traductor

viernes, 2 de marzo de 2012

El auge de la geoeconomía

En todos esos ámbitos, la lógica de intercambio se va sustituyendo por una de control y acceso. Al contrario que en una dinámica de mercado, donde la capacidad de acceso a un bien está marcado por el precio, en esta dinámica de rivalidad geoeconómica el acceso a estos bienes está profundamente influido por consideraciones políticas, de tal manera que los Estados vuelcan su acción diplomática, y militar si fuera necesario, sobre la capacidad de mantener el acceso a estos bienes o de evitar que se les impida su acceso a ellos

En la década pasada, el hecho de que la globalización debilitara la capacidad de los Estados fue visto como un gran problema. Pero hoy, paradójicamente, lo que vemos es la proliferación de Estados (como China y Rusia) con un exceso de soberanía. Estados que utilizan los mercados de forma selectiva para reforzar su poder y su autonomía política, pero que no aceptan sus reglas: limitan la inversión extranjera, restringen las importaciones y se niegan a liberalizar sus tipos de cambio. Algunos de ellos, además, utilizan ese poder económico para reprimir a sus ciudadanos y privarles de libertad. Por eso, tanto para salir de la crisis actual como para evitar el auge de las rivalidades geoeconómicas, es necesario reintroducir una lógica de apertura de mercados y cooperación económica entre emergidos (ellos) y sumergidos (nosotros).

....las divisas, los minerales, el comercio, las inversiones, la deuda, los tipos de cambio y la energía se han convertido en los nuevos instrumentos de poder que los Estados emplean para competir unos con otros y buscar la supremacía o, alternativamente, garantizar su supervivencia.

El auge la geoeconomía, y sus implicaciones, está tratado con bastante detalle en este informe de la Fundación FRIDE, "Desafíos para la política exterior europea en 2012. Una Europa geoeconómica". En el libro encontrarán un capítulo que he escrito, junto con Nika Prislan, analizando las vertientes geoeconómicas de la política exterior de Reino Unido, Francia y España en el año 2011 y sus consecuencias para el 2012.

Como señala Richard Youngs en la presentación de la obra: "La geoeconomía implica el uso de habilidades políticas para fines económicos, centrarse en los resultados económicos y el poder económico relativo, buscar controlar los recursos, establecer una mayor conexión entre el Estado y el sector empresarial, y la primacía de la seguridad económica sobre otras formas de seguridad".
El problema es que, como señalan las diferentes contribuciones al libro, en un contexto de crisis económica que amenaza seriamente el bienestar de los ciudadanos, el comercio, las inversiones, la compra de deuda, etc. se terminan situando bajo el prisma de la seguridad nacional. En el marco europeo, esto supone la rivalidad más que la cooperación entre los Estados miembro, deseosos de atraerse a China, a los Emiratos Árabes, de lograr inversiones en Brasil o acceso al gas ruso. El "auge de la geoconomía" transcurre pues en paralelo con "el auge del bilateralismo", lo que tiene un efecto debilitante para las instituciones multilaterales, que son las encargadas de garantizar el acceso libre e igual a los mercados internacionales.