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martes, 31 de mayo de 2011

"Cuando se vaya, Zapatero se convertirá en un lobby"

José Daniel Barquero, especialista en marketing y 'lobbying'

Tengo 45 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy profesor especialista en relaciones públicas y miembro de la Academia de Ciencias Económicas y Financieras de España. Estoy casado y tengo cuatro hijos (de 13 a 4 años). Soy de centro y católico. Colecciono relojes de bolsillo.

¿Qué es lo que jamás debe hacer un político?
Incumplir una promesa electoral. Ay, que me parto... Deberían cumplir: ¡el elector está cada día menos dispuesto a dejarse timar! En sus cien primeros días de gobierno, todo político debe hacer gestos en el sentido de sus promesas.

¿Lo ha hecho bien Artur Mas?
Sí, suprimió las restricciones de velocidad en carretera y el impuesto de sucesiones.

¿Y no le pasarán factura los recortes?
La ciudadanía entiende que cumple lo prometido, que hoy tocan políticas de austeridad para conservar lo que tenemos.

¿Y qué consejo daría a Zapatero?
Zapatero ya sabe en qué se convertirá cuando deje de ser presidente del Gobierno.

¿Ah, sí? ¿En qué?
En lo que se convierten todos los ex presidentes: ¡en un lobby!

¿Qué es un lobby?
Alguien que informa a los legisladores de qué reacciones adversas puede levantar una cierta ley en algún sector de la sociedad.

¿Un grupo de presión?
Legítima presión: es información contrastada de unos intereses. En Washington hay 17.000 agentes de lobby censados. En Europa hay 15.000, 4.000 en Bruselas. En España, unas 500 personas son lobby profesional, actividad que aquí aún no está regulada.

¿Tráfico de influencias?
No, no es lo mismo: el tráfico de influencias es soborno, chantaje, corrupción, delito. El lobby, en cambio, sólo informa al político de los perjuicios que a un colectivo le puede causar una cierta ley, para que lo sepa...

¿Y Zapatero se convertirá en lobby?
¿Quién negará audiencia a Zapatero, recién salido de la presidencia del Gobierno de España? Su poder de influencia será enorme.

¿Lo es todavía el de Felipe González?
En tres años, su empresa Ialcom ha facturado un millón de euros (en informes solamente). Y asesora a Carlos Slim, el magnate más rico del mundo, con sus 53.500 millones de dólares, más fortuna que Bill Gates. Y, además, Felipe González asesora a Gas Natural.

¿Y José María Aznar?
Asesora a Neocon News Corporation, un poderoso grupo mediático. Y trabaja en la Universidad de Georgetown. Y para la petrolera Exxon Mobile...

¿Y por qué echó un capote a Gadafi?
Para estar posicionado como mediador.

¿Qué otros lobbies hay en España?
Quienes puedan construir imágenes públicas: los grupos mediáticos Godó, Prisa, Unidad Editorial, Zeta, Vocento y Joly.

¿Alguno más?
Sí, el llamado “lobby de las 17 empresas”, liderado por Fernando Casado, y que son estas: Telefónica, El Corte Inglés, Mango, Barceló, Santander, Repsol, Acciona, La Caixa, BBVA, Inditex, Planeta, Mapfre, ACS, Ferrovial, Havas, Mercadona e Iberdrola.

¡Poderío!
Emplean a 1.700.000 personas y producen el 35,2% del PIB español. ¡Si quieres legislar eficazmente, escucharás a este lobby!

Dé un ejemplo de legislación ineficaz.
La ecotasa, o las iniciativas durante la crisis de las vacas locas: ¡no escuchar al sector puede cargarse a ese sector para siempre!

¿A qué otros colectivos escucharía?
El patronal, el sindical, el internauta, el gay, el Opus Dei y el judío.

¿Por qué en Estados Unidos son tan activos y visibles los lobbies?
Por transparencia y pulso de intereses. También allí se forjó la práctica de las relaciones públicas, de la mano de Edward Bernays.

¿Quién es Edward Bernays?
Él consiguió que llevemos reloj de pulsera, que las mujeres fumen, que en los hoteles se desayune huevos con bacon...

Explíqueme esos logros, lo de los huevos con bacon.
En los años cincuenta, la compañía American Bacon Nut tenía muchas partidas de bacon congeladas, y fichó a Barneys para fomentar las ventas. Barneys encargó análisis nutricionales del bacon a los cien mejores médicos de Norteamérica...

¿Y qué descubrió?
Que era muy energético. Y lanzó su campaña: combinar bacon con huevos para un desayuno contundente. “¡Tendrás más energía!”, postuló. “Te bastará parar poco rato a mediodía, acabarás antes el trabajo”. ¡Y cambió la rutina dietética de los norteamericanos!

¿Y lo de las mujeres que fuman?
Las feministas convocaban una manifestación en demanda de igualdad. Barneys –fichado por las tabaqueras– les propuso un modo de visualizar esa demanda: ¡fumar! ¡El cigarrillo como antorcha de su libertad! Una mujer fumando estaba mal vista... Y así pasó a equivaler a mujer liberada.

¿Y lo del reloj de pulsera?
Sólo lo llevaban así las mujeres, prendido a la muñeca con una pulsera de fuelle y de colores. Los hombres lo usaban de bolsillo. Pero, para vender más pulseras, Barneys convenció al ejército norteamericano de integrar el reloj de pulsera en el uniforme de sus soldados en la Primera Guerra Mundial.

¿Cómo convenció al ejército?
Demostró que el reloj de bolsillo mataba a muchos soldados: se enganchaban al arrastrarse o el brillo en el vidrio convexo –del sol o de una cerilla para mirar la hora– los convertía en dianas... Y propuso el reloj de pulsera, con vidrio plano y con manillas fosforescentes. Y por eso hoy lo llevamos.

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José Daniel Barquero se formó en Estados Unidos con Edward Bernays, consultor considerado uno de los hombres más influyentes del siglo XX: además de asesorar a cinco presidentes norteamericanos, fue el inventor de las relaciones públicas. Barquero, doctor por varias universidades, es además director y profesor de la Fundación Universitaria Eserp, en cuyas aulas se imparten clases de relaciones públicas, marketing y negocios en varias ciudades de España desde hace 25 años (si bien su matriz académica fue fundada hace ahora 125 años). Barquero reúne ahora algunos de los conocimientos que imparte en su libro Relaciones públicas políticas, marketing y lobbying

------------comentario:

Tambien es necesario comentar el caso del lobbie de las industria financieras, que por medio de Graham Peel, presiono a repuplicanos y democratas en la epoca de Clinton para derogar la ley de Stegall Glass, del New Deal que segmentaba a la banca para que no cometiera excesos. Muchos analistas hacen responsables de la crisis actual a estos tres ejes: Greenspaan, Graham Peel y todos los politicos relacionados con la puerta corredera de Wasinghton-WS- Acciones realizadas para ganar tiempo, huir hacia delante y vivir de la industria financiera, porque los desequilibrios globales creados por el G-2, les impedian reindustrializarse y crear empleo....aunque sabian como dijo Volcker en 2001, que patinaban sobre una capa  hielo cada dia mas debil (al aumentar su deficit,el endeudamiento y el apalancamiento)

El ultimo caso de España ha sido Solbes, que agradeciendo sus "servicios prestados" esta ahora en Barclays...(se ve que de los errrores de politica economica que sufrimos ahora todos los españoles ya nadie se acuerda, aquella venta de oro, aquella negacion de la crisis en Enero 2008, cuando los demas paises europeos ya estaban actuando para enderezar rumbo, porque el maximo responsable de economia era el, no su jefe que de economia sabe lo que sabe...) 

http://articulosclaves.blogspot.com/2009/10/redes-clientelares-victor-lapuente.html 


lunes, 30 de mayo de 2011

Pedimos la creación de un órgano de participación ciudadana.

