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sábado, 31 de diciembre de 2011

Balón de oxígeno, de Luis Garicano y Tano Santos en Negocios de El País

El pasado 9 de diciembre se reunieron los líderes de la Unión Europea para acometer las reformas necesarias de los tratados para la resolución de la crisis del euro. Los confusos y conflictivos resultados de aquellas reuniones no hace falta recordarlos. Pero el paso fundamental para resolver la crisis se había dado en otro lugar, en otro momento: el día anterior a la cumbre el Banco Central Europeo (BCE) había anunciado las subastas de liquidez a tres años y la expansión de los avales admisibles para las operaciones de descuento.

Estas subastas de liquidez tienen la peculiar característica de que el BCE facilita todo lo que se demande, la famosa “barra libre”. Con estas subastas el BCE dota de una estabilidad enorme al sistema bancario europeo, que podrá utilizar dicha liquidez para satisfacer el vencimiento de la deuda emitida para los próximos años. Esto elimina de una vez el mayor peligro al que se enfrentaba el sistema financiero europeo: la refinanciación del enorme volumen de deuda bancaria que vencía en los próximos meses, imposible con los mercados de deuda completamente atascados. Los bancos europeos deben conseguir 700.000 millones de euros en el mercado solo en 2012, de los que 360.000 millones son en los primeros tres meses. No es sorprendente por tanto el casi medio billón de euros que han solicitado del BCE en la subasta del 21 de diciembre.
Los bancos no solo pueden satisfacer los vencimientos de su deuda; también pueden financiarse al 1% en la mencionada subasta e invertir en deuda soberana de los Estados periféricos, capturando el diferencial y, reforzando así sus balances mediante este subsidio enorme que reciben del amable contribuyente europeo. Además, como apuntó el propio presidente Sarkozy, de esta manera los Estados pueden financiarse a través de los balances bancarios. 
Es decir, el BCE mata varios pájaros de un tiro: elimina el problema de liquidez del sistema financiero, contribuye a que los bancos se saneen con este diferencial que capturan, y reduce el coste de la financiación de los Estados.
Y todo esto es particularmente beneficioso para nuestro país, para el que esta decisión del BCE constituye un balón de oxígeno que haríamos bien en no desaprovechar.

Efectivamente, lo que preocupa a los inversores extranjeros en lo que a nuestro país se refiere es precisamente las dudas que persisten sobre nuestro sistema financiero y la posibilidad de que el Estado, poco a poco, se tenga que hacer cargo de sus pérdidas: que España acabe como Irlanda. Es este miedo, junto con el déficit público, lo que está detrás de nuestro alto diferencial. El BCE, con sus decisiones del 8 de diciembre, reduce el riesgo de este escenario. El Reino de España no tendrá que asumir en una situación de urgencia la refinanciación de los pasivos bancarios. Si nuestras entidades con problemas de liquidez consiguen financiación por esta vía y solucionan sus problemas de vencimientos para los próximos años y, además, se cargan de deuda soberana para capturar ese diferencial y generar beneficios, se elimina una fuente de inestabilidad para nuestra economía.
En cuanto al déficit público, también puede ser el programa del BCE particularmente beneficioso para España, dado el gran tamaño de los balances bancarios comparado con nuestras necesidades de refinanciación de deuda pública; y menos para Italia, cuyas necesidades de financiación son tales que puede que los bancos no puedan o quieran endeudarse lo bastante para resolver los problemas de financiación del Estado italiano. Esto es lo que está detrás de la mejora del diferencial español frente al italiano.
Llega, por tanto, el nuevo Gobierno con un “pan debajo del brazo” y esto es lo que hay que aprovechar. Que de este regalo que nos envía el contribuyente europeo por obra y gracia del BCE no se beneficie solo al accionariado de los bancos sino también a los españoles. Es importante que el Banco de España y el Gobierno hagan lo necesario para asegurar que el crédito llega a donde tiene que llegar, y que las instituciones financieras no se limitan a invertir en el negocio fácil de la deuda pública (para el Estado apetitoso).

Pero aún más importante es asegurarse de que los países periféricos, en especial España, utilizan este balón de oxígeno de tres años como una oportunidad para hacer las reformas que necesitamos para modernizar la economía. Los países del Norte temen que cualquier bajada de la presión que sufrimos meta las reformas en vía muerta. Y tal preocupación no es extraña: durante el periodo de boom inducido por el euro, España no hizo prácticamente nada para modernizar y flexibilizar los escleróticos mercados de bienes y servicios que sufre nuestro país, o para incrementar la cualificación de los jóvenes o la capacidad de innovación de nuestras burocratizadas universidades. El Gobierno debe ser capaz de superar la tentación de las “reformillas” y la paz social a corto plazo, que solo augura más estancamiento futuro, y hacer estas reformas de una vez aunque tengan un coste más elevado en el corto plazo.
La oportunidad que ahora se abre es única. ¿Seremos capaces de hacerlo sin estar sometidos a una presión diaria de “vida o muerte”?

Luis Garicano es catedrático de Economía y Estrategia en la London School of Economics y dirige la cátedra McKinsey de FEDEA. Tano Santos es catedrático de Finanzas y Economía en Columbia y director de la cátedra Abertis de FEDEA.

C.Autonomas/deficit segun NYT: As Spain Acts to Cut Deficit, Regional Debts Add to Woe

Nueva España, el primer ministro, Mariano Rajoy, dijo que el paquete de austeridad que se necesitaba para mantener la confianza de los mercados europeos de bonos después de que quedó claro que el déficit presupuestario se espera que alcance el 8 por ciento del producto interno bruto este año - dos puntos porcentuales por encima de la meta del gobierno .

Y aunque en general la situación fiscal de España no es tan grave como en Italia, que tiene otro problema muy particular, como el ministro del nuevo presupuesto, Cristóbal Montoro, dejó claro Viernes: graves carencias del presupuesto en sus 17 comunidades autónomas, que han gastado imprudentemente en el última década.

La evidencia de los puntos de despilfarro regional el campo. En la parte superior de una colina, aquí en el lugar de nacimiento de Salvador Dalí, en el noreste de España se encuentra una cárcel gigante, vacío.

