto y sin contar las obras que siguen su curso normal –esperemos que consigan venderse una vez terminadas…– el stock no resuelto debe superar el millón y medio de viviendas. Eso hace que sus promotores no pueden devolver sus préstamos a nuestras entidades ni éstas a sus acreedores extranjeros. O sea que acumulamos consecuencias nefastas a corto y a largo plazo.

¿Crees que la UE y el FMI acabarán interviniendo España?
En términos de crédito privado -que como vemos, es “la madre del cordero”-, Europa no podía hacer nada, salvo dar consejos y mostrar su mal humor por ver peligrar el euro. Ahora bien, si la deuda pública española se disparara, entonces sí que podría intervenir.  Es lo que ha ocurrido debido al empecinamiento político de nuestros gobiernos. Hay que entender ese extremo.
El “milagro español” no ha sido sólo inmobiliario sino también de obra pública. Pero tanta obra pública no habría sido posible sin el inmobiliario. En efecto, la enormidad de la producción residencial y de los precios inmobiliarios entre 2003 y 2007, ha dado pié a una tributación extraordinaria de los llamados “excedentes de explotación” de las empresas vía impuesto de sociedades. Con ese tributo se ha podido financiar el AVE y demás, prácticamente a cuenta de los hipotecados y sin emisión de deuda pública. Todo un éxito…

Pero en 2007 Frankfurt cierra el grifo y los incautos españoles se despiertan de un sueño que creían eterno. Sin auge cae el IVA de la construcción, el IRPF de sus trabajadores en paro y el IS de las inmobiliarias sobre ventas fabulosas. Los presupuestos del Estado -y acto seguido de las Autonomías- encogen hasta el punto de amenazar de tener que cortar en seco cualquier nueva licitación. Es ahí donde se comete el mayor error: en vez de reconocer los hechos y de limitarse a terminar lo ya licitado, se saca pecho de un lado y de otro, para continuar al ritmo de antes y así poder ganar (o no perder) las próximas elecciones. El precio que pagamos por este error ha sido, por supuesto, el disparo de la deuda pública y, por consiguiente, el doloroso reconocimiento de la falacia del “milagro español” ante Europa entera.

¿Crees que los colectivos sociales y el trabajo en red, que actúan al margen de los modelos impuestos y establecidos son una alternativa?
De momento no, porque el entramado mediático, político, financiero, etc. controla el 100% de lo poco que la mayoría de españoles absorbe como información. Es como en ciertas zonas rurales de Estados Unidos, más el sol y las tapas. Pero aquí, incluso sin buscar protagonismo y limitándote a exponer hechos, puedes tener un éxito significativo en Internet y, al mismo tiempo, verte rayado de la lista de todos los medios de comunicación desde los más populistas hasta los más intelectuales, prácticamente sin excepción. En mis treinta años de empresa y de docencia universitaria en países del G7, no he conocido nada igual al control informativo que prevalece en España.

¿Crees que los colectivos sociales tienen algunas claves de desarrollo que la política y la economía global no contempla o debería contemplar?
Sí porque son los reveladores de que todo lo que ocurre se realiza gracias a nuestro trabajo y a nuestro dinero. La democracia económica no está aún instalada. Tal vez con la incipiente “economía cuántica” que no teme a la complejidad de las cosas…
¿Qué relación has tenido con la red AACC ?
El documental €SPANISH DR€AM  y mis encuentros con Guillermo Cruz y Santiago Cirugeda que entiendo proseguir.
Aportación personal: www.ricardoverges.com
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comentario:

El presidente de Mercadona, Juan Roig, ha afirmado que "lo peor de la crisis está por llegar" porque "en España nos hemos pasado 20 pueblos" pidiendo créditos y "ahora hay que devolver todo" lo que se debe al resto del mundo.
"De esto se sale trabajando y no especulando", ha afirmado Roig en la presentación de resultados de la cadena de supermercados. "El año 2011 tiene una cosa buena y es que será mejor que 2012 http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/10/economia/1299757751.html