NUESTRO VOTO DECIDE


- Somos un grupo nacido en Facebook, como ejemplo vivo del DIALOGO EN DEMOCRACIA.
A sugerencia de muchos usuarios y de la mano de Sara Dobarro Gómez, se funda en Marzo de 2011. El objeto es ser un observatorio de comunicación del sentir nacional e internacional de los temas que mas interesan y preocupan a los ciudadanos. Poco a poco se ha convertido en un foro de participación ciudadana con un alto nivel cultural e intelectual.
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-Estamos convencidos de que vivimos el momento de evolución social 2.0 , basado en el dialogo bidireccional universal gracias a internet, PEDIMOS LA CREACIÓN DE UN ÓRGANO DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA, con nuevos canales de comunicación, que den voz a los ciudadanos en las Instituciones Publicas, de forma esta que tenga valor en la toma de decisiones legislativas, ya que no nos sentimos representados por los órganos ahora existentes. Se trata de construir el futuro basado en el dialogo y la interacción ciudadana.
 Facebook de Nuestro voto decide:  https://www.facebook.com/home.php?sk=group_183305611714165&ap=1


http://www.slideshare.net/quedigo/firmas-nuestro-voto-decide-8151862
http://slidesha.re/mSiDA3

http://www.rtve.es/noticias/20110530/recogida-firmas-on-line-deja-ser-simbolica/435624.shtml

http://cuentamelo.net/2011/05/30/pedimos-la-creacion-de-un-organo-de-participacion-ciudadana/

Los emergentes deben actuar para protegerse de los flujos de capitales, según el FMI

Los mercados emergentes necesitan tomar las medidas oportunas para hacer frente a los fuertes flujos de capitales que han causado intensas apreciaciones de las monedas locales y que han llevado a que exista un miedo de que se forme una burbuja de activos. Ésta es la principal conclusión de un encuentro del Fondo Monetario Internacional en Brasil, en el que se ha puesto de manifiesto que el hecho de que los flujos de capitales hayan llegado para quedarse es una buena noticia en gran medida, según los economistas y los funcionarios presentes en la conferencia.

Las economías calientes como Brasil e Indonesia podrían sufrir menos consecuencias de las que algunos temen cuando la Reserva Federal de Estados Unidos eleve las tasas de interés y apriete el grifo a los fondos baratos que fluyen hacia América Latina y Asia en busca de retornos más altos.

Pero necesitarán seguir ajustando sus políticas para poder distinguir entre "flujos buenos" que ayudan al crecimiento económico y aquellos a corto plazo que causan volatilidad, aseguró el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard. Si bien que los países deberían ajustar sus políticas fiscales y monetarias antes de ejecutar un control de capitales, no hay una sola respuesta, aseguró.
"Aquí vamos a tener que estar abiertos a la exploración", dijo Blanchard a los reporteros en un hotel al pie de la playa en Río de Janeiro, una ciudad que está experimentando muchos de los síntomas del boom de Brasil, como son el alza de los bienes raíces y el aumento del crédito. "No estamos en una etapa donde podamos decir que esta es exactamente la forma en que podemos hacerlo (...) todavía no sabemos exactamente cuál es el paquete óptimo", agregó.

Sólo en América Latina, los flujos de capital se han disparado hasta los casi 270,000 millones de dólares en el 2010, desde un promedio de 40,000 millones de dólares entre el 2000 y el 2005, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo.

Los países emergentes han adoptado un amplio rango de instrumentos para regular los flujos y para controlar las alzas de las monedas, recurriendo a los controles de capitales y a las medidas macroprudenciales, como un freno al crédito.
En un reconocimiento del temor de los países emergentes a que los grandes flujos de capitales alimenten el crecimiento pero también la inflación, el FMI aprobó el mes pasado el uso de control de capitales, que alguna vez se consideró que estaba en las antípodas de su filosofía de libre mercado.
Los países desarrollados quieren establecer un marco para efectuar un seguimiento de su uso, una postura contraria a la que ostentan los mercados emergentes.
Aquí para quedarse
En el foro hubo consenso en que el incremento de los flujos de capital es más que un fenómeno temporal originado en la amplia liquidez en las atribuladas economías desarrolladas.
En cambio, se consideró que esta tendencia está apoyada por nuevas estimaciones de los riesgos a nivel global, estimó Joyce Chang, directora de mercados emergentes y de investigación de crédito en JP Morgan.
"Este no es un estado temporal de las cosas. Esta es una nueva forma de normalidad. Podría ser un ciclo pero podría ser un ciclo de 25 a 30 años", afirmó.
Los flujos a países como Brasil, que ha triplicado las tasas que cobra a los extranjeros para comprar bonos locales, se han mantenido fuertes, sugiriendo que los gobiernos todavía tiene que agotar las oposiciones en términos de política, afirmaron los participantes.
http://www.cotizalia.com/noticias/2011/emergentes-deben-actuar-protegerse-flujos-capitales-20110529-69244.html

«Hay que sacar a los manifestantes de las plazas y llevarlos al empleo»

La revista británica The Economist afirma en su último número que es necesario sacar a los manifestantes de las plazas españolas y llevarlos al empleo.
El semanario recoge el grito de dolor de la sociedad española que ha desembocado en el movimiento conocido como 15-M, y asegura que lo sorprendente es que estas protestas no hayan ocurrido antes. The Economist señala que la mayoría de las decenas de miles de protestantes son jóvenes y recuerda que el paro juvenil en España supera el 40%.
Asimismo, la revista señala que a los manifestantes, más que un mensaje, les une una actitud . En esta actitud, la publicación encuentra ecos de la tradición anarquista española en las proclamas contra los partidos políticos y los sindicatos, que se mezclan con una retórica similar a la de los movimientos antisistema. No obstante, The Economist respalda dos de los puntos fundamentales de las protestas y asegura que los políticos españoles deberían de escucharlos .
Por un lado, defiende una reforma de la ley electoral que incluya listas abiertas y medidas contra los políticos corruptos. Por otro lado, comprende las protestas contra el mercado laboral actual, que refuerza a los trabajadores con contrato indefinido a costa de los jóvenes y los desempleados.

Comportamiento «impecable»

En cuanto a la inspiración de estas protestas, la publicación afirma que los manifestantes dicen tomar como ejemplo las revueltas árabes o el mayo del 68 en París. Sin embargo, The Economist asegura que se parecen más a las protestas en Argentina de los años 2001 y 2002. Estas movilizaciones en Argentina llegaron tras años de recesión que desembocaron en la incapacidad del país de pagar sus deudas.
No obstante, aclara que afortunadamente, España no es Argentina. Además, subraya que, por ahora, el comportamiento de los manifestantes ha sido impecable.

Peligro de disuadir al Gobierno

A pesar de defender algunas de las exigencias de las movilizaciones, la revista advierte de que uno de los mayores peligros es que las protestas disuadan al Gobierno de llevar a cabo las reformas necesarias para acabar con la crisis económica.
Las protestas pueden disuadir a los políticos de la dura tarea de salvar la economía española del estancamiento y de eliminar los miedos sobre su capacidad de pagar la deuda, dice la publicación británica. A esta situación se suma la aplastante derrota del PSOE en las elecciones locales y autonómicas.
Para The Economist, la conjunción de estos dos hechos ha preocupado a los mercados, que ya estaban inquietos ante la resistencia de Grecia y Portugal para tomar las medidas de austeridad necesarias.

«No a las elecciones anticipadas»

En cuanto al resultado electoral, The Economist celebra que de forma sabia Zapatero decidió mantenerse en su puesto y no convocar elecciones anticipadas, pero añade que el PSOE debe elegir urgentemente un nuevo líder. Preferiblemente, Alfredo Pérez Rubalcaba, el astuto ministro del Interior, añade la revista.
No obstante, la publicación señala que el PP ya está saboreando la vuelta al poder en las próximas elecciones generales, a pesar de que su líder, Mariano Rajoy, se ha mostrado a menudo equívoco sobre las reformas.
En este sentido, advierte al líder popular de que, cuando llegue al poder, no debe olvidarse de las protestas de estos días ya que, aunque tras las elecciones locales irán apagándose, The Economist cree que volverán si no aprueba planes radicales para mejorar la empleabilidad de los jóvenes.