Pero incluso sin un solo preso en la residencia, la prisión está costando muy endeudados gobiernos regionales de España en Cataluña 1,3 millones de dólares al mes, principalmente en los pagos de intereses. Si los presos fueron trasladados en realidad, lo que costaría un adicional de $ 2,6 millones al mes.

Por lo tanto, se encuentra vacío, un objeto de burla por aquí, a menudo referido como el "spa".

Los analistas dicen que los errores están sumando. El Banco de España anunció este mes que la deuda regional habían aumentado un 22 por ciento, hasta $ 176 mil millones en septiembre de $ 144 millones el año anterior. Y algunos expertos dicen que hay decenas de miles de millones de dólares en "oculto" de la deuda regional aún por descubrir.

El estado financiero de los gobiernos regionales es tan malo, de hecho, que algunos pueden estar dispuestos - tal vez incluso ansiosos - a arrojar algo de sus responsabilidades de amplio alcance y costosos, como el cuidado de la salud y la educación.

Tanto como la crisis de la deuda está obligando a la Unión Europea para remodelar sus relaciones con sus países miembros, la intensificación de la supervisión y control, algunos expertos creen que algunas de las regiones autónomas de España puede ser menos en el futuro.

"Ya sea o no públicamente, algunos de los gobiernos regionales están diciendo:" Toma esta lejos de mí. No me di cuenta de lo difícil que sería '", dijo Ángel Berges Lobera, un economista de la Universidad Autónoma de Madrid y experto en la deuda regional.

En los últimos años, las regiones y los municipios han acumulado deudas, ofrenda generosa de los servicios públicos y la inversión en una amplia gama de proyectos, algunos de ellos bordean el ridículo, dicen los críticos.

Castilla-La Mancha, por ejemplo, una región agrícola limítrofes de Madrid, se construyó un aeropuerto completo con una pista lo suficientemente grande para aviones jumbo. Sin embargo, puede cerrar pronto, ya que ninguna línea aérea - incluso con aviones más pequeños - está interesada en volar allí.

Las municipalidades no han hecho mucho mejor. También han estado acumulando deuda, ahora un total de alrededor de $ 48 mil millones.

Una ciudad, Alcorcón, a unos 10 kilómetros al suroeste de Madrid, gastó US $ 150 millones en un centro cultural, con un circo permanente y free parties de cumpleaños para sus hijos.

"Ha sido un caos allá afuera", dijo Lorenzo Bernaldo de Quirós, un economista que ha sido crítico del sistema de España de Comunidades Autónomas, una estructura desarrollada después de la dictadura del general Francisco Franco terminó en 1975.

Y no es que la "deuda oculta", la mayor parte en cuentas sin pagar, que no está incluido en el total de la deuda nacional de España de US $ 915 millones. Que fácilmente podría ascender a $ 25 millones a US $ 40 mil millones más, según los expertos.

Y la mala noticia, probablemente no ha terminado. Algunos expertos creen que a medida que los nuevos miembros del Partido Popular del Sr. Rajoy de tomar el control de algunas administraciones regionales, que están seguros de descubrir aún más los excesos financieros. Eso es lo que sucedió en Cataluña, donde la "deuda oculta" primer problema apareció este año. Cuando las elecciones se celebraron en 2010, el ratio de deuda sobre el PIB regional Se cree que es menos del 2 por ciento. Pero después de la votación, el gobierno saliente reveló que su déficit del año completo podría ser del 3,3 por ciento. El nuevo gobierno luego revisó esa cifra otra vez, hasta el 3,8 por ciento.

Los expertos creen que este tipo de etiquetado es posible en otros lugares, incluyendo en el sur de Andalucía, que tiene Sevilla como capital. "Andalucía podría ser espectacular", dijo el señor de Quirós.

Algunas áreas, como el País Vasco, que sufrieron la represión particularmente grave durante el franquismo, presionado para que el derecho a gobernarse a sí mismos. Ahora, sin embargo, la tendencia parece ir en la otra dirección.

Un factor importante a favor de una redefinición del sistema de España de las autonomías fue la aplastante victoria del Partido Popular. Eso le dio el control de los conservadores en el gobierno central y las administraciones regionales más, algo que nunca había ocurrido antes.

En el pasado, las regiones y el gobierno central, por lo general de partes contrarias, podía culpar unos a otros por lo que surgieron problemas fiscales. Pero eso no va a funcionar esta vez.

"Se utiliza para combatir a decir a los votantes:" No es mi culpa '", dijo el Sr. Berges Lobera, el economista. "Ahora no puedo hacer eso."

Las regiones autónomas de España tienen responsabilidades enormes. Que generalmente están a cargo de la administración de las escuelas, universidades, salud y servicios sociales, cultura, desarrollo y, en algunos casos, la policía,.

Las carteras de educación y salud son particularmente problemáticas, debido a los costos siguen creciendo. Al mismo tiempo, algunas de las fuentes principales de financiamiento - los impuestos sobre las ventas de bienes raíces y derechos de licencia de construcción - se han secado con el colapso de la burbuja inmobiliaria.

Por esa razón, algunas regiones pueden en realidad desea que el gobierno central para atender la salud y la educación de la espalda. En julio, los funcionarios de las regiones de Murcia, Valencia y Aragón sugiere lo mismo.

Cataluña, como el País Vasco, sigue siendo muy independiente. Pero se enfrenta a una batalla cuesta arriba, ya que trata de obtener su presupuesto bajo control. La cárcel de Figueres, que según los expertos no era necesario, no fue el único proyecto grande de la región llevó a cabo en los últimos años, argumentando que las obras públicas que proporcionar el tan necesario estímulo económico frente a la alta tasa de desempleo de España, en la actualidad el 22 por ciento .

Además de la prisión, Cataluña inició los proyectos de carreteras y una extensión de 30 millas del sistema de metro de Barcelona, ​​que ha demostrado ser difícil de detener. "Tenemos un montón de obligaciones contractuales que no tienen estos proyectos fáciles de parar", dijo Albert Carreras, el secretario general de la Consejería de Economía. En los últimos meses, sin embargo, Cataluña se ha estado reduciendo su presupuesto de forma que otras regiones esperar a tener que seguir muy pronto, aunque al igual que muchos otros gobiernos de la región, no pudo cumplir con sus objetivos de fin de año.