lunes, 7 de marzo de 2011

Los economistas también se indignan


Tras la indignación, llegan las propuestas. Stéphane Hessel, el anciano que ha conseguido incendiar el mercado literario francés con ¡Indignaos! dijo que aspiraba a que su popular folleto lograra incitar al lector a "apoderarse de nuevo de su destino", ideando alternativas a las hojas de ruta trazadas por sus gobernantes. Las primeras soluciones llegan de la mano de cuatro prestigiosos académicos franceses, surgidos de horizontes teóricos distintos pero con una voluntad en común: demostrar que, en lo que a política económica se refiere, otro mundo sigue siendo posible. La imaginación al poder contra la fatalidad neoliberal.
Más que indignados, los economistas se dicen despavoridos por las soluciones que los gobiernos europeos han encontrado hasta el momento. "La crisis no ha debilitado la dominación de los esquemas de pensamiento que orientan las políticas económicas desde hace 30 años", constatan en su Manifiesto de economistas aterrados, que ahora publica en España la editorial Barataria.
Recorren diez «falsas evidencias» de las soluciones del neoliberalismo

La semilla de internet

Durante el otoño pasado, colgaron este manifiesto en internet. En pocas semanas, lo firmaron más de 3.000 personas, principalmente surgidas del mundo universitario, que se sumaron a los cuatro autores, Philippe Askenazy, Thomas Coutrot, André Orléan y Henri Sterdyniak. El interés sin precedentes por un texto apto para todos los públicos, pero de perfil técnico y especializado "a su lado, Stéphane Hessel tiene un aire poético", dijo con sorna Libération les incitó a publicar este diagnóstico trufado de propuestas y distribuirlo en las librerías de todo el país a un precio reducido, siguiendo una estrategia similar a la de su ilustre predecesor.
En 50 páginas, los economistas aterrados recorren diez "falsas evidencias" derivadas de las soluciones del neoliberalismo, que los autores definen como una doctrina política y no económica, siempre "al servicio de los intereses privados". "Los gobiernos europeos, ya sea por ceguera o por cinismo, se apresuran a llevar al extremo las medidas neoliberales antes de que los ciudadanos se acaben de convencer de su absoluto fracaso y decidan rebelarse contra ellas", opina Philippe Askenazy.
«Se nos esconde que no todas las organizaciones dictan lo mismo»
Oponiéndose a múltiples ideas recibidas, el manifiesto denuncia que los mercados financieros no se autorregulan, como nos han hecho creer los valedores del dogma neoliberal. Para los autores, el mercado tampoco es siempre favorable al crecimiento económico, ni actúa como un buen juez respecto a la solvencia de los estados, por mucho que así lo apunten las agencias de calificación. Entre las soluciones, proponen regular de forma rígida los mercados y las actividades de sus actores, proscribir la especulación para evitar las burbujas y loscracks, así como crear una agencia pública de crédito y moderar la remuneración de los traders.

Embustes antisociales

El insistente estribillo sobre la restricción del gasto público como único salvavidas para Estados al borde de la bancarrota tampoco convence a los autores: las prestaciones sociales se ven gravemente amputadas, mientras el paro y la precariedad se instalan en el horizonte. Como soluciones alternativas, citan el mantenimiento de la cobertura social a través de un modelo fiscal altamente redistributivo, con la creación de nuevos impuestos para las grandes fortunas.
«Europa se arriesga a volver a la situación de los años sesenta»
"Los gobiernos dicen no tener margen de maniobra y señalan indirectamente a las instituciones internacionales como responsables de los planes de recorte", analiza Askenazy. "Lo que se nos esconde es que no todas las organizaciones dictan lo mismo. La OIT, por ejemplo, hace un análisis opuesto al de la OCDE. El problema es que no tiene ningún poder". Precisamente, el manifiesto pone en tela de juicio el papel de la UE y pide esfuerzos en dirección al federalismo. "Europa se arriesga a volver a la situación de los años sesenta, con un par de países motores y una mayoría de estados subdesarrollados, entre ellos España", opina el autor.
La duda del lector escéptico o conformista es que, con planes de ahorro en vigor en media Europa, puede que sea tarde para rebelarse. "Nunca lo es. El pueblo decidirá en las urnas", responde Askenazy. ¿Y en los países donde ni la derecha ni la izquierda quieran presentar alternativas al neoliberalismo? "Nuestro objetivo es demostrar que esta no es la única solución legítima y hacer presión para que algún partido se atreva a tomar otro camino", apunta Askenazy, con las presidenciales francesas del año próximo a la vista, en las que aspira a convencer al Partido Socialista. En España, reconoce, será "un poco más difícil".