Basilea III, entre la espada y la pared

La Unión Europea debería mantener la línea de Basilea III. La Comisión Europea dará a conocer este verano cómo exigirá a los Estados miembros de la UE que apliquen las nuevas directrices de capital y liquidez del sector bancario mundial. La directiva comunitaria podría ser más relajada de lo que al comité de Basilea le gustaría, según nuevos informes.
Las directrices de Basilea III estipulan actualmente que el capital de las operaciones de seguros pueden constituir solo el 10% de los stocks de los bancos mundiales del core Tier 1. Las nuevas propuestas pueden permitir a los bancos europeos incrementarlo. Como se entendía previamente, las reglas permiten a los bancos computar capital híbrido como core Tier 1 solo si se emitía después de que se firmaran las propuestas de Basilea III. Esto también podría modificarse.
No es sorprendente que los bancos hayan estado presionando a la UE. Después de aparecer las primeras propuestas de Basilea III en diciembre de 2009, presionaron con éxito por un trato más flexible en los activos por impuestos diferidos e inversiones de bancos en otras instituciones financieras que fueron computadas como capital.
La Comisión, y los reguladores nacionales mantienen la clave de cómo deben implementarse las nuevas reglas de Basilea. Y los principios no deberían diluirse. El objetivo de Basilea III es crear un acuerdo global en lo que se refiere a la calidad del capital, eliminando la posibilidad de arbitraje regulatorio.
Las viejas reglas de Basilea II fracasaron por las dificultades que puso Estados Unidos. Y si las autoridades europeas no aplican correctamente Basilea III, las nuevas directrices podrían convertirse en nada.
Podría haber excepciones si algunos Estados miembros de la UE quieren ser más duros que Basilea III. Recientemente, siete ministros de finanzas escribieron una carta a Michel Barnier, el comisario de Mercado Interior, pidiendo la suficiente flexibilidad para alcanzar los estándares de capital si así lo estimaba oportuno. Y Barnier debería prestar atención a estas peticiones -no tiene sentido establecer un límite máximo para las exigencias de capital en aras de la coherencia-.
Pero su objetivo principal debería ser asegurar que la UE establezca reglas claras sobre la cantidad mínima y la calidad del capital bancario. Debería permitirse a los distintos Estados establecer reglas más duras que Basilea. Pero nunca se les debería dejar ser más permisivos.
George Hay

sábado, 28 de mayo de 2011

#Wikiacampadas, de Manuel Castells en La Vanguardia

OBSERVATORIO GLOBAL

Y de repente el sonsonete hueco del discurso electorero se hizo insoportable. En medio de una crisis incesante, 21% de desempleo, 45% de paro juvenil, recortes de vida para muchos y pingües ganancias para pocos, impunidad para corruptos y privilegios para una casta de intocables políticos, el hartazgo se hizo red. 
Poco antes de las elecciones municipales del 22 de mayo, nolesvotes.org tenía 700.000 usuarios únicos, 154 blogs y 641.000 resultados en Google. 
En ese ambiente de indignación, germinaron las ideas del manifiesto de Democracia Real Ya, colectivo creado en Madrid que terminaba diciendo: 
Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del ser humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado… Por todo lo anterior, estoy indignado. Creo que puedo cambiarlo. Creo que puedo ayudar. Sé que unidos podemos. Sal con nosotros. Es tu derecho”. 
Y el 15-M salieron, decenas de miles, en Madrid, Barcelona y muchas otras ciudades. Al final, en Madrid unos pocos pernoctaron en la Puerta del Sol, y al día siguiente otros en Barcelona en la plaza Catalunya. Hablaron, soñaron y tuitearon a sus redes de amigos. El día después eran cientos. Luego, miles. Cuando los desalojaron de la Puerta del Sol, vinieron muchos miles más. Tantos, que cuando la Junta Electoral y el Constitucional declararon ilegal “pedir un voto responsable” en la jornada de reflexión, la policía no pudo imponerlo. La dimensión de la acampada lo hacía inviable. Las acampadas proliferaron en España y se extendieron por el mundo. El día 25, tras las elecciones acogidas con total indiferencia en esta sociedad emergente, pese a que señalaban el desplome total del socialismo realmente inexistente, se registraban 706 acampadas en el mapa global (www. thetechnoant. info/ campmap/).

Siguen surgiendo conforme cada localidad añade su protesta reivindicativa, pacífica y festiva a las redes tejidas entre ciberespacio y espacio urbano. La atención mediática contribuyó a difundir un fenómeno que todos se apresuraban a etiquetar, pero que pocos políticos se atrevieron a condenar de momento. No se trataba de los sospechosos habituales. Proceden de todos los rincones, condiciones, edades y grupos sociales. Miren las fotos en Flickr (acampadabcn.org) para percibir la diversidad.  

Pronto quedó claro que no había líderes. Si alguno pretendía serlo, la acampada lo desautorizaba. Aun agradeciendo los servicios prestados a Democracia Real Ya, los acampados no aceptaron ninguna sigla. En Acampadabcn se decidió que cada persona se representaba a sí misma. Todo se elabora en comisiones temáticas y funcionales, múltiples y autónomas, coordinadadas por una intercomisión cuyos miembros rotan. Las decisiones que afectan a todos pasan por la asamblea al final del día. Se debaten propuestas, organización y táctica. Debates intensos, conducidos con respeto, creando una nueva dinámica gestual para evitar ruidosas expresiones (revolotean en el aire primaveral las manos que dan el sí o se cruzan hoscos los antebrazos de los noes). Prohibidas palabrotas. Desaconsejado botellón, rechazada droga, aunque el tema está en debate. Se controla todo atisbo de violencia: en los primeros diez días no hubo un solo incidente. La no violencia es un principio básico asumido por todos, puesto a prueba cuando las autoridades se han cansado de ser desautorizadas y la han emprendido a porrazos.

Pasadas las elecciones, el movimiento se extendió, concretó y profundizó. Se extendió por otras ciudades y se descentralizó por barrios, esbozando miniacampadas que podrían llegar hasta centros de trabajo. Se concretó con objetivos propios de cada acampada, y se decidió su organización y sus reivindicaciones. Y se profundizó mediante una atención creciente a la elaboración programática de objetivos. El día 25 AcampadaSol difundió un documento sintetizando las propuestas aprobadas por las asambleas desde el día 16: eliminar los privilegios de la clase política; medidas contra el desempleo, incluyendo el reparto de trabajo y el rechazo al aumento de la edad de jubilación mientras haya desempleo juvenil; derecho a la vivienda, incluida la expropiación del stock de viviendas no vendidas para ponerlas en el mercado en régimen de alquiler protegido; servicios públicos de calidad, incluyendo supresión de gastos inútiles de Administración, contratar personal sanitario y enseñante, transporte público barato y ecológico; control de los bancos, constituyendo una banca pública bajo control social con aquellas entidades que quiebren, devolviendo a las arcas públicas del capital público aportado; reforma fiscal, aumentando los impuestos a las grandes fortunas y los bancos, y controlando el fraude fiscal y los movimientos de capitales; libertades ciudadanas y democracia participativa, empezando por la abolición de la ley Sinde, que coarta la libertad en internet; proteger la libertad de información y el periodismo de investigación; modificar la ley electoral para acabar con la discriminación política, incluyendo la representación del voto nulo y blanco; independencia judicial; democracia interna en los partidos políticos; reducir el gasto militar.

Cito estos objetivos para resaltar lo concretos y razonables que son, aunque la utopía inmediata de una vida distinta también está presente en muchas mentes. 
Pero lo transformador es el proceso más que el producto
Es la elaboración en comisiones abiertas y la decisión en asamblea. Es una nueva política para salir de la crisis hacia un nuevo modo de vida construido colectivamente. Un proceso lento porque, como dice un cartel en Barcelona, “vamos lento porque vamos lejos”. De modo que aquellos que minimizan las wikiacampadas no entienden todavía su profundidad. Podrán salir de las plazas, para volver periódicamente a ellas, pero no saldrán de las redes sociales y de las mentes de quienes participan. Ya no están solas y han perdido el miedo. Porque descubrieron nuevas formas de organización, participación y movilización que desbordan los cauces tradicionales de los que una parte de la sociedad, y la mayoría de los jóvenes, desconfían. 
Partidos e instituciones tendrán que aprender a vivir con esta sociedad civil emergente. Si no, se irán vaciando desde dentro conforme los ciudadanos vayan pasando de las wikiacampadas a esa democracia en red aún por descubrir en una práctica colectiva que tiene su raíz en cada persona.