Los recortes han generado una serie de protestas y huelgas, involucrando incluso estudiantes de secundaria, incluyendo los del Institut Francesc Maciá, una escuela secundaria en las afueras de Barcelona. Cuando Adria Junyent, 17, se encontró en una clase de filosofía tan grande que su maestro tuvo que utilizar un micrófono para ser escuchados, organizó un "sueño-in" en el auditorio.

"No éramos los únicos con problemas", dijo. "Las clases de química se les ha reducido el presupuesto para los mecheros de Bunsen. Hay todo tipo de cortes. Esto no lleguen a producirse durante el franquismo. "

Rachel Chaundler contribuido de informes.

 
http://www.nytimes.com/2011/12/31/world/europe/as-spain-trims-deficits-scrutiny-falls-on-regional-governments.html?_r=2&pagewanted=all

comentario:
¿Porque no es posible 3-4 estados federales en España como en EEUU, con federalismo fiscal ?

sábado, 17 de diciembre de 2011

Nuevo gobierno: ¿mejor gobernanza y crecimiento? Fedea

Nuevo gobierno: ¿mejor gobernanza y crecimiento?

by Florentino Felgueroso on 16/12/2011

      El castigo electoral al partido del gobierno saliente ha sido tremendo. Ha pagado sobremanera la percepción que han tenido los electores de su gestión de la crisis. Una legislatura que termina con un último dato desalentador: desde el año 2007, nuestro PIB per cápita ha caído unos 5 puntos en comparación con la media de la UE27, volviendo a situarnos en esta misma media despúes de 9 años.
Como se ha discutido en varias ocasiones en este blog, el impacto tan espectacular de la crisis en el empleo ha de asociarse con un modelo de crecimiento insostenible y la ausencia de reformas a tiempo que hubiesen impedido esta debacle. Ésta no se gestó en una única legislatura, ni siquiera en dos. No queda más que confiar en que este nuevo gobierno dé los pasos adecuados para poder cambiar de rumbo y nos sitúe en la senda adecuada.
Pero, ¿de verdad, una mejor gobernanza importa si queremos enderezar el rumbo y alcanzar una senda de crecimiento alto y más sostenible?

¿Dónde estamos en los indicadores de gobernanza?
Este verano, Samuel nos presentó una serie de indicadores de gobernanza internacionales, llegando a la conclusión que estabamos en una situación intermedia si nos comparamos con los países de la UE.
Como ejemplo, detengamonos un momento en los indicadores que el Banco Mundial viene desarrollando desde el año 1996, (The Worldwide Governance Indicators (WGI)), que cubren unos 200 países y que se construyen en base a 31 fuentes de datos distintas que intentar captar las percepciones sobre gobernanza en encuestas, de organizaciones no gubernamentales, proveedores de información para negocios comerciales y otras organizaciones públicas internacionales. Una explicación detallada de la metodología utilizada se puede encontrar aquí.
En concreto, se trata de 6 indicadores compuestos que recogen otras tantas dimensiones de la gobernanza: la voz (participación ciudadana) y la rendición de cuentas, la estabilidad política y la ausencia de violencia/terrorismo; la eficacia del gobierno; la calidad de la regulación; el estado de derecho y el control de la corrupción.
Para razón de espacio, centrémonos en los países de la UE15. Al igual que el Indice Fedea de Actividad Económica , los indicadores se presentan normalizados de tal forma que cuando los datos son positivos (negativos) estaríamos por encima (por debajo) de la media cero y el valor 1 (o -1) corresponde con una desviación estandar.
Según los últimos datos, ocuparíamos las últimas posiciones en todos los indicadores de gobernanza, justo un poquito por encima o por debajo de nuestros compañeros de desgracia en esta crisis: Portugal, Grecia e Italia, a gran distancia de nuestros envidiados países del norte.
¿Y cómo hemos evolucionado en calidad de gobernanza?
Pues estos datos, al contrario de otras fuentes sobre gobernanza, no nos permiten decir que hayamos evolucionado muy bien, al menos desde que comienzan a estar disponibles, a mediados de los años 90. Como se puede observar en el Gráfico 1, hemos ido cayendo en todo y en especial en la estabilidad política y la eficacia del gobierno. Este último indicador recogería las percepciones acerca de la calidad de los servicios y el grado de independencia de presiones políticas, así como la calidad de las políticas, su implementación y la credibilidad del compromiso del gobierno con estas políticas. Curiosamente, este indicador no cae en esta última legislatura, sino en la anterior.
Langbein y Knack muestran que estos seis índices no discriminan en realidad de forma útil entre distintos aspectos de la gobernanza, sino que simplemente reflejan la percepción sobre la calidad de esta desde la perspectiva más amplia. Quizás se deba entonces interpretar de esta manera la caída de prácticamente todos los indicadores que se ha ido produciendo de forma progresiva en nuestro país a lo largo de toda la última década.
¿Existe una relación entre calidad de la gobernanza y crecimiento económico?
El Cuadro 1, al igual que otros ya infinitos indicadores, entre ellos la renta per cápita, vuelve a ser un calco de un mapa de Europa, de norte a sur. Los países del este estarían aún por debajo de nosotros, al igual que la mayoría de los países en desarrollo. Si nos centramos aquí en los trabajos que han utilizado los datos del BM, constatamos que prácticamente todos obtienen una fuerte correlación entre las rentas per cápita de los países y la calidad de su gobernanza, aunque aparezca una gran heterogeneidad entre distintas regiones del planeta (Quibria, por ejemplo, muestra que Asia podría ser una excepción).
En realidad, la constatación bastante generalizada de que exista esta correlación tampoco es especialmente útil en términos de aplicabilidad política. Sí lo es si podemos mostrar que existe causalidad entre la renta de los países y la calidad de su gobernanza y en qué dirección. Esto es, una mejor gobernanza nos llevaría a tener mayores rentas per cápita o, por lo contrario (o incluso de forma complementaria), es precisamente con la consecución de unas mayores rentas que podemos mejorar la gobernanza. Alternativamente, igual se trata simplemente de que ambas están correlacionadas con otros factores.
Para resolver estos enigmas, varios trabajos en la literatura sobre crecimiento económico se han dedicado a documentar el hecho de que las diferencias en las rentas per cápita de los países se pueden asociar con las diferencias existentes en sus “infraestructuras sociales” (que recogerían la calidad de las instituciones y de la gobernanza). Estas infraestructuras se deberían considerar como endógenas y para controlar esta endogeneidad bastaría con remontarse a factores históricos asociados con los orígenes coloniales de los países que ya generaron diferencias en gobernanza e instituciones iniciales (véase por ejemplo los trabajos seminales Hall y Jones y de Acemoglu, Johnson y Robinson . Utilizando una estrategia de identificación algo más sofisticada y los indicadores de gobernanza del Banco Mundial, Kaufmann y Kraay van un poquito más lejos. También llegan a la conclusión que existe un efecto causal positivo entre una mejor gobernanza y una mayor renta per cápita, pero que la causalidad inversa sería débil e incluso negativa, es decir, que una mayor renta per cápita no mejora la gobernanza. No se produciría pues un “círculo virtuoso” en el sentido de que una mejora en la gobernanza permita un mayor crecimiento económico y que éste, a su vez, permita alcanzar mejoras en la gobernanza. En conclusión, invertir en infraestructura social, aumentando la calidad de la gobernanza y, por lo tanto, mejorando instituciones (por ejemplo, las instituciones laborales sobre las que tanto venimos insistiendo en este blog) debería ser una de las claves para nuestro futuro crecimiento económico.

Otro argumento también extraido de esta literatura y que, a estas alturas, no nos debería costar entender en este país. En un paper reciente, Kong desarrolla un modelo de crecimiento endógeno al que incorpora la calidad de la gobernanza. Su principal argumento es que ésta afectaría a la productividad de la inversión pública que a su vez tiene un impacto positivo sobre el crecimiento económico. Este modelo podría bien explicar por qué los conejos en libertad no se encuentran en peligro de extinción en Castellón, o que la austeridad fiscal no debería asociarse con recortes indiscriminados del gasto público.

Conclusiones
En definitiva, son varias las implicaciones prácticas de esta literatura que podrían ser útiles al nuevo gobierno. La más importante quizás es que la remontada sólo se puede alcanzar “trabajando duro para mejorar la gobernanza de forma continua”. 
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Ver cuadro:Wordwide Governance (países UE,2010)
http://www.fedeablogs.net/economia/?p=16792
Aqui podeis ver los datos de España:http://info.worldbank.org/governance/wgi/pdf/c70.pdf
http://info.worldbank.org/governance/wgi/index.asp

Aqui tambien hay datos comparativos interesantes:http://www.proinno-europe.eu/overview
http://info.worldbank.org/governance/wgi/index.asp

Federalismo fiscal en la UE: valor añadido y revolución cultural -Eva Europa

Tras la cumbre del Consejo de pasado viernes toda la opinión pública ha destacado que la eurozona es, o está llamada a ser, una unión fiscal. Esta afirmación, además de ser falsa, responde a una burda manipulación del lenguaje. Veamos por qué.
 
Es bastante frecuente en la literatura sobre uniones económicas o monetarias hacer referencia a los paralelismos con el nacimiento de la federación estadounidense en el siglo XVIII. La Unión Europea ofrece similitudes que merece la pena analizar más a fondo. Ante distintos grados de dificultad económica en los 17 Estados de la eurozona, una federación fiscal permitiría definir el grado de autonomía de cada uno de ellos, del mismo modo que ocurrió en Estados Unidos cuando se redactaron los Articles of Confederation. E texto consagraba, por un lado, la autonomía fiscal de los estados, al tiempo que al Congreso federal se le concedía el privilegio de la emisión de papel moneda.

Inicialmente, los estados no cedieron al Congreso el poder fiscal, y ni siquiera mediante transferencias, por lo que pronto se vio que la única vía de ingresos del Congreso era precisamente la emisión de moneda, lo que explicaría en parte el proceso de hiperinflación que se acabó generando.

Justamente esa situación inflacionaria incontrolable empujó a Hamilton a concebir un sistema estable, proponiendo para ello un gobierno central más fuerte, con capacidad para crear impuestos y emitir deuda, abriendo así la vía hacia una federación republicana, que culminó con la Constitución de 1789.
El primer paralelismo es, por tanto, que los 17 Estados de la eurozona no tienen capacidad para emitir moneda, pero sí la tienen para crear y cobrar impuestos, mientras que la autoridad central, que en este caso sería el Banco Central Europeo, sí emite moneda pero no aplica impuestos. Tras una década con la moneda única en circulación, encontramos a varios países con problemas de insolvencia, problema que no han podido superar a través de su capacidad fiscal.
No es difícil suponer que disponer de una autoridad fiscal centralizada permitiría recaudar impuestos de toda la eurozona y por tanto realizar una redistribución de carácter territorial que asegurara el equilibrio en el seno de la unión monetaria. En caso de que esto no fuera viable, siempre existiría la opción alternativa de que los Estados pudieran emitir moneda individualmente, una opción que supondría el fin del euro, y que por tanto se descarta actualmente por las autoridades europeas, básicamente con Merkel y Sarkozy al frente.

El ejemplo norteamericano nos muestra que las uniones monetarias pueden sobrevivir durante mucho tiempo, siempre que exista una unión fiscal, aunque es preciso admitir que existen algunas notables diferencias que dificultan técnicamente el paralelismo.