M.Castells-Lavanguardia ( 28/05/2011)
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Estas 4 propuestas que he leido,  si son las definitivas u oficiales, son muy aceptables , son de regeneración:

1- Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.

2- Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política.

3- Separación efectiva de los poderes públicos.

4- Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.

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Comentario :
Todas las propuestas son debatibles, en mi opinión las hay que son logicas, son de regeneración, y hay otras que no son viables porque no estan en nuestras manos como pais. (Mejor defender las reformas dentro del sistema).
Siempre he defendido una ACP Accion Pacifica Ciudadana, pero no pensaba en acampadas y menos en fechas que por ley son de reflexión antes de una elecciones. Comente que debian salir un par de dias de estas concentraciones  y volver pasadas las elecciones, tambien comente que seria mejor que los ayuntamientos negociaran con ellos lugares como pabellones municipales donde podrian seguir con su actividad de asambleas. Seguir con las acciones en via publica podria generar cierto rechazo adicho movimiento.
Se cometio un error de difundir el mensaje a todo el mundo de revolutionspanish, cuando en realidad son asambleas de ciudadanos pacificas.
- Estas son mis propuestas:
 La primera opción seria ayudar a familias con PRE-embargo. Si todos pidierais más plazo, mas moratorias para estas familias tendríais el apoyo de todos. La segunda acción es que se cree una institución ciudadana que canalice las propuestas, tipo open goverment, acércandonos a las democracias europeas. El tema prioritario son las familias a punto de embargar.

http://www.facebook.com/note.php?saved&&note_id=10150205377378749#!/note.php?note_id=10150203759483749
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jueves, 26 de mayo de 2011

¡No es la economía, amigos!


Antonio Rubio Merino* - 25/05/2011



    Atribuyen a un asesor demócrata la frase “es la economía, estúpidos”, con la que trataba de explicar a sus colegas el imparable ascenso de sus rivales republicanos. No me apetece calificar de la misma forma a aquellos que disientan de la opinión que aquí expongo, pero creo que están en un grave error aquellos que califican de meramente “económica” la actual crisis que sufre la sociedad española.
Una crisis económica puede deberse a graves desajustes entre la oferta y la demanda (en España, por ejemplo, la de viviendas), al necesario traslado de inversiones de unos sectores a otros (quizás del inmobiliario y la banca hacia otros más productivos), a factores de competencia externa (España ha perdido un 30% de productividad respecto a Alemania en la última década) y a otras muchas circunstancias.
España es un país bastante ineficiente en comparación con las economías con las que le gusta, no obstante, compararse, así que necesita que el PIB crezca más del 2,2% anual para generar empleo. Como ninguna estadística augura que eso ocurra en los próximos cinco años, la situación que sufrimos -de bajo crecimiento económico con alto desempleo- ha llegado para quedarse. Nos encontramos pues en medio de una importante crisis económica.
Pero la gravedad de nuestra crisis no viene determinada por esos factores económicos, medibles y objetivos. En mi opinión, se trata de algo mucho más grave. La crisis española es muy profunda, es generacional, y es esencialmente de naturaleza moral. Se viene gestando quizás desde hace más dos décadas. Y se resume en que España se ha convertido en un país en el que se desprecia el esfuerzo. Se desprecia en todas las acepciones de la palabra. No se aprecia el valor humano y moral del esforzarse, de mejorar, de sacrificar beneficios inmediatos por otros futuros, mayores. Y se estigmatiza personalmente al que se esfuerza, con la despectiva descalificación al comienzo de la competición, con la condena y cuestionamiento al derecho al premio, una vez que la carrera termina.
Dicen preocupados muchos jóvenes que puede que ellos sean la primera generación de españoles que vive peor que sus padres. También puede que sea la primera generación de españoles que se esfuerza menos, desaprovechando una mejor infraestructura, que la generación anterior. Y si eso es así, el hecho de que la siguiente generación viva peor que la anterior es simplemente un acto de justicia.
Derechos frente a obligaciones
La crisis española es muy profunda, es generacional, y de naturaleza moral. Se viene gestando quizás desde hace más dos décadas. Y se resume en que España se ha convertido en un país en el que se desprecia el esfuerzo.
Decía Maimónides que una persona sólo puede desarrollarse equilibradamente en una sociedad en que estén proporcionados derechos y obligaciones. Durante el último cuarto de siglo los sistemas educativos, los medios de comunicación, los “valores” dominantes han hablado hasta el cansancio de derechos -al trabajo, a una vivienda, a viajar, a calidad de vida, etc.- sin tener en cuenta las obligaciones. Más aún, sin considerar el dato real elemental: que todo bien necesita del trabajo de alguien para ser producido. Y que consumir sin producir, derechos sin obligaciones, es la peor de las tiranías: se llama ‘esclavitud’ para el que la sufre, para el que ha de trabajar para beneficio de otros que no lo quieren hacer personalmente, pero sí desean los frutos del trabajo ajeno.
El dinero para sufragar esos “derechos” no viene del aire. Viene de los impuestos que pagan los que producen. Viene, en el caso de esas transferencias desde los complacientes u oprimidos papás a los exigentes hijos, del trabajo de unos padres, de sus ahorros y su esfuerzo, que la nueva generación dilata indefinidamente en el tiempo comenzar a su vez a producir para compensar o reponer.
¿Se han parado a pensar los jóvenes “indignados” en quién va a pagar sus “derechos”? ¿Han considerado si ellos están cumpliendo con sus obligaciones? ¿Saben acaso qué significa esa palabra?
Mucho me temo que no. Saben qué significa “vivir su propia vida” -o eso creen, porque sólo se puede vivir una vida “propia” si uno corre con sus gastos-, “no ser un esclavo de ocho a tres”, “tener un trabajo que me guste y poder dedicarme también a mis aficiones”, etc.
Pues bien queridos, la vida no es así. La realidad no es así. Gracias a Dios, el que se esfuerza recibe un premio. Y el que no, un castigo. El esfuerzo de la generación de la posguerra produjo un país con una clase media que supo del sacrificio, pero también de la satisfacción, de ir adquiriendo un coche, un piso, un teléfono, un televisor, un local comercial o un apartamento. Poco a poco, con ahorro, con tesón, con renuncias…y con premios.
Una generación que dilata hasta los treinta el emanciparse de sus padres, el buscar un trabajo y que cuando llega a las puertas de éste sus primeras preguntas son acerca de salarios, horarios y vacaciones… ¿por qué razón piensa que la realidad va a premiar su holgazanería? La naturaleza no es así y es implacable con las cigarras cuando llega el invierno.
Evidentemente, esta generación de jóvenes, la mejor preparada de la historia de España, tiene en su seno gran cantidad de excelentes profesionales, activos o en potencia aún, trabajadores y abnegados como sus progenitores, con una amplia visión de su país y del resto del mundo. Para ellos, con su esfuerzo y sacrificio, hay un premio esperando. Para los demás… la crisis sólo será una cuestión de justicia.
Comencemos por hablar claro a nuestros hijos: hay que comenzar a esforzarse más y quejarse menos. Hay que cumplir con nuestros deberes, para poder reclamar nuestros derechos. Si decir esto es un escándalo en la España de hoy, concluiremos pues que estamos dentro de una inmensa crisis moral. Y sólo superándola venceremos a la crisis económica.
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Este articulo tambien es interesante:
http://www.josepmlozano.cat/Bloc0/PersonaEmpresaySociedad/tabid/218/EntryId/1108/El-ascensor-cultural.aspx