Aquí no hay una delegación de competencias importantes a Bruselas y por tanto no existe una herramienta presupuestaria que articule el gasto público, sino que cada Estado miembro financia sus actividades. Por tanto, no hay necesidad de dinero para financiar políticas públicas a escala europea, sino una herramienta presupuestaria muy pequeña (alrededor del 1% del PIB) destinada a financiar algunas políticas de cohesión, la PAC y ciertos partenariados para desarrollo regional. En el caso estadounidense, existía un Tesoro y un poder fiscal centralizado, que en algunas etapas se ha traducido en un aumento de los impuestos federales o de la inflación, para superar situaciones de endeudamiento público o déficit excesivo.
La pregunta -debido a los fuertes problemas de solvencia que padece la eurozona y la dificultad para financiarse de los países- es si una agencia fiscal centralizada sería capaz de evitar la situación de insolvencia ofreciendo financiación directa a los Estados de la eurozona.

Asimismo es pertinente y esencial preguntarse si fiscalidades tan diversas pueden en la práctica ponerse bajo un sistema común. Tengamos en cuenta que una unión fiscal implica los mismos niveles impositivos y análogos niveles de servicio público, cuando hasta la fecha no se han podido homogeneizar ni siquiera los sistemas de Sanidad o las prestaciones sociales.
¿Es imaginable que un europeo del sur o un escandinavo, acostumbrado a ciertos estándares de prestación social o una Sanidad de alto nivel, pueda acoplarse a los menos exigentes niveles anglosajones de servicios públicos? Aunque no sea una obviedad, no parece muy osado afirmar que gradualmente nos dirigimos hacia la convergencia en ese campo. Baste dar cuenta del proceso de privatización progresiva que se está empezando a intuir en la Sanidad en España, o la introducción del copago (o repago, dado que la Sanidad pública queda cubierta por las cotizaciones sociales que financian los ciudadanos vía impuestos). Probablemente al viaje hacia esa unión fiscal con presión fiscal y servicios públicos homogéneos le falte maduración, un trayecto que conlleva además, una revolución en los estilos de vida y cosmovisiones de los europeos.

Se trata de un doble cambio cultural. Una primera fase que implica esperar menos de la administración y los poderes públicos, recuperando el espíritu de innovación y la confianza en uno mismo como individuo que tiene un potencial que aportar a la sociedad. Y una segunda fase que supone el compromiso de los líderes europeos, la puesta en valor de la cooperación en forma de cesión de soberanía y de una nueva forma de compartir el poder en la Unión.
Aunque hoy el debate no está centrado en ese aspecto del federalismo fiscal, sino que prima la urgencia de salvar al euro. La Unión Europea está hoy sumida en la batalla contra el déficit estructural y el acceso al crédito. Justamente el contexto y la presión de las mercados está debilitando las estructuras políticas nacionales y tensando las cuerdas de las cuentas estatales, el tiempo que desde los órganos de gobierno de la UE no se va más allá de la amenaza de la sanción para imponer la contención presupuestaria, que es la premisa sobre la que se diseñó la creación del euro en Maastricht. De hecho, es la misma estrategia que ha aplicado siempre el FMI en sus ayudas a los países en desarrollo, con la amenaza de retirar sus fondos en caso de superación de los límites de gasto.

A lo largo de estos tres años, es el propio mercado financiero el que presiona a los Estados de la eurozona para disciplinar sus cuentas. Si bien es cierto que esa disciplina es necesaria y constituye un paso hacia una unión más intensa entre los Estados, se trata de una unión en la austeridad, pero en caso alguno de una unión fiscal. Además, no es posible garantizar que la revisión del Tratado que penaliza el incumplimiento de la deuda sea suficiente; es probable que los mercados pidan más compromiso y una mutualización visible de riesgos (por ejemplo vía Eurobonos emitidos por el BCE, superando las salvedades al respecto que indica la Constitución de Alemania).

Ahora bien, entroncando con la teoría sobre el federalismo fiscal –suponiendo que algún día se alcanzara el grado de armonización económica y social suficiente para ser viable- cabe preguntarse si ese sistema permitiría que las economías europeas fueran más competitivas y ofrecieran un horizonte de alto empleo, o pleno empleo idealmente.
Aun existiendo una fiscalidad supranacional con su herramienta presupuestaria, no es raro suponer que se seguirá estableciendo un techo de deuda. Por tanto la clave del éxito no será tanto una política expansiva del gasto, sino más bien dotar al gobierno federal de un sistema de utilización idónea de los recursos públicos.

Ese es el quid de la cuestión (a qué se destina el dinero invertido) cuando la ciudadanía reclama que se reconcilie la contención en el gasto con el fomento de políticas que faciliten el crecimiento, es decir inversiones con retorno, como lo son las infraestructuras, la eliminación de trabas existentes en el mercado interior, o una verdadera política de estrategia compartida que permita la puesta en común de recursos para investigadores, con el consiguiente ahorro económico y con el incremento del intercambio de conocimiento y, una política educativa común, como instrumento para promover la igualdad de oportunidades para los europeos y fomente la movilidad laboral. Estas condiciones, que deben impulsar los líderes europeos a través de las instituciones supranacionales, junto con una mentalidad de mutualización de esfuerzos, cooperación y optimización de recursos compartidos, son imprescindibles para crear una unión federal en Europa, hoy todavía un horizonte lejano.

"La culpa, Brutus, no es de las estrellas, sino de nosotros que consentimos ser inferiores".