martes, 24 de mayo de 2011

Simplismos seudoprogresistas

Simplismos seudoprogresistas

20.05.2011 Juan Velarde Fuertes
 
Cuando he concluido la lectura de este brevísimo alegato de Stéphane Hesse –porque de esas 60 págs. hay que restar las págs. 9–15 del prólogo de Sampedro, así como las notas adicionales del editor y del epílogo firmado por Sylvie Crossman (págs. 49-60), he quedado asombrado.
Se ha difundido la noticia de que su edición francesa ha tenido más de un millón de lectores, y que la española supera la cifra de los cien mil. Y, ¿por qué ese asombro?
Desde luego, por la falta de rigor que plantea en algo que centra buena parte de su alegato: la economía. Para empezar, los financieros, para Hesse y para quienes, al parecer, han pasado a ensalzarle, son los culpables de la crisis actual. Nadie serio –sí, los demagogos sostienen eso–. Veamos, por un lado como causantes a la pléyade de economistas que lanzaron ideas equivocadas, y que se hallan en el impresionante catálogo de las págs. 55-130 de la, por otro lado, imprescindible obra de Guillermo de la Dehesa, “La primera gran crisis financiera del siglo XXI.
Orígenes, detonantes y efectos, respuestas y remedios” (Alianza, 2009). Pero, claro, el enterarse de eso exige trabajo y no simplismos. Y al lado de la formidable influencia que tuvieron sus alegatos, se encuentran, también equivocados radicalmente, políticos situados en puestos de responsabilidad en esa etapa.
Concretamente, en Estados Unidos, a mi juicio, está muy claro lo que sostiene Axel Leijonhufvud en su artículo “Two systemic problems”, en “Policy Insight”, enero 2009. Para este importante economista, la crisis financiera se debió a una falta de regulación financiera enlazada con una mala política monetaria, y de ninguna manera a la avaricia de los financieros.
El personaje clave que señala como responsable de estas equivocaciones fue, en Estados Unidos, Alan Greenspan, cuya política en la presidencia del Consejo de la Reserva Federal, quizá para ocultar problemas de distribución muy desigual de la renta norteamericana, provocó un caos financiero claro. En España, por lo mismo, la responsabilidad, en parte notable, corresponde a Pedro Solbes.
Los financieros, los denostados banqueros, hicieron lo que hacen siempre. Traduzco de la obra de Keynes famosa, “The General Theory of Employment Interest and Money” (Macmillan, 1936), de sus págs. 156-157: “La sabiduría de este mundo nos enseña que es mejor, para mantener la reputación, equivocarse como hacen todos, que triunfar contra la conducta general”, porque quien no actúa así, “si tiene éxito, confirma la creencia general de que se trata de un temerario, y si fracasa a corto plazo, lo que es harto probable, no habrá compasión para él”. Ignorar todo esto, tan sabido, es lamentable.
Exageración
Asimismo, aparecen expresiones sin rigor, como (pág. 25): “Nunca había sido tan importante la distancia entre los más pobres y los más ricos”. Se trata de una típica exageración anticientífica y, por ello, criticable. Acaba de publicarse por el INSEE francés –apareció el 28 de abril de 2011 un estudio sobre esto: “Inégalités de niveau de vie et pauvreté de 1996 à 2009”.
En él se observa que, de 2004 a 2008, “las desigualdades de nivel de vida tienen tendencia a aumentar”, lo que confirma estudios previos en este sentido de Camille Landais y de Julie Solard. Y se explica que esto se debe, en buena parte, a que han aumentado las rentas derivadas del patrimonio, lo que se liga a que la población ha envejecido y que éstas son las rentas que la gente de más edad percibe esencialmente.
Deja claro el estudio que la ampliación del número de las familias monoparentales incrementa el grupo de quienes perciben menos rentas. Como contraste, las familias normales, con dos o más hijos, han visto mejorar su situación económica en el periodo.
¿Para qué seguir? Dejemos a un lado que ese apóstrofe del título, esa indignación, no afecta a Cuba ni a China, pero sí a Estados Unidos. Añádase que algo en este documento (pág. 39), incluso justifica al terrorismo. Como catálogo de simplismos seudoprogresistas, no está mal.


http://www.expansion.com/2011/05/20/opinion/tribunas/1305920162.html

Two systemic problems-Axel Leijonhufvud UCLA and University of Trento







Dependemos de la codicia o el interés propio de la gente Entregamos nuestros pan de cada día y muchas cosas más y por lo tanto para servir al bien común, incluso cuando es "no parte de [su] intención de ", como dijo Adam Smith. 
dependemos sobre la competencia para castigar a aquellos que no hacer un buen trabajo de la misma. Esta armonía de los intereses propios es lo que los mercados se supone que deben hacer por nosotros. Todo lo que no parece haber funcionado, ya que es apoyo plantea en los mercados financieros. Entonces, ¿qué es mal? Nosotros mejor saber para que, si el colapso de la casa de tarjetas se puede parar a mitad de camino, algo que puede ser hecho para arreglarlo. El mercado de pan es estable. Si la demanda excede la oferta, el panadero se prepare más. Si su obtener más entradas /caros que elevará el precio y algunos los clientes consumen menos pan.
CEPR n 29 (enero 2009)