J. Jacks   13/12/2011
En 1973, Francia aprobó la Ley 73-7 por la que el Estado francés tenía que financiarse más caro a través de las entidades financieras en lugar de al 0% con su propio banco. La servidumbre de los ciudadanos al poder financiero. Esta Ley fue la base del artículo 104 del Tratado de Maastricht, que extendía dicha servidumbre al resto de Europa.
El acuerdo del día 9 es otro paso de esa servidumbre. El Acuerdo es en “respuesta a la crisis de deuda soberana”. La crisis es fruto de la deuda pública. Alemania excedió el límite de la deuda desde el 2001. ¿Está Alemania en crisis? Irlanda tuvo el mayor superávit público de la UE 2000-2009. ¿Cuándo empezó su crisis? Italia tiene superávit público primario. ¿Está en crisis? ¿No hay otras causas? ¿Solo los déficits públicos?
El Acuerdo impone que “los presupuestos públicos tengan superávits o déficit cero”, con lo que si España tiene un déficit por cuenta corriente de €33.000 millones, para que el Estado tenga superávit o déficit cero, las familias tendrán que endeudarse en €33.000 millones, vía impuestos, más consumo y menos ahorro.
Es lo que el Ministro alemán llama “ajustar responsabilidades”. En 11 años del límite del 3%, Alemania lo incumplió en 7. Entonces no había que ajustar nada. Que cara. Este Acuerdo no es un pacto entre Alemania-Francia y el resto de la UE sobre ajuste fiscal. Ese es solo un aspecto. El Acuerdo es un pacto con las entidades.
Las entidades aceptan Basilea II, la quita griega y relajar los diferenciales de los países que adopten las medidas. A cambio, Alemania-Francia olvidan Basilea III y pagarán el 100% de la deuda de esos países. Las entidades no perderán sus préstamos. “La decisión sobre la deuda griega es excepcional”. No más quitas en el futuro.
Alemania quiere que los inversores vean a la UE como un lugar seguro para su dinero. “Al imponer la quita griega, creamos preocupación en los bonos del resto de los países”.
Por eso el nuevo test “light” de la EBA que no incluye la agravación de la situación, a pesar que era para “asegurar que las entidades podían soportar problemas de shocks”.
Por eso la decisión del BCE, al mismo tiempo que el Acuerdo, de reducirles el ratio de reservas y de darles más liquidez a 3 años (¡!). Esto acaba con Basilea III y fulmina cualquier reforma del sistema.
Sarkozy dice que “gracias a esta decisión del BCE, España podrá pedir a sus bancos que financien su deuda. Me pregunto si se ha entendido la importancia de esta decisión”. Si sr. Sarkozy, la hemos entendido. La hemos entendido tan bien que si tuviera vergüenza y los franceses pensaran dos minutos, no le dejarían que volviera a Francia ni en vacaciones.
Si se pide al BCE que actué como banco central y apoye a los Estados, algunos dicen que se pide que tome “medidas extraordinarias”. Pero cuando el BCE crea medidas para apoyar a las entidades, que el propio BCE califica de no ortodoxas, entonces lo ven bien.
Así que todos contentos. La banca francesa salvada y Alemania obtiene el control fiscal y de soberanía sobre los Países del Sur. La Sra. Merkel declaró que era “absurdo” que se pensara que Alemania quisiera dominar a Europa.
Por supuesto. Como si Alemania hubiera intentado alguna vez dominar Europa. Como si el Ministro alemán Fischer no hubiera dicho, en el 2000, que “el euro era el primer paso para la federación aun a costa de remover los derechos soberanos de los países”.
¿Quién pagará el Acuerdo? ¿De dónde saldrán los fondos?
No habrá eurobonos. El BCE no comprará deuda con lo que su política monetaria la seguirán haciendo las entidades. Según Draghi, el BCE “no está para financiar a los Estados”. Y ¿los €207.000 millones de su balance?
Los fondos serían €500.000 millones del EFSF-ESM más €200.000 millones del FMI. Los fondos del ESM serían un 15% aportado por los Estados y el resto en emisiones de deuda. El préstamo al FMI sería en forma de acuerdos bilaterales entre Estados y el FMI.
¿Es este Acuerdo la solución a los problemas?
No. Desde el 2009 pedimos que el FMI intervenga. Dos años perdidos. Miles de empleos a la basura, empresas cerradas…Pero 2009 no es 2011. Un acuerdo con el FMI de un país puede funcionar si permite al país posponer el pago, pero un acuerdo de todos los países de una misma área al mismo tiempo es contraproducente.
Además, la razón de la intervención del FMI no es para ayudar a los Estados sino por la falta de garantías en el sistema financiero. No hay espacio ahora para explicar la tremenda falta de garantías que tienen las entidades y la desesperación por encontrarlas.
Con la intervención del FMI se busca que el Buba transfiera sus préstamos al FMI en lugar de al sistema europeo para evitar presentar garantías. El FMI compraría la deuda soberana a las entidades, que no tendrían que financiarla, y los desequilibrios del Target2 saldrían fuera del sistema europeo, lo que permitiría su reseteado.
Otro problema es la financiación del EFSF-ESM: €80.000 millones aportados por los Estados en forma de capital y el resto a través de emisiones de deuda garantizadas por el BCE. Más deuda en el mercado para pagar otra deuda.
El EFSF conseguirá sus fondos con subastas. El mes pasado no pudo colocar €3.000 millones. Para que quede claro quién manda, la próxima la hace Finanzagentur, la oficina alemana de deuda con Barclays, Commerzbank y DB de intermediarios.
Barclays, el gobierno inglés, no hará “mucho” para apoyarla. Commerzbank espera el rescate del gobierno alemán y DB, bueno, DB es el gobierno. La City “desalienta” la subasta y el sistema europeo la apoya. Veremos quién gana.
¿Qué significa este Acuerdo para España?
El Acuerdo no corrige ni las raíces de la crisis ni los “errores” de la creación del euro. No se corrigen los déficits que importan: competitividad, Balanza de Pagos, política monetaria, transparencia de las entidades, educación, falta de tejido productivo…
Un país no soberano monetariamente no puede salir de una crisis solo con austeridad. España reducirá su déficit público cuando tiene un déficit por cuenta corriente y cuando las familias están reduciendo sus deudas. El sector público y el privado no pueden reducir sus déficits al mismo tiempo. El resultado será recesión y deflación de deuda en el 2012.
Para algunos, el Acuerdo es perder derechos que no se pueden mantener. Totalmente de acuerdo. Es inaceptable que alguien trabaje 30 años y se jubile cobrando €601.
Por eso, para cumplir con el déficit, se debe volver a las Leyes de Pobres. Que los recoja la caridad. Las ayudas hacen que los pobres gasten en comida, lo que aumenta los precios. El desempleo es por “leyes que impiden el desalojo de los desempleados, lo que les impiden buscar trabajo al dejarlos en casa”. Quien se quede parado, a la calle.
Es el libre mercado en el que el Estado garantiza el pago de deudas privadas. En el que no se deja que las entidades insolventes quiebren y en el que la “mano invisible” es una mano a la yugular de los ciudadanos.
Esta crisis no es económica. Es la oportunidad para fijar la sociedad que se tendrá en el futuro. Para eso es el Acuerdo. La Economía tiene soluciones para evitar que millones de personas estén desempleadas, pero este Acuerdo se “olvida” de esas medidas. Miren cuántas veces se menciona “desempleo” en el Acuerdo.
El 2012 será un año complicado. El Acuerdo empeorará la crisis y llevará a una nueva fase con reacciones violentas. Pero depende de ustedes consentir ser inferiores.
Así que Feliz Navidad y mejor disfruten de estos días con sus familias

jueves, 15 de diciembre de 2011

París y Berlín planean una cumbre de la eurozona sobre empleo y crecimiento en enero