hoy traspaso traducion


http://www.cepr.org/pubs/policyinsights/PolicyInsight29.pdf

La “indignación” y la economía política de la burbuja


by TANO SANTOS on 23/05/2011
Indignación
Este largo post sigue el acertadísimo de Luis. No tengo duda yo tampoco: La frustración e indignación de los concentrados en Sol es real, justificada y merece una atención muy especial. Vaya también por delante que son muchísimos los jóvenes que no estuvieron concentrados en Sol, cuya ansiedad es igualmente real aunque no decidan expresarla de forma tan dramática prefiriendo la participación política tradicional, simplemente como votantes o la más activa de pertenencia por ejemplo al sinfín de agrupaciones políticas existentes. No hacía falta que nadie se concentrase en Sol para darse cuenta de las perspectivas tan adversas a las que se enfrentan los más jóvenes. Es también acertadísima la reacción de relanzar las propuestas que desde aquí se han hecho sobre todas las reformas que hay que hacer en nuestro país y es preciso tener la valentía de defender los principios de la libertad de mercado y competencia incluso en estos tiempos donde tantas barbaridades se han hecho en su nombre.
Que se hagan todas estas reformas es necesario pero aquí quiero incidir en que todas estas medidas siendo el único alivio posible no garantizan un futuro como el pasado de nuestros padres. Hay que recordar lo obvio: España está apalancada en extremo y lo está el sector privado, familias, sector financiero y ya después de dos años largos de crisis tremenda lo empieza estar el sector público, además bajo la lupa de los mercados de capitales internacionales. Las reformas, imprescindibles para relanzar el crecimiento, no van a garantizar para los muchos jóvenes españoles el futuro de comodidad y acumulación de riqueza que ha vivido la generación que vivió la madurez de su vida en los años de la burbuja. Me comentaba Marco Celentani de la extrema juventud de los asistentes a la concentración de Sol y esto es completamente entendible: Es la frustración de los que llegan tarde a una fiesta en la que se ha acabado el alcohol y la música. Intenté transmitir esto en un post reciente donde hacía unas simulaciones triviales para alertar de las limitaciones del crecimiento para desapalancar el sistema. El crecimiento es necesario pero mucho ha de crecer nuestro país para acortar el proceso de desapalancamiento que nos espera.
Vaya por delante que no pienso que si las cosas se hacen bien el futuro sea uno negro y desesperanzador. Yo tengo una enorme fe en nuestro país y sus posibilidades y como Jesús Fernández-Villaverde nos dice con frecuencia, nuestro país es muy agradecido y cualquier reforma liberalizadora resulta siempre en una reactivación de la actividad económica; también sucederá ahora. Pero primero está la política: El arte de los posible.
Política y burbuja
La burbuja inmobiliaria se inicia en nuestro país a finales de los años noventa, principios del presente siglo. Esto es como consecuencia de una bajada brutal tanto de los tipos de intereses, que es un fenómeno global, como de los diferenciales, resultado a su vez de la estabilización fiscal que traen los gobiernos de Aznar en un intento de cumplir los requisitos para nuestra entrada en el euro. Hay, desde mi punto de vista, dos importantes y difíciles momentos en nuestra historia de política económica reciente: El proceso de reconversión industrial y liberalizador, sobre todo en el mercado de crédito, de los años ochenta, que es obra de los gobiernos González, y el proceso privatizador y de consolidación fiscal del primer gobierno Aznar. Ambos, pero sobre todo el primero, requirieron coraje y visión por parte de nuestros líderes.
La naturaleza de nuestra economía hacia de la política del BCE una excesivamente acomodaticia para nuestros intereses; además la Reserva Federal, en el origen de tantas cosas, mantuvo unos tipos de interés bajos durante un periodo excesivo lo que forzó al BCE a hacer lo mismo. Nuestra sociedad generalmente ahorradora necesito de la importación de capital para financiar un crecimiento del consumo y la inversión sin precedentes en nuestra historia, con el consiguiente desequilibrio en nuestras cuentas corrientes que ahora no contaba con el mecanismo estabilizador de la depreciación de la moneda. Todo esto se tradujo en un fuerte endeudamientodel sector privado frente al exterior. Como he explicado con anterioridad todo en esta crisis es distinto por nuestra pertenencia en el euro; también lo es creo en lo que se refiere a nuestra prosperidad. Nuestro país tiene un problema porque aún hoy, con la fuerte bajada de la actividad económica, tiene una importante necesidad de ahorro externo. Mientras esto sea así, el margen de maniobra de este o de cualquier gobierno es limitadísimo.
En resumen el crecimiento de España es consecuencia de un fuerte apalancamiento para financiar consumo y también inversión no de unas ganancias de productividad que son la única fuente de crecimiento sostenido. En los fiscal, los fuertes ingresos impositivos, consecuencia de la burbuja inmobiliaria, enmascararon los problemas de sostenibilidad fiscal de nuestro estado del bienestar y pospusieron durante más de una década la batería de medidas que eran necesarias para estabilizar la economía nacional.
Una vez echas las reformas del primer gobierno Aznar arranca un proceso de apreciación de los activos inmobiliarios sin precedentes en nuestra historia y desde entonces no hay política económica en España; todo es dejarse llevar por la inmensa marea que es la burbuja crediticia. Y nada hay mejor que inaugurar AVEs, autopistas, hacer de la M30 una autopista subterránea, subsidiar las renovables, financiar apartamentos en la costa para una generación de españoles, que hasta entonces, sólo había conocido dificultades. Ese periodo que va, pongamos desde el año 2000 al 2008, en el que tantas cosas se hubieran podido hacer, entre ellas terminar la transición económica que falta por hacer en nuestro país, se echo a perder y no va a volver nunca.
Y todo esto es más grave porque la endeble naturaleza de nuestro crecimiento durante ese periodo fue bien entendida por muchísima gente tanto en los gobiernos del PP como a los que esperaban ocuparlo en las elecciones de 2004, como así ocurrió, en el PSOE y sobre todo por muchos que tendría responsabilidades en la gestión económica de nuestro país. Así, por ejemplo, Miguel Sebastián, en la actualidad ministro de industria, publicó el 22 de Junio de 2003 un artículo en El País titulado “El ladrillo y la burbuja,” donde ofrecía un diagnóstico certero sobre los problemas que se estaban acumulando en nuestra economía y en una frase completamente reveladora caracterizaba a nuestra economía como “Mucho ladrillo, poco chip y tornillo.” Miguel Angel Fernández Ordoñez, futuro secretario de estado y gobernador del Banco de España en aquel entonces, en artículo en Cinco Días del 27 de Septiembre de 2003, titulado, nada menos,“El pinchazo de la burbuja de la construcción,” se preguntaba por el posible fin cercano de dicha burbuja y sus posibles consecuencias. Arrancaba por cierto el articulo con una frase demoledora: “En España se habla mucho de la burbuja inmobiliaria.” Los dos artículos pueden todavía hoy ser leídos con provecho pues diagnostican de forma certera lo que estaba ocurriendo en nuestro país. Y esto no es sorprendente: por ejemplo de Miguel Sebastián, quien luego acabaría en la oficina económica del presidente, venía alertando desde hacia tiempo sobre los problemas inmobiliarios y suyos son intentos tempranos de entender qué componente de la subida inmobiliaria se debían a factores fundamentales y cuál a un componente completamente especulativo. Y Fernandez Ordoñez es un observador antiguo de la economía española desde sus muchas actividades, tanto en las secretarías de estado que ocupo bajo distintos gobiernos (entre ellas las importantísimas de economía y hacienda), como por su paso por el tribunal de la defensa de la competencia (suyos son muchos loables impulsos liberalizadores como por ejemplo el de los horarios comerciales), en el FMI y también por sus actividades periodísticas.
Argumentar ignorancia sobre lo que se estaba produciendo en nuestro país es por tanto inaceptable, por parte de todos, políticos, economistas, comentaristas, manifestantes, votantes, tertulianos de toda inclinación ideológica, y ciudadanos en general. Es más la campaña de 2004 en lo que se refiere al tema económico se centró precisamente en el modelo de crecimiento del PP basado en el ladrillo. Y con justo motivo: Esta era el tema fundamental y su corrección era también labor urgente. La gravedad de la crisis es ciertamente sorprendente pero los desequilibrios y problemas de nuestra economía eran bien conocidos: El nuestro es un país “sobrediagnosticado.”
Cuando llega el PSOE al poder por tanto muchos teníamos algo de esperanza de que se pusiesen las bases para un aterrizaje suave sobre todo porque la misma gente que con análisis preclaro habían diagnosticado el problema (y criticado con dureza al gobierno saliente) iba a ocupar posiciones de responsabilidad. Sin embargo lo que sucedió es que la burbuja se recrudeció ante la pasividad de los que hasta hacía unos meses habían criticado la misma pasividad. Yo creo que la reacción de los equipos económicos de aquel entonces, su única estrategia, fue que los fuertes ingresos fiscales asociados, directa o indirectamente, con la burbuja inmobiliaria se tradujesen en una disminución de nuestra deuda soberana que dotase al estado de capacidad de endeudamiento cuando el ajuste se produjese, que no es poco pero tampoco mucho. Los pecados por ser de omisión no son menos pecados que los de comisión.