París y Berlín pretenden celebrar una cumbre de países de la eurozona dedicada a examinar su estrategia económica y con especial hincapié en las fórmulas para recuperar el crecimiento y el empleo, dijo hoy la ministra francesa de Presupuesto, Valérie Pécresse.
Esos serían por lo tanto los primeros asuntos que abordaría la reunión de líderes de países de la eurozona propuesta por Francia y Alemania, como parte de la reforma de los tratados de la Unión Europea (UE) y aprobada por el Consejo Europeo la semana pasada. Los Gobiernos de Francia y Alemania "piden que el primer Consejo Europeo de estrategia económica de la eurozona, que se celebrará en enero, tenga lugar sobre el asunto del crecimiento, la competitividad y el empleo", dijo Pécresse al término de la reunión semanal del Consejo de Ministros.
La ministra y portavoz del Gobierno francés aprovechó la ocasión para insistir en que Francia es "un valor seguro", preguntada de nuevo por las posibilidades de que las agencias de calificación de riesgo anuncien una rebaja en la de la deuda gala. "No especulamos ni en un sentido ni en otro sobre las decisiones que tomarán" las agencias, dijo Pécresse, quien insistió en las prioridades del Gobierno francés en materia económica. La ministra detalló que esa prioridad es "triple" y que descansa en la "solidez de la eurozona", el "retorno al crecimiento", y la "reducción de la deuda".
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http://www.cincodias.com/articulo/economia/paris-berlin-planean-cumbre-eurozona-empleo-crecimiento-enero/20111214cdscdseco_11/

(En 2007, ya se pedian ACCION a la comunidad, para que se enfocase hacia el crecimiento y empleo)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Efectivamente, es la confianza-Juan J. Gutiérrez

La expresión o reformulación «It’s about the trust, stupid» suele citarse por la campaña electoral del ex-presidente Clinton hace años como sabrán muchos lectores. Desde entonces, su mensaje se ha limitado mayormente al ámbito económico, financiero y bursátil. De modo muy especial tras la repentina quiebra de Enron, Worldcom y Globalcrossing, cuya caída en escala hizo tambalear el sistema con una virulencia pocas veces vista, aunque las turbulencias estaban sobradamente justificadas. Si no podíamos confiar en las cuentas de las grandes compañías, tampoco en las auditoras y menos aun en los supervisores y reguladores, que ni parecían ni parecen enterarse de nada, ¿en quién o qué se puede confiar? ¿Sobre qué se sustenta el gigantesco y cada vez más expansivo edificio?
 
Esta ha sido y sigue siendo una de las cuestiones de nuestro tiempo y a la luz de los hechos y el desarrollo de los acontecimientos, parece claro que sigue siendo un tema irresuelto. Es posible que en realidad no tenga solución y estemos condenados a convivir en un contexto de intermitente adversidad y colapso del sistema económico por causas de diferente o parecida índole. Algunas veces impredecibles, otras es cierto que algo más previsibles, porque en realidad nada es absolutamente nuevo, salvo que vivimos entre la constante incertidumbre y los indicios.
 
Pero la confianza no se agota en la contabilidad creativa ni en la capacidad de las grandes compañías para engañar a sus accionistas y reguladores, tampoco en el funcionamiento de las auditoras y organismos supervisores. La confianza tiene un radio de acción mucho más extenso de lo que pueda pensarse en un primer momento y cuando vivimos tiempos de evidente inestabilidad y ausencia de confianza, su restablecimiento supone en última instancia restituir la paz social misma; las relaciones sociales de todo tipo y orden, porque el deterioro continuo de la confianza hace imposible aventurar el desenlace y no presagia nada bueno.
 
Además, la confianza no se limita a tener un presidente más o menos previsible, mejor o peor vestido, más o menos ideologizado, más brillante o menos memo. Cuando entra en barrena, la confianza afecta a todos los estratos sociales sin excepción, desde las relaciones en el campo a las pólizas de crédito, pasando, claro está, por lo que sucede en el Diario Oficial. Pero el BOE podrá, por ejemplo, obligar a las Administraciones públicas a pagar a sus proveedores en un tiempo determinado y así intentar apaciguar la morosidad y el daño económico desde la esfera pública, pero si la situación de facto se encuentra cortocircuitada, como de hecho es el caso, de poco o nada servirán ese tipo de disposiciones. Es más, hay que aceptar que incluso ello no haría sino contribuir a una mayor pérdida de confianza en el sistema al evidenciarse la intemperie en la que queda también la cosa pública. Su propia incapacidad.
 
Por otro lado, los anuncios de brotes verdes, las llamadas al optimismo axiológico y el enroque de las clases satisfechas o provisionalmente indemnes, tampoco sirve para restablecer la confianza, que a estas alturas deberíamos entender que no se basa en discursos grandilocuentes, más bien es un estado de la sociedad, como el sistema representativo mismo. Así, la confianza existe cuando para obtener un crédito no hay que ofrecer garantías superiores a la cuantía prestada, cuando los ciudadanos saben que salir a la calle no es una aventura impositiva o sancionadora, cuando puedan despreocuparse de las cuentas y relaciones contractuales de todo tipo de sus padres o abuelos porque saben que nadie les engañará - desde la factura eléctrica hasta los depósitos bancarios, pasando, obviamente, por el teléfono -; cuando, en definitiva, no existe o desaparece esa sensación de «todos contra todos» en la que estamos instalados, digan los políticos lo que digan.
 