Pero quizás lo mas sorprendente fue la reacción de nuestro nuevo presidente, Rodríguez Zapatero, quien olvidándose de todo el debate electoral, se lanzó a una campaña reivindicando la nueva riqueza de los españoles aún cuando estaba todavía fundamentada por la misma manía especulativa que había criticado hacía tan solo unos meses. Y todo lo que obtuvieron los españoles fueron declaraciones frívolas una y otra vez culminando con la muy desafortunada declaración del presidente Zapatero a Javier Moreno en una larguísima entrevista en El País de 15 de Enero de 2007 que leía así: “Éste es un país con espíritu de futuro, a diferencia de otros países occidentales con rentas per cápita altas que no tienen hoy esa actitud. Por eso estamos seguros de que vamos a superar a Alemania y a Italia en renta per cápita de aquí a dos, tres años. Les vamos a coger.”
Todas estas declaraciones, más allá de la falta de tacto e imprudencia, reflejaban un olvido lamentable de todo lo dicho hacía tan solo tres años y también, dicho sea de paso, de una ignorancia absoluta del proceso de reformas que había vivido Alemania al principio de la década. Es esta falta de responsabilidad lo que es profundamente criticable en nuestro liderazgo político: el conocimiento de que la nuestra era una economía con desequilibrios importantes estaba ahí, en los hombres mas próximos al presidente, había sido el tema económico estrella de la campaña electoral, y se había criticado justamente al partido ahora en la oposición por su constante negación de que dichos desequilibrios se estaban produciendo. Pero las burbujas son siempre maravillosas, como las fiestas en las que todos los participantes están dulcemente embriagados y todo parece risueño y posible, incluso superar en renta per cápita a Alemania en tres años. Quizás lo más sorprendente que se puede decir de nuestra increíble burbuja inmobiliaria es que era realmente democrática: Emborrachó a dos gobiernos de signos opuestos. Este hecho, que los dos partidos son partes en esta historia, no facilita en absoluto el dialogo constructivo que permita afrontar los importantes retos de nuestra economía.
Sobre el comportamiento de nuestros dirigentes, y en particular del presidente, en esta crisis poco se puede escribir que no se haya dicho ya: El calendario electoral, las elecciones de 2008, exigía negar la crisis primero, atribuirla a factores externos después y por último culpar a quien estaba en la oposición hacía ya más de cuatro años, acusándoles de los males que se prometieron corregir en cuanto llegasen al poder. El calendario lectoral se complicó además porque en este segundo ciclo del presidente Zapatero, las elecciones catalanas, cruciales en la gobernación de nuestro país, quedaban a mitad de legislatura, en otoño de 2010, con lo que una vez más las medidas urgentes estaban sujetas al miope interés electoral. Así la reforma de las pensiones, medida obvia e inevitable, ha de esperar hasta el invierno de 2011 para ser aprobada. Ha de añadirse que la desesperante lentitud de nuestro supervisor bancario en hacerse con las riendas de la crisis en nuestras cajas en nada ha ayudado a solventar nuestros problemas. Es más yo creo que la falta de dureza con determinadas cajas y sus acreedores ha robado de legitimidad a la política económica: Resulta comprensible la frustración de muchos que han visto los sacrificios como solo provenientes de una parte: Aún está por perder un euro un bonista de una entidad financiera.
Pero más allá de las medidas de política económica que debían y todavía están por tomarse lo que ha habido es una deprimente falta de honestidad en la comunicación con la sociedad. El país está descabezado en el sentido último de la palabra y la pregunta que hay que hacerse es si existe el liderazgo político en nuestro país para guiarlo hacia un nuevo diseño institucional sin caer en la permanente tentación populista. Nuestra clase política ha vivido un periodo donde todo era fácil y donde los gobiernos autonómicos y centrales tenían siempre unos presupuestos crecientes y jamás había que elegir entre esto o aquello. Ahora llega la hora de los liderazgos de verdad, los que no tienen nada de agradecidos porque implican casi siempre decir que no y cuyo único premio es el agradecimiento de las generaciones que no votan por ser menores de edad.
Realidad
La realidad económica de nuestro país es la que es: El país esta fuertemente endeudado y ahora tiene que vivir un fuerte proceso de desapalancamiento (y para ver lo “divertidos” que son estos procesos solo hay que pensar en Japón). Para decirlo de una forma directa: El país se ha traído mucho consumo e inversión del futuro al presente y por tanto el futuro solo puede ser uno de menor consumo e inversión. Esto no es economía: Es aritmética presupuestaria; no tiene nada que ver con ser de derechas o de izquierdas, catalán o andaluz, banquero o jornalero. Lo que aliviaría en algo nuestra situación, que es el crecimiento, no parece por ahora factible: La estructura del mercado laboral, inmobiliario, administrativo es rígida y no permite que la iniciativa de todos los jóvenes españoles sea la solución efectiva a esta crisis. Y ello aun cuando es su iniciativa la que hace posible apalancar a este segmento de la población y así reiniciar aunque sea tímidamente el flujo crediticio. Pero sin posibilidades de empleo, con una demanda interna deprimida y unas rigideces nominales en salarios y precios inmobiliarios que impiden el ajuste es difícil ver cómo puede esto ocurrir. El truco habitual de nuestra clase política, la devaluación, tampoco está disponible
Es por eso que tanto hemos insistido desde aquí en todas las reformas que necesita nuestro país: Son la única solución. Es más, creo, y creo que también lo creen todos los que escriben en este blog, que España tiene todas las posibilidades del mundo a la hora de competir internacionalmente como demuestra el buen comportamiento de nuestro sector exportador en esta crisis. En algún sitio he explicado que de este comportamiento de nuestro sector exportador se siguen algunas lecciones importantes, aunque se necesita más investigación para cerciorarse de ello (véase el post de Pol Antrás sobre este tema). La indignación es perfectamente legítima pero sólo puede ir dirigida en una dirección, que es la de mejorar las cosas no a empeorarlas. De esta crisis se puede salir pero se necesita mucho coraje.
Una coda: No llamen a los de la plaza Tahrir; llamen a Japón
Japón ha vivido un periodo muy similar. La expansión crediticia llevó al país nipón a una burbuja sin precedentes tanto en el mercado de renta variable como el inmobiliario a finales de los años ochenta. Hoy veinte años más tarde el índice Nikkei sigue por debajo de los picos alcanzados durante aquella época y el sector inmobiliario a unos precios que en las grandes ciudades alcanza solo el 25% de los picos alcanzados durante aquella época (aconsejo una visita a la pagina web delJapan Real Estate Institute y descargarse alguno de los gráficos (uno se puede ver aquí) sobre los índices inmobiliarias para las seis grandes ciudades de Japón; aun sin saber japonés los gráficos son pavorosos.)
Nuestra situación es peor por dos motivos. El primero es que no contamos con nuestra propia moneda con la que posibilidad de un ajuste nominal no existe, algo sobre lo que hemos escrito aquí largo y tendido. El segundo es que lo que ha hecho la Gran Depresión Japonesa tolerable ha sido precisamente el fuerte apalancamiento del estado que ha absorbido así todo el exceso de ahorro del sector privado japonés y reinvertirlo en obras públicas, transferencias y demás. Toda esta inversión ha sido de una productividad bajísima, y es por esto que el crecimiento japonés ha sido débil durante dos décadas, pero la depresión japonesa habría sido todavía peor sin ella. Nuestro caso no permite este endeudamiento del estado para compensar el fuerte proceso de desapalancamiento del sector privado: La presión bajo la que se encuentra nuestro país por parte de los mercados de capitales no lo permite. Se pudo hacer mucho en los primeros meses de la crisis pero la confusión entre lo cíclico y lo estructural
Nuestro país necesita de reformas ya. Pero sobre todo necesita de un liderazgo que ahora no tiene y una fortaleza que está por ver si tiene. Necesita de un dialogo claro y sin eslóganes y sobre todo necesita de valor para llevar a cabo todo lo que debió hacerse cuando los tiempos eran mejores que los actuales. Y la pregunta es ¿Quién quiere coger esta batuta?
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Desde 1998, el precio medio de una vivienda en España ha subido un 88%, un ritmo promedio anual del 13,5%. En ese mismo periodo, los precios de consumo lo hicieron a una tasa anual del 3%. Ello supone un aumento del precio real o relativo de la vivienda del 10,5% por año. La vivienda no es sólo un bien de consumo duradero, sino un activo con el que los individuos ahorran. Por tanto, su rentabilidad real debe ser positiva. Es decir, es lógico que los precios de la vivienda suban permanentemente por encima del IPC. Pero ¿qué rentabilidad es razonable? Es difícil responder a esta pregunta. Los economistas sabemos que, a largo plazo, la rentabilidad real del ahorro tiene que ser similar al crecimiento real de la economía, que para el caso español se sitúa en torno al 2,5% (promedio para todos los activos). El dinero debe tener una rentabilidad real nula a largo plazo, la Bolsa domina a largo plazo a la vivienda y ésta tiene una rentabilidad algo superior a la de los bonos.
Todas éstas son consideraciones de largo plazo y, aunque nos permiten ofrecer una evolución "razonable" para el precio de la vivienda, no son suficientes para afirmar si existe hoy una burbuja inmobiliaria y mucho menos para tratar de cuantificarla. En determinados periodos puede haber incrementos de demanda basados en factores "fundamentales", como el crecimiento de la población, aumentos cíclicos de la renta o disminuciones del coste de financiación, que hagan que los precios de la vivienda suban por encima de esa tasa de largo plazo, sin que ello suponga una burbuja. También puede haber escasez de oferta de vivienda que, al no poder alimentar esa demanda, se traduciría en aumentos de precios que tampoco se considerarían una burbuja.