Restituir la confianza exige también la certeza de que Hacienda no abusará del contribuyente como de hecho hace con regularidad, que tu Banco de toda la vida no se aprovechará de ti ofreciendo productos y condiciones poco creíbles y muchas veces ininteligibles, que en tu municipio puedes vivir sin la sensación de que el Ayuntamiento en realidad es una agencia de colocación de gente afín y que se ha convertido en un insaciable ente recaudatorio. Recomponer la confianza exige también, en la medida de lo posible, que tus trabajadores se comprometen con la empresa y son conscientes de las dificultades que atravesamos todos, y viceversa. Que los pleitos se resuelven con celeridad, que las familias no tienen que recurrir a infames artimañas para conseguir centro educativo para sus hijos o un centro médico adecuado, que el nepotismo y favoritismo se desvanece en favor del talento y que en las televisiones y medios hay gente que se gana la vida de manera decente y no contribuye activamente a la autodestrucción y la vulgaridad.
 
Este razonamiento, que obviamente es ampliable a otras muchas cuestiones - sobre todo respecto a la necrosis institucional y judicial que padecemos -, creo que cualquier persona que no se encuentre atrapada en el diván de las instituciones, la política o la ideología, está en condiciones de comprenderlo porque es nuestro día a día. Urge una reflexión profunda sobre el mecanismo de convivencia que hemos montado y también diferenciar la paja del grano para afrontar las corruptelas que padecemos y que, en definitiva, son las que ponen en verdadero jaque la credibilidad del sistema. Un sistema al que hay que admitirle ciertos niveles de incertidumbre e incerteza, pero que requiere inexorablemente de esfuerzos colectivos para restituir la confianza, incluyéndose la participación de quienes aun permanecen favorecidos a pesar de la adversidad, que deben inevitablemente aceptar y comprender acciones económicas que en última instancia van dirigidas a salvarles también a ellos mismos.
 
En definitiva, la tarea actual es recomponer la confianza a todos los niveles. En una tierra que ha alumbrado obras tan colosales y explicativas como el Lazarillo de Tormes, La Regenta o Miau, con una incesante e inquietante tendencia histórica a la autodestrucción; donde, como decía A. Castro, «las decisiones importantes siempre se posponen», y donde, como creo haberle leído alguna vez a P. Baroja, «los reaccionarios siempre fueron de verdad y los liberales de pacotilla», el desafío es extraordinariamente complicado y debemos ser conscientes de ello porque nos jugamos varias décadas. Otra vez.
http://www.vozpopuli.com/blog/juan-j-gutierrez-alonso/efectivamente-es-la-confianza

Deuda sobre deuda-José Maria Gay de Liébana -Singulars TV33

 

http://www.tv3.cat/videos/3854910/Jose-Maria-Gay-de-Liebana-deute-que-tendeutaras

José Maria Gay de Liébana: deute que t'endeutaràs

El que demanarem al professor Gay, que ens expliqui per què l'economia espanyola no avança o quants diners deuen realment les administracions públiques, les empreses i les famílies. En definitiva, quants diners deu en total l'estat espanyol i com ha estat possible arribar a la situació actual, en què el deute és quatre vegades més gran que el Producte Interior Brut d'Espanya
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Resumen; Deuda familias:920.110 + deuda empresas:1.476.546 (29 grandes empresas del IBEX35, acumulan un 50 % de la deuda) Bancos:230.0912 (a deuda publica, dinero que no esta disponible para financiar a pymes, y crear valor y empleo, efecto expulsión) Deuda estado:863.626 (x2) Suma sin sector financiero:3.085.061 (unos 500 b.de ptas) Total 396 % de deuda sobre PIB.


Que nadie se ponga las manos en la cabeza, Dr.Gay (por cierto profesor mío en un postgrado de dirección financiera en los años 90) y otros economistas conocen estos números desde 2007, y como saben que no se les hace caso, saben que pasa a deuda perpetua, como México bonos a 100 años. Es lo que dejamos a nuestros hijos, por que el gremio de economistas no ha tenido "el poder" para estar machacando en los medios de comunicación estos números y los medios de comunicación han actuado en el eje: Grandes empresas promotoras ( pisos y obras publicas) -bancos-políticos. Lastima que el sr Gay se olvidara de citar los ratios de Recursos propios vs Recursos ajenos que los bancos dejaron a las promotoras, apalancarse en exceso, creo que la conferencia del 2008 sobre este tema J.M.Gay sigue en youtube.

Resumen; Deuda familias:920.110 + deuda empresas:1.476.546 (29 grandes empresas del IBEX35, acumulan un 50 % de la deuda) Bancos:230.0912 (a deuda publica, dinero que no esta disponible para financiar a pymes, y crear valor y empleo, efecto expulsión) Deuda estado:863.626 (x2) Suma sin sector financiero:3.085.061 (unos 500 b.de ptas.) Total 396 % de deuda sobre PIB.

Conclusión: Excesos permitidos por sobreapalancamiento por la simbiosis:  políticos-bancos, y el dinero barato que venia de fuera.(expansion monetaria artificial)...la pregunta es: ¿porque se permite que el dinero será barato sabiendo por la teoría económica, desde hace un siglo, que dinero barato implica excesos ?

Porque era la única manera de tener crecimiento y un paro del 8 %..pero cuando todo el tinglado ya no se puede mantener, por culpa de las razones raíz, no somos un país ni competitivo, ni productivo (nunca se puede decir que estamos en la C.League si el crecimiento es dopado, si es mediante créditos exteriores no por producción del país, lo que se genera industrialmente y en servicios en la economía real o productiva)

 
Conclusion,deuda perpetua, por excesos permitidos por no existir control de autoridad monetaria, gestión sin tener en cuenta los riesgos del binomio:politicos-bancos-empresas promotoras de pisos-obra publica, y el exceso de dinero barato.
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Para quien no entienda el catalan, estos datos son los que tenia en Abril 2010, alguno se debe de actualizar: http://brujulaeconomica.blogspot.com/2011/05/n-163-repasando-numeros-ciclo.html