Lo curioso de la economía española es que no sólo no ha habido una escasez constructora, sino que, coincidiendo con las fuertes subidas de precios, ha habido un boom de la oferta residencial. Hay varias formas de medirlo. Uno, con las viviendas iniciadas que, desde 1999 y con medio millón anual, ha duplicado el promedio de 1980 a 1998. Otro es el porcentaje del PIB que supone la inversión residencial, en torno al 8%, mientras que en la mayoría de los países se sitúa en el rango de 3-5%, incluyendo EE UU. Estos datos, viviendas iniciadas e inversión residencial, son datos de flujo, correspondientes a la nueva producción anual. También hay datos llamativos por el lado de los stocks. Según el censo de viviendas del INE de 2001, en España cada hogar dispone de 1,5 viviendas en promedio. Un dato espectacular, si se compara con otros países desarrollados, que se sitúa en torno a 1,1. En provincias como Girona, Tarragona, Castellón o Alicante se acerca a dos viviendas por cada hogar. Y, como dato curioso, en Ávila hay más viviendas que personas. Todos estos datos invitan a pensar que en España no hay una insuficiencia constructora. Por el contrario, los economistas empiezan a manifestar inquietud, dado que les gustaría ver una mayor inversión en capital físico y tecnológico, del que depende nuestra generación de rentas del futuro. La baja productividad de la economía española es reflejo de esta escasez de capital productivo. Mucho ladrillo, poco chip y tornillo.
El lector se preguntará con razón, ¿cómo es posible que los precios hayan subido tanto en España si ha habido este boom de oferta inmobiliaria? La clave está en un crecimiento descomunal de la demanda, que incluso ha desbordado el aumento de la oferta. En un artículo reciente (Balmaseda, San Martín y Sebastián, Una aproximación cuantitativa a la burbuja inmobiliaria, Situación Inmobiliaria, 2002) estimábamos que en los últimos cuatro años sólo una cuarta parte de la subida del precio relativo de la vivienda se ha debido a los factores fundamentales señalados anteriormente. El resto habría que achacarlo tanto al "efecto euro" (el gasto en consumo y en vivienda de los billetes atesorados, en lugar de canjearlos por euros) como a la burbuja, entendida ésta como el aumento de la demanda debido a la propia expectativa de aumento de precios, un proceso de expectativas self-fulfilling que suele desembocar en una espiral de precios insostenible. Terminado el "efecto euro", el crecimiento del precio relativo de la vivienda debería haber sido nulo. Por tanto, la subida de precios del primer trimestre de 2003 cabe calificarla de burbuja pura.
¿Qué tiene de malo que suban los precios de la vivienda? En principio parece que nada, pues se trata de un aumento de la riqueza generalizado, dado que un 85% de la vivienda en España es en propiedad. Pero hay dos objeciones. La primera, que los precios pueden caer en algún momento del futuro, provocando un "efecto riqueza" negativo. La expectativa de dicha caída podría provocar una venta de viviendas, alimentando la espiral contraria. La segunda es que el endeudamiento hipotecario ha alcanzado tal nivel que una caída de dichos precios podría afectar negativamente a la estabilidad del sistema financiero.
¿Qué se puede hacer frente a este fenómeno en un país en el que parece que ya hay exceso de ladrillo y no se puede prometer más construcción masiva? Lo primero, hablar de ello. Mencionar la burbuja puede frenar las expectativas de revalorización y, con ellas, la demanda. En España, el Gobierno ha mostrado irritación al oír hablar de la burbujainmobiliaria, un tic antidemocrático que recuerda al del Gobierno chino, que de entrada negó el SARS y sólo pudo empezar a atajarlo con su reconocimiento público. En segundo lugar, evitar estímulos adicionales a la demanda como "las ayudas a la compra de vivienda", frecuentes en las campañas electorales. En tercero, estimular la oferta de alquiler, que sustituya el posible aumento de oferta en propiedad. Ello sujetaría los precios, aunque probablemente no evitaría una caída de los mismos en términos reales.
En las últimas semanas el Banco de España ha empezado a hablar valientemente del tema. Habla de sobrevaloración en vez de burbuja. Pero ¿entiende alguien la diferencia entre ambos conceptos? ¿Importa esa diferencia?
Miguel Sebastián forma parte del grupo Economistas 2004 www.economistas2004.org
2003
En España se habla mucho de la 'burbuja inmobiliaria'. El último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha vuelto a recordar los problemas que puede acarrear su pinchazo, mientras que el vicepresidente Rato sigue negando que exista tal burbuja. También el presidente de la Asociación de Promotores, aunque dice que el mercado inmobiliario español es como 'el mercado de angulas en Navidad', niega que exista la burbuja.
La burbuja es una metáfora que se suele utilizar para describir los excesos que se producen en los mercados de activos.
Se dice que hay 'burbuja inmobiliaria' cuando los precios de los activos inmobiliarios han sobrepasado en mucho un nivel sostenible en el tiempo.
La burbuja transmite la idea de exceso y también la idea de no sostenibilidad, de que en algún momento ha de pincharse y dar marcha atrás frente a los niveles alcanzados.
No estoy seguro de que el problema de la burbuja inmobiliaria en España sea tan serio como en los otros países estudiados por el FMI, pero estoy absolutamente persuadido que tenemos otra burbuja más preocupante, que es la 'burbuja de la construcción'.
En este caso el exceso no se refiere al precio de los activos, sino al exceso de actividad en la construcción, que ha alcanzado niveles que no son sostenibles. El principal problema económico que tendremos que afrontar en los próximos años es el derivado de los excesos en el sector de la construcción.
Esta burbuja pinchará y caerá la actividad de este sector y el Gobierno no ha preparado al país para este cambio en la estructura de la demanda y de la oferta. Para evitar esa crisis hubiera sido necesario adoptar políticas de aumento de la competitividad exterior y de la productividad, lo que no se ha hecho, y quizá el ejemplo más evidente sea el flagrante fracaso del Ministerio de Ciencia y Tecnología que ya va por su tercer titular.
La evolución de los indicadores de la construcción lleva a pensar que la burbuja de la construcción todavía podría mantenerse inflada al menos un año y medio más, hasta 2005. El crecimiento espectacular del crédito hipotecario o la evolución de los distintos indicadores -visados, consumo de cemento, etcétera- sugieren que la burbuja de la construcción no debería pincharse antes del año 2005.
Sin embargo, el documento de alternativa presupuestaria del PSOE, presentado esta misma semana, contiene una visión más pesimista sobre la evolución de la construcción en el ejercicio 2004, que merece ser considerada.
La justificación de ese pesimismo parece sólida: es difícil pensar que la construcción de viviendas vaya a superar en el año 2004 las 625.000 viviendas construidas en 2003 y, si no se aprueban las inversiones adicionales en infraestructuras que propone el documento del PSOE, es posible que la inversión en obra civil disminuya también en 2004 en relación a 2003.
Si fuera así, el pinchazo de la burbuja de la construcción podría estar más cerca de lo que la mayoría de los analistas habrían imaginado.
Es curioso que tengamos que aprender sobre la coyuntura española a través de un partido político, pero esto es consecuencia de la política del actual Gobierno de atacar toda opinión discrepante por parte de servicios de estudios privados e incluso de haber forzado en muchos casos que se suprimieran esos servicios, con lo cual ha logrado que los españoles estemos a oscuras.
El problema es que cuando uno anda a oscuras, corre el riesgo de darse fuertes batacazos, y el pinchazo de la burbuja de la construcción podría ser el primero de ellos.
Tano, perfecto, no hay nada que añadir, es lo que venimos comentando estos ultimos años, solo matizar que la crisis en España tiene unos puntos mas de complejidad que la de Japón, porque en dicha época el resto del mundo no se tenia una crisis y lo podía remolcar, aun así se paso zombie , mas de 10 años, por su recesión de balance según R.Koo.
Los zombis corporativos japoneses estuvieron en el centro de la primera “década perdida” de Japón en los años noventa. Los zaibatsus –como socios bancarios– mantuvieron con vida a sus empresas anquilosadas mediante líneas de crédito, con lo que retrasaron sus inevitables quiebras y perpetuaron ineficiencias y desincentivos que dieron lugar a un colapso del crecimiento de la productividad japonesa después de las burbujas. Estos zombis corporativos impidieron que se hicieran los ajustes dolorosos pero necesarios para su economía después de las burbujas. Eso podría suceder en los Estados Unidos si el gobierno sigue promoviendo políticas que inhiben el desapalancamiento y las reparaciones de la recesion de balance,que los consumidores zombis del país necesitan ahora para sanar” Stephen S. Roach
Solo insistir que nuestro problema ademas del endeudamiento, que enmascaraba la falta de competitividad, de productividad bien reflejado en el déficit comercial, viene de poca capacidad emprendedora, de estar en la cola en innovación, en lanzamiento de nuevos productos, de estar en la cola de Europa en patentes.

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 Ramon, la referencia a Koo es muy apropiada y debia haberlo hecho. (Tano)